Editorial del Semanario El Popular N° 456: “Cloacas macristas impactan en Uruguay”

Argentina está sumergida en una grave crisis financiera, económica y social. La gestión de Mauricio Macri, su política neoliberal a ultranza ha endeudado a Argentina hasta el infinito con el FMI, ha profundizado la recesión, ha generado desempleo y pobreza, y también ha fallado en los objetivos que dijo plantearse: la inflación y el dólar se han disparado.

Esa situación impacta, en primer lugar, en el pueblo argentino, dramáticamente, y también impacta en Uruguay, en su economía, en su inserción internacional.

Pero hoy vamos a hablar del impacto de otra dimensión del macrismo en nuestro país. Nos referimos a las prácticas políticas espurias, a los recovecos infames del ejercicio del poder, a las cloacas del poder.

Argentina está conmocionada por el descubrimiento de una oscura trama de espionaje ilegal, extorsión, amenazas, montaje de casos judiciales, falsos testimonios, tráfico de influencia, utilización con fines políticos de la justicia y del periodismo.

Un oscuro personaje, Marcelo D´Alessio, falso abogado, supuesto agente de los servicios de inteligencia, según afirmaciones propias vinculado a la DEA y hasta a la CIA, montó una red de espionaje ilegal, con fiscales, jueces, periodistas y pesquisadores, extorsionó empresarios, fabricó testimonios judiciales y armó notas falsas, en medios tan reputados como Clarín.

Un juez argentino, Ramos Padilla, ante la denuncia de un empresario que dice haber sido extorsionado y amenazado para testimoniar en un caso contra el gobierno de Cristina Fernández, decidió investigar y en un allanamiento en la casa de D´Allesio incautó 47 bolsas con información que tenían el sello de la DEA, chalecos del FBI, armas sofisticadas, tecnología de espionaje que no tienen ni siquiera las agencias oficiales y mucha, mucha información, impresa y en soporte digital.

Ante la gravedad de lo encontrado, Ramos Padilla pidió presentarse en el Congreso y, en la Comisión de Libertad de Expresión y denunció la trama.

El juez afirmó en el Congreso que tiene serios indicios que esta estructura de espionaje ilegal actuó también en Uruguay, espiando empresarios y al Frente Amplio o “algunos de sus integrantes”. El objetivo era fabricar una trama sobre una supuesta relación con Irán y con el terrorismo y también con la filial en nuestro país de PDVSA, la empresa petrolera venezolana.

Según datos de la investigación, D´Alessio, que tiene comprobadas vinculaciones con el macrismo y con figuras muy importantes de su gobierno, decía que sobre el espionaje ilegal en Uruguay “reportaba a EEUU”.

Son hechos muy graves.

Los diputados Gerardo Núñez, del Partido Comunista de Uruguay-Frente Amplio y Luis Puig, del Partido por la Victoria del Pueblo, Frente Amplio, viajaron este miércoles a la Argentina, se entrevistaron con legisladores del vecino país, corroboraron la información y pidieron más.

Entre otras cosas les dijeron que solo se ha procesado el 30% de la información incautada y que en estos días habrá novedades y más datos, si es que la ofensiva judicial, mediática y política, desatada por el poder en Argentina y encabezada por el propio presidente, Mauricio Macri, no logra su objetivo de apartar al juez y tapar todo.

Habrá que esperar, estar atentos y profundizar la investigación, pero hay dos afirmaciones que ya pueden realizarse.

En primer lugar, hay que repudiar la acción de una red de espionaje ilegal en nuestro país, es un atentado contra la democracia y una amenaza contra nuestra soberanía, es imperioso establecer: ¿quién actuó?, ¿con qué objetivos?, ¿cuáles fueron sus contactos u operadores locales?, ¿hubo colaboración, también ilegal, de alguna agencia de inteligencia extranjera en especial de EEUU, es decir de la CIA o la DEA?

Son preguntas obligatorias ante la magnitud de los datos ya conocidos, pero también, porque no hay que olvidar que el año pasado, luego de una extensa y laboriosa investigación, una Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados probó que hubo espionaje en democracia, que ese espionaje lo hicieron los servicios de inteligencia militares y policiales y que también participó la CIA, incluso pagando mensualidades a agentes policiales uruguayos.

No estamos hablando de suposiciones, hay una denuncia penal realizada por el Parlamento al respecto.

En segundo lugar, conviene registrar que el macrismo, el ajuste conservador, la imposición del neoliberalismo, tiene, además del brutal impacto sobre los pueblos, el componente obligatorio de las prácticas oscuras del poder, de la utilización de la Justicia, del periodismo y de todos los resortes posibles para cumplir sus objetivos.

Quienes, aún hoy, a pesar del desastroso resultado del macrismo sobre su pueblo, apoyan a Macri, o ensalzan su supuesta habilidad política y comunicacional, su capacidad de “construir relato”, deben asumir que estas prácticas antidemocráticas que rebajan la política son parte de eso.

Las cloacas están en el ADN de la restauración conservadora y de su ejercicio del poder.