Cambio Nelson: ¿Se abrió la Caja de Pandora?

Varios procesamientos, importantes figuras coloradas implicadas y pase a Crimen Organizado

Carmen Maturana

Esta semana la justicia resolvió procesar con prisión a Francisco Sanabria, quién se había fugado del país luego de cerrar abruptamente las puertas de Cambio Nelson, dejando millonarias deudas.

El juez Marcelo Souto mandó a la cárcel a Francisco Sanabria (FS), al ex gerente general del cambio, Nelson Calvette (NC) y a la contadora de la firma Soledad Ubilla (SU), además procesó sin prisión a la contadora externa de la empresa, Beatriz Silva (BS). Mientras el ex presidente del BCU Humberto Capote fue procesado por “un delito continuado de apropiación indebida, en calidad de coautor”.

Sanabria fue procesado por "reiterados delitos de libramiento de cheques sin provisión de fondos en calidad de autor, en régimen de reiteración real con un delito continuado de apropiación indebida en calidad de autor y con un delito continuado de falsificación ideológica por un particular, en calidad de coautor"

El procesamiento de Calvette, fue por "un delito continuado de apropiación indebida, en calidad de coautor" y Ubilla, marchó a prisión por “delito continuado de apropiación indebida, en calidad de coautora, en régimen de reiteración real con un delito continuado de falsificación ideológica por un particular, en calidad de coautora", revela el dictamen judicial.

Por otra parte, se entendió “que en esta causa se han relevado además indicios suficientes que ameritan iniciar una investigación judicial por hechos presuntamente delictivos, cuyo juzgamiento corresponde exclusivamente a la Sede Letrada de Primera Instancia en Materia Penal con especialización en Crimen Organizado”, agrega el documento.

Cambio Nelson

El dictamen fiscal, en forma prolija, realiza un relato del accionar de los procesados al heredar Francisco las empresas de su padre, quien fuera senador del Partido Colorado, Wilson Sanabria. Cuando falleció, Francisco “devino en director y único accionista” del Cambio Nelson que comenzó a funcionar en 1998 bajo la dirección de Wilson Sanabria y el “hoy también indagado NC. Este último es un operador cambiario con décadas de experiencia en plaza, y fue la cara visible del negocio (al punto que este lleva su nombre)”.

“Ahora bien. En esta investigación surge acreditado que, además de la operativa natural de una casa de cambio, esta recibía fondos de clientes, los que eran mantenidos en la institución para ser posteriormente aplicados en el pago de depositantes, funcionando como una suerte de “cuenta corriente”, en contravención con la reglamentación vigente para las casas de cambio”, agrega el documento judicial.

Más adelante habla de la contadora Ubilla. “La misma fungía como oficial de cumplimiento del Cambio ante el BCU, a la vez que realizaba el trabajo operativo contable y financiero de la empresa”, secundando a Sanabria y Calvette. Como contador externo también fungía el ex presidente del BCU, Capote, haciéndolo ya en vida de Wilson Sanabria, “a quien asesoraba y aconsejaba sobre la operativa del cambio”.

Sobre Francisco Sanabria mantenía un tren de vida fastuoso, “ostentoso” o en palabras de otro conocido “quería comprar con dinero cosas que no son comprables”, agrega.

“En este escenario, la investigación ha demostrado que FS empleo a CSA (cambio) como un medio para captar capital a través de los depósitos de su clientela, el que posteriormente era desviado hacia las cuentas de sus sociedades comerciales”, indica el dictamen. Claramente Sanabria “invirtió el título por el cual detentaba las sumas confiadas por sus clientes, empleándolas en su provecho”.

“Indudablemente, no pudo verificar estas operaciones financieras y contables por sí mismo (…). Por el contrario, quién si conocía el “corazón del negocio” era HC. Además de su dilatada experiencia como contador público, fungió durante cinco años como Presidente del BCU”, indica el expediente.

Números disfrazados

Según indica un informe del BCU, que consta en la investigación judicial “resulta relevante mencionar que, de la información contable incautada, es posible identificar que los estados contables presentados en este Banco Central no reflejan la real operativa desarrollada con los clientes, lo que eventualmente hubiera permitido detectar irregularidades en forma temprana. A modo de ejemplo, las disponibilidades (el efectivo que está en caja) se muestran con previa deducción del saldo neto de cuentas deudoras y acreedoras que contenían el movimiento de las cuentas con clientes, accionistas y empresas vinculadas. Es decir, los estados contables presentados al Banco Central, no mostraban la existencia de esos saldos deudores y acreedores con clientes, estando oculto bajo el rubro disponibilidades. El contador responsable de realizar el informe de compilación, es decir, la presentación de los estados contables de la empresa en función de las normas contables vigentes en la materia, dijo desconocer la operativa de la empresa, a pesar de tener acceso al módulo contable del sistema informático utilizado por la empresa. En definitiva, los estados contables presentados al BCU no permitieron tener conocimiento de información relevante por parte del supervisor, a través de una exposición notoriamente distorsionada de la operativa real, en relación a las normas contables vigentes”.

La causa judicial continuaría en los juzgados de Crimen Organizado y hay presunción de otros delitos.

El periodista Carlos Peláez publicó además que “la jueza letrada de Concursos de 1º Turno, Sylvia Rodríguez Batista, rechazó el Concurso solicitado por la empresa Camvirey S.A. - Cambio Nelson. A su vez el Banco Central del Uruguay (BCU) clausuró definitivamente al mencionado Cambio y su presidente, Mario Bergara afirmó que “si no se hubiese ocultado información en los balances, el BCU sabría de las ilegalidades que se cometían allí”, responsabilizando así al contador Humberto Capote, responsable de esos balances.

El rechazo del concurso abre la posibilidad de que los acreedores del Cambio, varias centenas de personas y empresas, presenten denuncias por estafa.

También complica la situación de los socios o testaferros de Sanabria en FM Gente, Cadena del Mar FM, la rentadora José Garrido, la inmobiliaria Destino del Sur, la transportista TurEste y otros, sean responsabilizados porque el juez Marcelo Souto estableció en su sentencia que “todas estas empresas recibían dinero de Cambio Nelson” que no era reembolsado”, indica el periodista.