“Derrotar, en Uruguay, la contraofensiva del imperialismo”

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Acto mártires de la 20.
 

Cerró la parte oratoria, en nombre del PCU, Marcelo Abdala, dirigente de la UNTMRA, el PIT-CNT y miembro del Ejecutivo Nacional del Partido Comunista.

Abdala saludó a los vecinos y vecinas, dirigentes y militantes frenteamplistas y del movimiento sindical, y militantes del PCU y la UJC presentes.

“Los 8 mártires de la 20 murieron luchando, por la libertad y la democracia, murieron defendiendo a su Partido. 45 años después siguen, y seguirán siempre, viviendo en cada uno de nosotros”, comenzó diciendo Abdala.

“En nuestro país se desarrollaba la escalada fascista preparatoria del nefasto golpe de estado del 27 de junio del año 73, y en aquellas circunstancias el 13 de abril se desarrollaba un enorme paro general de 24hs convocado por la gloriosa CNT enfrentando el aumento de precios del gobierno de Juan María Bordaberry, el 14 de abril se dieron distintas acciones del MLN con caídos en las bandas fascistas, ese mismo día el ataque al local de nuestro Partido, el 15 de abril la aprobación por parte del Parlamento de la declaración de Estado de guerra interno, que era un círculo más en la espiral de violencia y de represión del Estado contra las luchas de las clases populares, y como todos sabemos, la noche del domingo 16 de abril al lunes 17 la masacre de los 8 obreros comunistas, que en definitiva se configuró como una gran provocación, intentando que la dinámica del país se deslizara a la guerra civil. En aquellos momentos, como ahora, rodeados de toda la izquierda, rodeados de todos los sectores democráticos, rodeados del cariño, el calor del movimiento obrero, que convocó en aquellos momentos a un paro general de entre 24 y 48hs para enterrar a nuestros mártires, para rendirles homenaje. Decía recordando aquellas circunstancias José Pepe D’elia, “me cuesta describirles la onda amargura que me embargó, hablé en nombre de la CNT en el acto de despedida de estos mártires, miles de obreros marcharon en silencio, con los puños en altos, teníamos la convicción de que se trataba de desencadenar un espiral sin fin de violencia. La frase que aún me queda grabada del discurso que pronuncié decía que estábamos “unidos y firmes, y el fascismo no pasará”. Convocamos un paro general que extendimos de 24 a 48hs para tratar de evitar nuevas provocaciones, hicimos hincapié en que los obreros permanecieran en sus casas, había que impedir más muertes”. Honor y gloria a los 8 mártires trabajadores comunistas en defensa de su casa, de su vida y de una perspectiva estratégica, de una perspectiva revolucionaria, los 8 van conmigo, los 8 van con nosotros para construir la patria del futuro. Obreros cuidando su casa, cuidando a su movimiento obrero y sindical, obreros cuidando la unidad de la izquierda, obreros cuidando la formación superior de organización de nuestra clase, el Partido Comunista del Uruguay”, afirmó.

Ni tantico así al imperialismo y solidaridad con Venezuela

Posteriormente, abordó la situación del mundo y de la región. El dirigente comunista afirmó: “Se cierne en estos precisos instantes el peligro nefasto de la guerra, y esto tiene una explicación. Esto es así, en función del propio carácter de la formación económica-social capitalista a escala planetaria, que genera una crisis civilizatoria, global, estructural, sistémica, transito de época en torno a cuál habrá de ser la hegemonía económica principal en la economía del Siglo XXI.  La dificultad, la ausencia de una potente alternativa superadora del capitalismo y una vanguardia mundial que encarne esas luchas para que en definitiva el tránsito de la humanidad no siga ubicado en la barbarie. Este régimen, capitalista global que tiene su leitmotiv pura y exclusivamente en la acumulación del capital, no logra, no puede, porque sus entrañas son así, superar la enorme contradicción entre las posibilidades de desarrollo de las fuerzas productivas y el carácter capitalista de las relaciones de producción. Como la economía global es una enorme ruleta rusa de apuestas, de inversiones, de riesgos, de fondos de inversión, de títulos, de acciones tras las ganancias a corto plazo, no hace otra cosa que agravar los mecanismos de la propia crisis. Crisis de sobreproducción, que a su vez es crisis del infra consumo, porque existe en el mundo una demanda que requiere de los valores de uso para su buena vida, pero no hay una demanda solvente por el hambre que genera el capitalismo. Desde una perspectiva económica, política y ética, el problema es que no existe una salida de esta crisis, de estas turbulencias, que amenazan la vida de la humanidad sobre el planeta, en el marco de las relaciones sociales de producción capitalista. La humanidad entera, en la diversidad de sus experiencias, deberá recrear singulares formas de tránsito democrático avanzado hacia lo que planteaba Fidel: “un nuevo orden económico internacional respetuoso de la naturaleza y en cuyo centro este el ser humano”. Hoy en día existe una peligrosidad sobre la vida y el planeta, esto nos convoca un planteo claro, firme, movilizado, en defensa del desarme y en defensa de la paz mundial, la forma concreta de ser antiimperialistas, de ser revolucionarios en estos primeros años del Siglo XXI y de hacerle las cosas complicadas al enemigo de la humanidad, al imperialismo norteamericano”.

“Esta crisis del imperialismo norteamericano -continúo- frente a la posibilidad de perder la hegemonía como potencia política ha desatado una contraofensiva dirigida hacia América Latina, la única defensa contra esta contraofensiva, contra los sectores reaccionarios de derecha pro imperialista y de las clases dominantes es avanzar efectivamente, en proyectos transformadores que re enamoren a las grandes masas de nuestro pueblo, que las re encuadren y organicen, generando poder de nuevo tipo. Nuestro continente es un mar de represión, de ataques antidemocráticos, y así es que la trinchera de Venezuela es agredida por el imperialismo norteamericano, agredida  por una campaña que combina, la carestía de la guerra económica, la post verdad, es decir, la mentira de la forma de presentación de los hechos que ocurren en la hermana República Bolivariana a través de los grandes medios de comunicación, que va mellando la solidaridad de los pueblos, y convenciendo de lo que no es, y agredida, por una herramienta nefasta como es la OEA. Es en ese contexto es que, con sumo respeto, con tristeza, con dolor, pero con claridad decimos, no compartimos la línea internacional que nuestro gobierno viene desarrollando respecto de la situación de Venezuela. Desde aquí decimos que el antiimperialismo es de principio, que un uruguayo de este pueblo democrático ni siquiera tiene porqué compartir el gobierno de Maduro y sus actos, ni siquiera tiene por qué compartir las características del proceso bolivariano, para decir “no confío en el imperialismo ni un tantito así”. Defendamos el derecho a la autodeterminación del pueblo venezolano, y ayudemos a que se desarrolle un dialogo en el que ellos puedan soberanamente componer sus diferencias, y sus conflictos”.

Avanzar en democracia

Abdala abordó la situación del Uruguay e indicó: “La contradicción principal de la peripecia uruguaya, es si avanzamos hacia un Uruguay productivo con justicia social, y profundización democrática, por la vía de un camino crítico, de democracia hasta sus últimas consecuencias, y organización del pueblo desde el pie, o seguimos viendo cómo se exacerba la dependencia de nuestro país de los centros claves del capital financiero trasnacional. En el cuadro de la contraofensiva del imperialismo, es que se va a agudizar (aún más) la disputa entre dos grandes proyectos de país, es en ese cuadro que nuestro pueblo se moviliza buscando que no haya restauración conservadora, buscando más avance a favor de nuestro pueblo y síntesis política adecuada, no consumista, ni reformista ni economicista, síntesis política de otros valores, otra ética, otra sociedad latente, en cada una de nuestras luchas”.

“Mientras la derecha reaccionaria interpela a los Ministros del gobierno, desarrolla una campaña mediática contra Venezuela, presenta una queja en la OIT contra la negociación colectiva, uno de los avances democráticos más importantes de este período, es decir, despliega, de distintas formas, la campaña en contra de nuestra perspectiva, Nosotros levantamos nuestra perspectiva que no es estrecha, que no es sectaria, que incluye a las grandes mayorías nacionales y populares, porque sí es así, que cuando les va bien a los trabajadores, les va bien a las grandes mayorías de nuestro pueblo”, dijo.

Abdala destacó el conjunto de las luchas que se han librado en este 2017: la defensa de la licencia y el salario vacacional de los trabajadores de la construcción, los convenios en extractivas, peajes, cerámicas y hormigón, las luchas en defensa del trabajo y la organización sindical en Liffan y Takata, de los metalúrgicos, la de los trabajadores de la industria láctea, de los camioneros, del citrus y de los forestales, las movilizaciones en Juan Lacaze y Dolores en defensa del trabajo, el 8 de marzo y la defensa de la igualdad de la mujer y los derechos de la mujer trabajadora. Especialmente destacó que en Uruguay no se perdió salario real, pese al impacto de la crisis, “y eso fue posible -dijo- porque hay negociación colectiva, la que quieren sacar los patrones, porque hubo organización, lucha y propuesta del movimiento sindical y porque hubo sensibilidad del Poder Ejecutivo para modificar tres veces la pauta de la negociación salarial”.

“Tendremos este año, la discusión del presupuesto nacional, que la miramos nosotros desde una perspectiva unitaria pero clara, los compromisos del programa de nuestra fuerza política Frente Amplio no son para escribirse son para aplicarse, hay que tender al 6% del PBI para la educación, para la vivienda, para el sistema nacional integrado de salud, para el sistema nacional de cuidados, para todas aquellas cuestiones que hacen a las necesidades populares. Nosotros creemos en la palabra de nuestro Presidente de la República, que en oportunidad de la votación de la rendición de cuentas anterior nos dijo a todos “votemos la rendición de cuentas, y yo hago el compromiso de encontrar formas genuinas de financiación de las necesidades populares”, entonces ahora debemos pensar cómo se grava más a la gran riqueza acumulada en este país, debemos encontrar cual es la forma genuina de poder destinar presupuesto para la vivienda, para la salud, para la educación, para las necesidades de nuestro pueblo. Lo nuestro es el trabajo de calidad, es el diálogo nacional, a favor de la salud, para que la misma salga de su forma mercancía, para que sea un derecho de todos los uruguayos, son necesarios los avances en materia de educación hacia el programa de transformaciones, es una cuestión primordial una seguridad social sin lucro”, dijo Abdala.

También destacó la necesidad de avanzar en el conjunto de leyes populares en discusión en el Parlamento entre las que destacó “la de empleo para personas con Discapacidad, la de insolvencia patronal, la de reglamentación del Convenio 158 de la OIT que prohíbe el despido sin causas justificadas”.

Agregó que “estas realizaciones programáticas, son parte de formas democrático avanzadas, de impulsar un cambio en la sociedad, y deberán desplegarse a través de la unidad de todas las organizaciones de nuestro pueblo, unidad a nivel de las más diversas organizaciones del campo popular, unidad en particular del movimiento obrero organizado, y la unidad de la herramienta heroica, que hemos construido para nuestra emancipación, nuestro Frente Amplio. Unidad con participación de la coalición y la diversidad de la inteligencia colectiva; coalición, pero unidad también organizando al pueblo de abajo, recreando comités de base, promoviendo las más diversas formas de organización para que nuestra gente participe, porque nuestro Frente no es solo una fuerza electoral, nuestro Frente es una organización política, de carácter permanente, el Frente Amplio es la vía uruguaya a las transformaciones que si o si haremos”.

El XXXI Congreso del PCU

En la parte final de su discurso, Abdala se refirió al XXXI Congreso del PCU, que se realizará en los primeros días de junio. “En este día que es de poner en el corazón a los 8 mártires de la 20 y del Partido Comunista, porque venimos de lejos y hay que tener memoria, es básicamente un día de despliegue de la perspectiva estratégica, de convocatoria a la esperanza, de construcción en la diversidad de nuestras opiniones y procesos, de síntesis de la clase obrera y el pueblo, de construcción en esta patria de Artigas, de una teoría, de una perspectiva revolucionaria, que nos lleve para adelante, que nos empuje, porque lo que empuja es la historia y no fallaremos”, dijo.

“Convocamos al XXXI congreso de nuestro Partido Comunista del Uruguay, “A 100 años de la Revolución de Octubre”, este es un llamado a debatir, a pensar, es un llamado a criticar y autocriticarnos, es un llamado a luchar, a organizar clase obrera y pueblo, es un llamado a palpitar, y al latir de nuestro pueblo en lucha por las transformaciones. Convocamos a impulsar en nuestro país un camino que permita derrotar esta contraofensiva del imperialismo y a la derecha, y abrir un cauce de transito crítico, creador, democrático avanzado, hacia un cuarto gobierno del Frente Amplio”, sostuvo.

“Nuestro congreso habrá de discutir la estrategia en el plano general, y en el plano particular del lugar en donde actuamos, y mientras debatimos, mientras desarrollamos todas las tareas titánicas que tenemos, debemos ir trabajando lo que debe ser la unidad férrea de todos los comunistas, porque habrá de ser un congreso de unidad y salto cualitativo y avance, un proceso en el que mientras desarrollamos las discusiones, vayamos construyendo en el día a día Partido Comunista, organización de nuevo tipo para la lucha, al decir del camarada Rodney Arismendi, “cuestión cardinal de la revolución uruguaya”. Convocamos a poner toda la pasión, todo el amor, toda la energía en un exitoso XXXI Congreso de nuestro Partido”, concluyó.

Mariana Arias