Segunda Editorial del Semanario El Popular N° 461: “Memoria y unidad”

Es imprescindible dedicar unas líneas al acto realizado este sábado en el 47 aniversario del asesinato de los 8 obreros comunistas del Seccional 20 del Paso Molino, en abril de 1972.

“La memoria es el presente del pasado”, dijo Juan Castillo en su discurso. Y el acto de la 20 fue un ejercicio hermoso de memoria colectiva, por su compromiso con el presente y su proyección hacia el futuro. Fue multitudinario a pesar de la llovizna. Fue unitario, porque la unidad es la principal conquista estratégica de nuestro pueblo y la principal construcción contra hegemónica y revolucionaria. Hubo decenas de saludos, múltiples presencias del movimiento popular y hablaron el presidente del Frente Amplio, Javier Miranda, los precandidatos presidenciales Oscar Andrade, Daniel Martínez y Mario Bergara, Carolina Cosse que se atrasó por las tareas de lucha de la campaña, también estuvo presente. Fue un acto frenteamplista porque los ocho obreros asesinados en 1972 eran constructores de la unidad política y social del pueblo, frenteamplistas también ellos, del Frente Amplio recién nacido.

Y por supuesto fue un acto comunista, con la presencia combativa de las y los militantes del PCU y la UJC y los discursos de Juan Castillo, secretario general de la UJC y de Joselyn Cantero, del Ejecutivo de la UJC.

Fue un acto donde se expresó que la militancia popular está asumiendo el tamaño del desafío que estamos enfrentando. Asumiendo, prácticamente, conciencia del momento histórico.

Por eso fue un acto de reafirmación democrática, de defensa de la libertad y de condena a la impunidad y a los impunes. Fue un acto de definiciones: “Las y los comunistas tenemos claro que el principal aporte que podemos hacer es derrotar la restauración neoliberal y lograr un cuarto gobierno del FA”, dijo Juan Castillo.

Porque la “pública felicidad”, objetivo artiguista inconcluso, es una tarea histórica, de construcción compleja, hay que militarla, su conquista necesita del protagonismo del pueblo unido, organizado y movilizado. El acto de la 20 fue, sin dudas, un aporte hacia esa perspectiva emancipadora.