EDITORIAL DE EL POPULAR N°381: "La necedad de asumir el enemigo"

Destacado EDITORIAL DE EL POPULAR N°381: "La necedad de asumir el enemigo"

En los días transcurridos desde nuestra última edición hemos vivido una escalada muy peligrosa que introduce una nota real de preocupación sobre la paz en el mundo, muy maltrecha, por cierto. El principal protagonista y responsable de esa escalada es EEUU y, muy particularmente, su presidente Donald Trump.

Afirmar esto no implica negar la importancia ni la gravedad de otros hechos y de las decisiones y errores de otros protagonistas, solo intenta, a nuestro modesto entender, colocar el centro donde debe estar, más allá de la constante saturación de informaciones, rumores, operaciones de desinformación y mentiras.

Hemos dicho y reafirmamos: el mundo vive la persistencia y profundización de la crisis del capitalismo; el intento del ajuste global más grande de la historia para poner todos los recursos naturales y humanos al servicio del gran capital y la recuperación de sus tasas de ganancia; y de una contraofensiva, a nivel planetario, del imperialismo yanqui por recuperar sus espacios perdidos de hegemonía.

Se nos ha dicho que es una caracterización que puede pecar de esquemática. Aceptamos el debate, pero para ello propongan otra que se ajuste mejor a la realidad que estamos viviendo. Hasta ahora se la refuta con una multiplicidad de visiones parciales que no explican el conjunto, y que, precisamente por eso, conducen a errores de apreciación en cuanto a la profundidad y la gravedad de lo que enfrentamos.

Unas Pascuas de terror

Hagamos simplemente una relación de hechos para fundamentar nuestra afirmación inicial.

A las 4.40 de la mañana del 7 de abril en Siria, cayeron 59 misiles crucero Tomahawk, lanzados desde buques de guerra yanquis en el Mediterráneo, en el Aeródromo Shayrat de la aviación siria. Según se dijo fue en respuesta al supuesto ataque con armas químicas ocurrido días antes con decenas de víctimas, del que EEUU culpa al gobierno sirio.

El ataque unilateral de EEUU es violatorio del derecho internacional e implica una grave amenaza para la paz y la seguridad en Siria, en la región y en el mundo. Además de estar sustentado en una mentira. No hay pruebas de que fuera el gobierno sirio el responsable del supuesto ataque con armas químicas. EEUU atacó mientras el Consejo de Seguridad de la ONU debatía la situación en Siria y buscaba garantizar una investigación a fondo del incidente.

El uso de armas químicas es una aberración y debe ser condenado, sus responsables identificados y castigados. Pero también lo es asumirse como juez, fiscal y verdugo y atacar unilateralmente a otro país.

Llama mucho la atención que EEUU agreda una instalación militar siria desde donde se atacaba a ISIS. El efecto práctico de esa demostración de fuerza fue que ISIS que estaba acorralado en el frente de batalla recuperara el aire. ¿Curioso no?

El 13 de abril, menos de una semana después, EEUU arrojó en Afganistán, la MOAB, “la madre de todas las bombas”, el artefacto no nuclear más poderoso de su arsenal, no utilizado nunca en combate, hasta ahora. Lo hizo contra una base de túneles usada por Al Quaeda y ahora, supuestamente, por ISIS, en la frontera de Afganistán con Pakistán. Según los propios yanquis murieron “90 terroristas”. Nuevamente una acción unilateral. Y enormemente contradictoria. En Afganistán EEUU ataca a quienes son sus aliados en Siria para derrocar a Al Assad.

El lunes 17 de abril, el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, afirmó que Corea del Norte “haría bien no poniendo a prueba la determinación" de Donald Trump. Lo hizo durante su visita a Seúl, donde además recordó los ataques a Siria y Afganistán a modo de advertencia.

Días antes Trump había anunciado el envío a Corea del Sur de un grupo de combate encabezado por el portaviones nuclear “USS Carl Vinson”.

 

La explicación es peor que los hechos

El relato de los hechos es parte de la batalla ideológica, eso lo sabemos todos. Ocurre que la administración Trump lejos de buscar argumentos sofisticados que justifiquen su accionar como sheriff del mundo, cuando fundamenta, profundiza la sensación de que estamos ante unas bestias.

Esto contó Trump, sobre como decidió el bombardeo a Siria en una entrevista con la cadena Fox Businness, ultraconservadora, la nueva voz oficial de la Casa Blanca. Si se excluye el omnipresente Twitter, desde donde Trump bombardea todos los días, obsesivamente, con disparates y mentiras, cual nuevo Zeus con sus nuevas centellas. "Estaba sentado en la mesa, habíamos terminado de cenar y en ese momento estábamos comiendo el postre, era la torta de chocolate más bonita que jamás hayas visto", dijo refiriéndose a una cena que mantenía con el premier chino Xi Ping. "El presidente Xi lo estaba disfrutando y recibí el mensaje de los generales de que los buques estaban cerrados y cargados. ¿Qué hacemos? Entonces, tomamos la determinación de hacerlo, los misiles estaban de camino", agregó. "Entonces le dije: 'Señor presidente, permítame explicarle algo. Acabamos de lanzar 59 misiles'. Luego, elogió la tecnología del Ejército estadounidense, a la que calificó de "increíble, brillante, genial". Luego, cometió un error increíble: "Entonces le dije que los misiles se dirigían a Irak ". La periodista de Fox, acongojada, intentó corregir rápido el desliz. Trump con un gesto altanero y como restándole importancia al asunto asintió: "Sí, sí, a Siria".

En la misma línea de frivolidad y mentira se expresó su vocero. "No usamos armas químicas en la Segunda Guerra Mundial. Incluso alguien tan despreciable como Hitler no cayó en el uso de armas químicas", así se expresó Sean Spicer, portavoz de la Casa Blanca, para justificar el ataque unilateral a Siria. Luego se disculpó por “insensible”. En realidad, es un mentiroso. Por supuesto que Hitler usó armas químicas, y masivamente, pero ni él lo hizo con tanta amplitud como EEUU. EEUU usó napalm a finales de la segunda guerra mundial. Luego lo usó masivamente, junto con agente naranja, en Vietnam, Laos, Camboya y Corea, matando millones de personas y dejando gravemente afectadas a otras tantas. Usaron esos agentes químicos también en Guatemala y El Salvador. Usaron armas químicas para atacar a Irán cuando tenían a Irak como aliado. Y volvieron a usar armas químicas contra Irak, en Faluya, cuando pasó a ser enemigo. Y también se le olvidó al vocero de la Casa Blanca, que EEUU es el único país que usó armas atómicas contra población civil, precisamente en la segunda guerra mundial, en Hiroshima y Nagasaki.

 

Venezuela en la mira

Estas acciones globales que han desestabilizado el mundo, y de paso les han asegurado una factura multimillonaria a los fabricantes de armas, uno de los principales financistas de la campaña de Trump, tienen su correlato regional. La obsesión de Trump y EEUU en América Latina son Venezuela y Cuba.

El Jefe del Comando Sur de EEUU, almirante Kurt W. Tidd, advirtió el 6 de abril, durante su comparecencia en el Congreso de EEUU, que “el empeoramiento de la situación en Venezuela podría provocar una crisis humanitaria que requeriría una intervención regional”.

Tidd, que encabeza uno de los 9 Comandos Militares de EEUU en el Mundo, y dirige, entre otras cosas la IV Flota, puesta nuevamente en funcionamiento bajo la administración de Barack Obama, fue más allá y dijo que “tanto China como Rusia tienen una participación económica significativa en Venezuela por lo que sería difícil imaginar que no tratarían de aprovecharse de un aumento de la inestabilidad en ese país”.

Este miércoles fue el propio canciller de Trump, Rex Tillerson, el que aseguró que la Casa Blanca sigue "de cerca" y con "preocupación" la situación en Venezuela, donde partidarios y opositores al gobierno realizaban ese día masivas manifestaciones callejeras en un ambiente de tensión.

De acuerdo con Tillerson, el gobierno del presidente Nicolás Maduro "no deja que se escuche la voz de la oposición" y por eso la Casa Blanca siente "preocupación con la situación". "Estamos observando de cerca" lo que ocurre en ese país, dijo el secretario de Estado.

Conviene recordar que Tillerson tiene cuentas personales con Venezuela. Tillerson era uno de los principales ejecutivos de Exxon Mobil, cuando Chávez en 2007 decidió nacionalizar la explotación de petróleo y obligar a las trasnacionales a realizar empresas mixtas donde PDVSA tuviera el 51%. Varias trasnacionales aceptaron, Exxon, dirigida por el hoy secretario de Estado de EEUU, no y se retiró de Venezuela.

“La necedad…”

 

Reiteramos, definir como central la contraofensiva del imperialismo, no transforma en bueno todo lo que hagan los países atacados, ni por asomo. Para decirlo más claro, tampoco en el caso de Venezuela.

Pero no decir que Venezuela es un país agredido constantemente por el imperialismo y que está en marcha un plan de desestabilización, es omitir un elemento central.

Hay que construir una salida política a la crisis que vive Venezuela y debe hacerse desde América Latina, con la CELAC, bloqueando al papel desestabilizador de EEUU y de sus peones de choque: la OEA y su secretario general Luis Almagro.

Por eso, levantar la lucha por la paz en el mundo, reclamar las salidas con diálogo y acciones políticas, reafirmar el antimperialismo, defender la autodeterminación de los pueblos y condenar con todas las letras la acción criminal del imperialismo yanqui, nos parece imperativo.

Y eso le reclamamos a nuestro gobierno. Nada más, pero nada menos.

Por lo que decía Silvio, en su asediada Cuba, “la necedad de asumir al enemigo”.