Declaración del PCU: "Repudio a Mrs. Kely Keirdeling" - 2 /5 /17

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La embajadora de EEUU en Uruguay, Mrs. Kely Keiderling en una actitud de prepotencia imperial, reclamó que el gobierno de nuestro país acompañe la aventura guerrerista de su presidente, Donald Trump, en Corea.

“El tiempo de hablar y hablar ha acabado”, dijo Mrs. Keiderling, y reclamó “colaboración” del gobierno uruguayo para enfrentar lo que calificó como “amenaza” coreana.

Los dichos de Mrs. Keirdeling configuran una injerencia intolerable en los asuntos internos de nuestro país, propia más de una pro cónsul imperial que de una diplomática. Uruguay es soberano, no recibe órdenes de ninguna potencia ni de sus representantes. Rechazamos y repudiamos las afirmaciones de Mrs. Keiderling en todos sus términos.

EEUU tiene un historial de intervencionismo, invasiones, desestabilización, golpes de Estado y respaldo a dictaduras en nuestro continente. Mrs. Keiderling, personalmente, también. Sabemos quién es usted, Mrs. Keiderling.  Sabemos que financió y apoyó la desestabilización en Venezuela. Hizo lo mismo en Cuba, reclutando agentes para la CIA y conspirando contra la Revolución. De todo ello hay documentación y pruebas. También sabemos que trabajó nada menos que en la “Oficina de Asuntos Iraquíes” del Departamento de Estado. Entre otras cosillas.

Mrs. Keiderling y EEUU no tienen nada que decir sobre la política internacional de Uruguay, hace 200 años que no somos colonia y no queremos volver a serlo.

Mrs. Keirdeling, debería pedirle disculpas al pueblo uruguayo por las acciones de su país en el pasado, por apoyar la dictadura, entrenar torturadores y asesinos y fomentar la criminal Doctrina de la Seguridad Nacional, sustento ideológico del Terrorismo de Estado. Mrs. Keiderling debería pedir disculpas por las acciones de su país, también en el presente, por infiltrar a la Policía y a las Fuerzas Armadas, en democracia, y espiar al gobierno, a los partidos políticos y a las organizaciones sociales uruguayas, como lo prueban los “Archivos Castiglioni”. Mrs. Keiderlign debería pedir disculpas por las acciones de su país en el futuro, porque lo seguirán haciendo.

Mrs. Keiderling, usted debería callarse la boca, pedir disculpas primero y luego callarse. La historia de su país, y la suya personal, la condenan, nosotros también.

 

2 de mayo de 2017
Comité Ejecutivo Nacional
Partido Comunista del Uruguay