Segunda editorial del Semanario El Popular N° 455: "Defender la democracia"

El presidente de la República, Tabaré Vázquez, destituyó este martes al Comandante en Jefe del Ejército, general Guido Manini Ríos. Oficialmente se fundamentó la decisión en las graves acusaciones contra el Poder Judicial que realizó Manini Ríos al defender a tres militares condenados por graves violaciones a los derechos humanos durante la dictadura.

Manini Ríos dijo que los militares habían sido acusados sin pruebas y que “la Justicia Uruguaya en muchas oportunidades se apartó de los más elementales principios del Derecho, no dando garantías a los acusados. En definitiva, aplicó una suerte de Derecho para el enemigo”.

Manini Ríos con sus dichos defendió a los coroneles José “Pajarito” Silveira, Luis Maurente y al teniente coronel José Nino Gavazzo, condenados por 28 delitos de homicidio especialmente agravados.

Los dichos de Manini Ríos son graves por su forma y por su contenido. Como militar, y más como comandante del Ejército, Manini Ríos tiene prohibido por la Constitución realizar manifestaciones políticas. Pero, además, lo hizo para defender a la impunidad y a los impunes de los peores delitos de la historia nacional, Silveira, Maurente y Gavazzo, son golpistas, torturadores, secuestradores de niños, desaparecedores y asesinos. Eso, y no otra cosa defendió Manini Ríos.

Por otra parte, no es la primera vez que Manini Ríos realiza manifestaciones al margen de la ley, anteriormente cuestionó la Reforma de la Caja Militar, la nueva Ley Orgánica Militar, acusó de mentiroso a un ministro, saludó al nuevo presidente de Brasil, el ex capitán del Ejército, Jair Mesías Bolsonaro y en un saludo de navidad a los militares rechazó las concepciones de los que llamó “mercaderes del odio”.

En los últimos días avanzó más y no descartó “dedicarse a la política” y cuando ya no era más Comandante en Jefe del Ejército realizó un nuevo video que difundió por las páginas oficiales del Ejército reivindicando su accionar y diciendo que era víctima de “burócratas y soberbios”. El gobierno ordenó que el video fuera bajado de los canales oficiales que Manini Ríos no tenía derecho a usar.

La decisión del presidente Tabaré Vázquez es justa y totalmente ajustada a derecho. Así lo expresaron el presidente del Frente Amplio Javier Miranda, los precandidatos frenteamplistas Carolina Cosse, Oscar Andrade, Mario Bergara y Daniel Martínez. También los dirigentes opositores Jorge Larrañaga del Partido Nacional; Julio María Sanguinetti y Ernesto Talvi, del Partido Colorado; Pablo Mieres y Fernando Amado, del Partido Independiente.

La excepción fueron el coronel Carlos Silva, presidente del Centro Militar y el candidato nacionalista Luis Lacalle Pou, que consideró a Manini Ríos “un comandante digno que se apegó a la institucionalidad”. También fue llamativo el silencio de la Suprema Corte de Justicia, solo defendieron la actuación del Poder Judicial, el sindicato de los funcionarios.

Lo de Manini Ríos es grave, viola la Constitución y pretende un protagonismo político que a los militares les está vedado. Intenta, con mentiras y poses populistas, disfrazar de defensa de los soldados lo que en realidad es la defensa de los privilegios de unos pocos oficiales. Pero lo que es más grave es que cuestiona a la política y se coloca, una vez más, en una posición casi mesiánica de “salvadores de la nación”.

La reforma de la caja militar, necesaria e imprescindible y nueva Ley Orgánica Militar solo son la punta de un debate y una transformación imprescindible para las Fuerzas Armadas. Y se hará, con debate, con garantías y sin chantajes.

Manini Ríos miente, en todo y lo sabe. Su jugada es peligrosa, lo demuestran la historia y el presente, del continente y de nuestro país.

Solo cabe respaldar, en todos sus términos, la decisión del gobierno y del presidente Tabaré Vázquez y rechazar con absoluta firmeza los discursos nostálgicos que defienden la impunidad e intentan arrojar sombras sobre la democracia. Nunca más, señor Manini Ríos. Nunca más.