La actividad económica en 2016: primeros datos

Por Bruno Giometti

La semana pasada el Banco Central del Uruguay publicó el informe de Cuentas Nacionales correspondiente al cuarto trimestre de 2016, con lo cual tenemos los datos de cierre de dicho año en lo que refiere a la evolución de la producción del país. A continuación haremos un resumen de la información contenida en dicho informe.

La economía uruguaya tuvo en 2016 un crecimiento de 1,5% en el Producto Bruto Interno (PBI) en relación al año anterior, lo que representa el treceavo año consecutivo de expansión de la economía. El Producto Bruto Interno es un indicador que expresa el valor total generado en un país en un período determinado (en este caso un año) medido a través de los precios de mercado de los distintos bienes y servicios. Entonces estamos diciendo, que en los últimos 13 años (desde 2004 hasta 2016 inclusive) se viene incrementando año a año el valor total generado por los trabajadores uruguayos.

La economía mostró una aceleración en el cuarto y último trimestre del año, lo cual permitió cerrar el 2016 con un desempeño algo por encima de lo previsto tanto por el gobierno como por los agentes privados.

Desde el punto de vista de la producción, los sectores que impulsaron en mayor medida el crecimiento de la economía fueron Transporte, almacenamiento y comunicaciones (6,5% de incremento en relación al año anterior) y Electricidad, gas y agua (15,6% de crecimiento). También tuvo una leve expansión el sector de Actividades primarias, tras un 2015 en que había sufrido una caída en la producción. Las Industrias manufactureras se mostraron virtualmente estancadas en promedio (0,4% de expansión en 2016) mientras que tanto la Construcción como Comercio, reparaciones, restaurantes y hoteles registraron caída de la producción al igual que había sucedido en 2015. El sector del comercio, no obstante, si analizamos exclusivamente lo sucedido en el último trimestre del año, podemos afirmar que muestra una sensible recuperación respecto a la tendencia a la baja que venía mostrando en los trimestres anteriores.

Desde el enfoque de la demanda o el gasto, los datos muestran que la expansión económica estuvo impulsada por la demanda interna (consumo e inversión). Ambos rubros, que había tenido una contracción en 2015 (en especial la inversión había tenido una caída muy importante en dicho año), crecieron en 2016 explicando más de la mitad del crecimiento económico global. Por su parte, las importaciones cayeron más que las exportaciones (aunque en menor medida que el año pasado) con lo cual también hubo un incremento en la demanda externa en términos netos.

Como se puede apreciar en los datos, la crisis internacional del capitalismo se expresa de distintas formas en cada región y en cada país. En Uruguay la expresión de esta realidad internacional es la desaceleración de la economía, sin que corresponda hablar de crisis a nivel nacional en tanto la economía continúa creciendo, aunque a tasas más bajas.

Por otro lado, se debe tener en cuenta las distintas realidades sectoriales dentro de ese marco general: por ejemplo, la construcción, luego de años de histórica expansión, se encuentra ahora en caída (lo que se traduce directamente en pérdida de puestos de trabajo en niveles importantes) y la industria muestra varias ramas de actividad con problemas coyunturales, que se suman a otros estructurales ya presentes.

En próximos artículos analizaremos como se relaciona la evolución del PBI y de los distintos sectores de la economía con otras variables relevantes, tratando de aproximarnos a un análisis de conjunto del proceso económico en 2016.

Se puede acceder al informe en el sitio web del BCU: http://www.bcu.gub.uy/Estadisticas-e-Indicadores/Cuentas%20Nacionales/eecn11d1216.pdf