Mónica Benaroyo Penco
Mónica Benaroyo fue secuestrada el 20/09/1973 en el hotel donde vivía en Arica, Chile, pocos días después del golpe de Estado.
Fue vista por última vez en la Cárcel de Arica. Sus restos fueron hallados en 2008 en un predio militar e identificados en 2009.
Datos personales:
Documento de Identidad: 748.782-5.
Cédula de identidad para Extranjeros (Chile) Nº: 7.805.934-6.
Credencial Cívica: AXB 14130.
Individual dactiloscópica: E 4343 V 4242.
Edad: 39 años.
Fecha de nacimiento: 19/04/1925. (1935 según certificado de defunción).
Lugar: Bucarest, Rumania.
Nacionalidad: Rumana. Uruguaya: Carta de Ciudadanía Nº 64774 de 27/04/1965.
Estado civil: Soltera.
Hijos/as: No tiene.
Domicilio: Guipuzcoa 429 (Uruguay, 1965). Ciudad de Arica (Chile).
Ocupación: Licenciada en Filosofía. Facultad de Humanidades y Ciencias. Universidad de la República Oriental del Uruguay. Traductora de la empresa Condensa S.A. (Chile-1973). Funcionaria en la Alcaldía de Arica (Chile-1973).
Alias: Sin datos.
Militancia política: Presumiblemente vinculada al Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (M.L.N-T); en Ficha Patronímica de la Policía aparece como afiliada al Partido Comunista Uruguayo (P.C.U) en 1971. También hay versiones de que no tenía militancia política.
Proceso de Desaparición.
Detención-Secuestro:
Fecha: 20/09/1973.
Lugar: Hotel Tynos, Departamento N° 406, Chile.
Hora: En la
Circunstancia: Su detención se produjo pocos días después del Golpe de Estado en Chile efectivos la habrían ido a buscar al hotel donde residía.
Testigos: Sin
Testimonios: Declaraciones de Mónica Victoria Beretta Riquelme (Santiago de Chile, 02/12/2008). La testimoniante comparece acerca de los sucesos que se desencadenaron luego del 11 de setiembre. Informa que Mónica Benaroyo se encontraba muy preocupada por su situación: “(…) Monique decía que no se iría “echada del país”, la acompañé a la fiscalía Militar a pedir una prórroga (…). Los militares le dieron una entrevista y un plazo al parecer hasta el día 19 o 20 de setiembre para irse del país, vía Tacna. (…) la fui a buscar ese día en la mañana pero no estaba, me dijeron que había cancelado todas sus cosas y que había partido. No contenta con esa respuesta volví al Hotel más tarde ese mismo día, fui a su habitación, ella obviamente no estaba, había mucho desorden y cosas de ella que yo me lleve, ropa, pañuelos, etc.
Un par de meses después, aproximadamente, llegaron unas monjas a la fábrica trayendo un mensaje de Monique en un papel, donde decía que estaba en un hotel en donde las cosas no eran muy gratas, que no se podía pasear por las habitaciones. No podría decir con exactitud que ella se encontraba en Piragua, pero las religiosas siempre traían mensajes de los detenidos. Yo le mandaba a través de ellas, cigarrillos y cuadros”. “Posteriormente, ante esa situación, y como yo era la única que me preocupaba por su tema, hice contacto nuevamente con la hermana de Monique en Argentina, ella dijo que ya estaba al tanto y se estaba ocupando de retirarla de acá a nivel diplomático. Meses después la vinieron a buscar desde Argentina una persona mandatada por su hermana, pero en eso yo no intervine. Esta persona me llamó, nos juntamos en la plaza Colón y me dijo que había hecho las gestiones ante las autoridades y le había informado a su vez que había sido liberada y embarcada en un avión a Uruguay. Después de estar en la plaza yo insistí con saber más sobre Monique, por lo que nos dirigimos a la Fiscalía y volví a pedir una entrevista, pero solo nos respondieron lo
mismo, que ella ya no estaba detenida. Tiempo después me enteré, a través de su hermana que Monique había dejado de existir en cumplimiento de una condena que tenía en Uruguay”.
Declaraciones de Carlos Caucott Malavia (Arica, 26/02/2009). Declaración Policial voluntaria. Anexo Nro. 69. “Respecto del expediente que en fotocopia se me exhibe y que corresponde a la causa Nº 259-73 de la Fiscalía Militar de Arica, seguida en contra de Mónica BENAROYO PENCO, por delito de infracción Ley Nº 12.927 “Seguridad interior del Estado”, en cuya carátula se indica que comenzó a instruirse el 20 de setiembre de 1973 y terminada el 28 de julio de 1974, que fuera iniciada en virtud a un Parte con detenido de la Policía de Investigaciones de Arica, puedo indicar que no recuerdo haber tomado este procedimiento, el nombre de la mujer no me es conocido. (…). Al ver el expediente, y en virtud a la experiencia que tengo por haber llevado cientos de causas de detenidos políticos, me llama poderosamente la atención que una detenida con los antecedentes de Mónica Benaroyo Penco, uruguaya, quien reconoció ser Tupamara y haber estado en Cuba, hubiese sido dejada en libertad a los cinco días de haber sido detenida; esta situación me hace pensar que a ella le dieron lo que se conoce como “libertad falsa”, es decir se deja libre judicialmente, para que sea trabajada posteriormente por algún grupo de inteligencia, ya sea siguiéndola para ver con quien se junta o simplemente para detenerla nuevamente y someterla a mayores interrogatorios”.
Declaraciones de Oscar Reinaldo Valenzuela Barrientos “(…) ella (Mónica Benaroyo) estaba en la sección mujeres [de la cárcel de Arica], distante unos 15 metros desde la sala de guardia armada y a cargo de colegas de gendarmería, entre las que recuerdo a Luisa Arriagada y Laura Rubilar, quienes estaban a cargo de todas las detenidas y debían trasladarlas a la guardia para registrar la salida”.2
Testimonio de Ilia Cecilia Aranda Leiva (09/09/2008). Declaración policial voluntaria. Anexo N° 13. “Recuerdo que el mismo día de producido el Golpe Militar , como a las 23:00 horas, en forma sorpresiva llegó a mi domicilio un grupo de soldados (…) junto a mi esposo nos llevaron detenidos, sin darnos motivos (…) el día 12 de setiembre (…) fuimos trasladados hasta la Cárcel Pública de Arica, ubicada en esos años en el sector centro de la ciudad (…)
Respecto a las internas, puedo indicar que estábamos en una sola celda, había ocho presas políticas y el mismo número de comunes.(…)
A los días de haber llegado a la cárcel, ingresa detenida una mujer muy flaca, trigueña, baja de estatura, de unos cuarenta años de edad (…) como no tenía donde dormir, por estar todas las camas ocupadas, le cedí la mía (…) De esta nueva detenida me hice amiga, ella se llamaba Monique o Mónica, era uruguaya y comentaba que había estado en Cuba junto a Fidel CASTRO, se decía amiga de él, al punto que preguntaba cómo podía comunicarse con Fidel; incluso comentó que él la mandó a Chile a ayudar a la Revolución.
En alguna ocasión ella me mostró cicatrices que tenía en su cuerpo, decía que la habían torturado en Uruguay por ser integrante de los Tupamaros (…).
Mónica era diabética, no podía comer la alimentación que daban en la cárcel, por consiguiente le mandaban el almuerzo desde el hotel donde ella vivía, cuyos gastos eran asumidos por la empresa donde ella trabajaba y para la cual realizaba la traducción de los instructivos que llegaban desde el extranjero (…)”.3
Reclusión.
Lugar: Cárcel de Arica. Fiscalía Militar de Arica. Se le abrió una causa en “Tiempo de Guerra”: rol 259-73.
Responsabilidad institucional: Detenida por orden del Teniente Coronel o Coronel Odlanier Mena Salinas. Ejército de Chile. Inteligencia Militar de Arica.
Casos conexos: Represión contra militantes del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (M.L.N-T) y extranjeros en general en los primeros meses posteriores al Golpe de Estado en Chile.
Circunstancia en que fue vista por última vez: 20/09/1973, en la Cárcel de Arica. Fue retirada de su celda por un gendarme, desde ese momento sus compañeros no la vieron más.
Posible circunstancia de muerte: Existe la versión que Mónica Benaroyo fue muerta a golpes. Testimonio de Ilia Cecilia Aranda Leiva (09/09/2008). Declaración policial voluntaria. Anexo N° 13. “Una noche, como a los cuatro o cinco días de haber llegado Mónica, después de medianoche, sorpresivamente la gendarme de turno encendió las luces y abrió la puerta de la pieza donde permanecíamos, venía acompañada de al menos una persona a quien le indicó donde estaba acostada Mónica; un sujeto le dice que tiene que acompañarlo, razón por la cual ella se levantó y lo siguió. Desde ese momento nunca más supimos de Mónica”.