El Portland, ANCAP y los trabajadores

Con la intervención del Parlamento y del MTSS se abre un cauce de negociación en el Portland

Ante el anuncio del despido de más de 200 trabajadores de la industria del portland por parte de ANCAP, la Comisión de Legislación del Trabajo, integrada por el diputado de la 1001-5005 Gerardo Núñez, recibió al SUNCA y logró abrir una instancia de negociación.

“Es claro que la industria cementera está pasando por un momento de dificultad. Uno de los principales motivos de esa dificultad es que el proceso de inversiones, sobre todo el tercer horno y la planta para triturar en Minas y en Paysandú, no se completó. Entonces, quedó un proceso de inversión a medio camino.” Así comenzaba su intervención el pasado viernes 24 de marzo, en la Comisión de Legislación del Trabajo de Diputados, el secretario general del SUNCA, Óscar Andrade. En ese momento de dificultad es que se enmarca el conflicto que mantiene el Sindicato de la Construcción y el Directorio de ANCAP; el ente estatal tiene un déficit anual de unos 25 millones de dólares en la industria del portland, donde compite con privados, y esa realidad lo habría llevado a plantearse el despido de 220 trabajadores, 40 de los cuales dejarían de trabajar a partir del 1° de abril.

“Reducir estos 220 puestos de trabajo significaría US$ 3.000.000 de los US$ 25.000.000 de déficit que tiene el portland. Quiere decir que tampoco es la solución, y es por donde se ha arrancado.” Horacio Depratti, representante de la Federación ANCAP, el sindicato de la empresa estatal, fue contundente expresando que el déficit de la industria cementera no se debe a los sueldos de los trabajadores, sino a otras causas. En el mismo sentido lo indicó Andrade, manifestando que “estamos hablando de que con los cortes que están previstos ahora no reducimos ni el 10% del déficit del cemento. No es el componente principal y potencialmente puede generar una distorsión desde el punto de vista de las relaciones laborales internas que deteriore fuertemente las posibilidades de desarrollo de esa industria”.

Decisión uniltateral

Tanto los representantes del SUNCA como de FANCAP coincidieron en que el camino emprendido por ANCAP con la propuesta de despidos nunca fue discutido con los trabajadores. Y que, cuando los sindicatos y el propio Ministerio de Trabajo realizaron planteos, fueron rechazados de plano. Al respecto, Óscar Andrade opinó que “nosotros vamos en última instancia al conflicto, no en primera instancia, pero está claro que no vamos a dejar que se pierdan puestos de trabajo sin agotar las instancias previas de alternativa. Creemos que, en este caso, es evidente que no se han agotado las instancias previas de alternativa (...) En nuestra opinión, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social dio una alternativa de salida, pero fue rechazada por ANCAP; entonces, nos encontramos en una situación de encrucijada”.

En el mismo sentido intervino Depratti, dejando constancia que desde FANCAP “planteamos en el ministerio que ANCAP dejara sin efecto estas medidas para entrar en una negociación, para abrir la posibilidad de que el Sunca y la Federación plantearan una alternativa a estos despidos, pero se nos contestó que ANCAP no tenía intenciones de volver atrás en lo que ya había decisiones tomadas. Nosotros no podemos sentarnos a una mesa de negociación con gente quedándose sin trabajo a partir del 1° de abril.”

Abrir el diálogo

La intención del SUNCA era abrir una instancia de diálogo para encontrar alternativas a la situación de estos trabajadores. Uno de los cometidos de la Comisión de Legislación es justamente propiciar el acercamiento y canalizar los conflictos, y en esa línea los diputados Luis Puig, del PVP, y Gerardo Núñez, de la 1001-5005, fueron claros.

Puig indicó que “hay que buscar un camino de negociación racional que permita contemplar las aspiraciones del Directorio, de los trabajadores y de la población en general”, mientras que Núñez sentenció: “Sería importante que tratemos de llegar en los próximos días, no digo con una solución, pero sí con un parate en los despidos para abrir espacios de negociación y de intercambio para la construcción de salidas colectivas en clave de diálogo.”

El miércoles 29 finalmente se concretó la apertura de la negociación, suspendiéndose hasta fines de abril la primera tanda de despidos, prevista para el 1° de abril. En diálogo con EL POPULAR, el diputado de la 1001-5005 Gerardo Núñez se expresó sobre el proceso de negociación que logró instalarse.

“En la Comisión de Legislación del Trabajo, y ahí vimos que era importante desatar este nudo que se había generado, teniendo presente que al 1° de abril iban a existir ya, de 220 despidos que había proyectado el ente, unos 40 aproximadamente. Por esto creímos conveniente proponer al Ministerio de Industria y a ANCAP la suspensión de los despidos y abrir camino al diálogo y la negociación con el sindicato. Es central poder hablar entre las distintas partes y más cuando se trata de despidos.

Hay que decir que esta solicitud que realizamos algunos legisladores fue bien recibida por el Ministerio de Industria y también por ANCAP, y va en consonancia con lo que ya había recomendado en primera instancia el Ministerio de Trabajo.

Ahora lo que se abre, de acuerdo a lo discutido en la DINATRA, es un espacio de diálogo por unos 15 días hábiles, por ende, hasta finales de abril, sin tener encima de la mesa la ejecución de los despidos mencionados anteriormente. Allí se escucharán las propuestas que el sindicato tenga en cuanto a una posible reubicación de algunos trabajadores y trabajadoras, y otras propuestas alternativas.”

El fondo de la cuestión

Asimismo, Núñez indicó que “se abre una etapa de discusión sobre la competitividad de la industria del portland”. Al respecto opinó que “esa competitividad no depende del peso de la carga salarial, que no es el componente principal del déficit de ANCAP; hay medidas para llevar a cabo. Esas medidas pueden ser culminar la inversión de ese tercer horno de portland en Paysandú (inversión de unos 140 millones de dólares), que triplicaría la producción, que generaría mejores condiciones a la hora de competir con privados, y al mismo tiempo un dinamismo en la economía por el volumen de la inversión que generaría muchos puestos de trabajo directos e indirectos”.

Medidas legislativas

“Creemos que debe darse una discusión de carácter estratégico sobre esta industria, y para eso estamos estudiando posibilidades que tengan que ver con construir un sistema de barrera arancelaria para la importación de portland; hoy se importa prácticamente sin aranceles”, propuso Núñez.

Desde el ámbito legislativo, para el diputado es necesario impulsar medidas que apoyen, impulsen y desarrollen la industria. Además del aumento de aranceles a la importación, el diputado expresó otra idea concreta en ese sentido.

“Generar, en el marco de las compras públicas, para las obras públicas una obligación de comprar el cemento ANCAP. Esto como manera de decir 'está bien, invertimos en un tercer horno, pero al mismo tiempo garantizamos un mercado para garantizar esta producción'; sabiendo que en algún momento se proyectó la inversión en este tercer horno para exportar portland, no solo para satisfacer el mercado interno. Entonces, si hoy el escenario de la exportación está más difuso, más complejo, es importante focalizar y reforzar nuestro mercado interno, y para ello tomar medidas que protejan los puestos de trabajo y nos permita proteger y desarrollar una industria fundamental para el país, como es la del cemento, y que tiene también un componente importante vinculado a la soberanía”, concluyó.

Las próximas semanas serán claves para, en primer lugar, encontrar caminos de salida para la situación de los trabajadores, pero también para madurar una discusión acerca del rol de la industria cementera en el desarrollo del país y su soberanía, con el horizonte siempre vigente del país productivo y con justicia social.

 

Omi Cazarré