Al fondo que hay lugar...

El transporte colectivo siempre ha sido un tema de polémica que tiene tantos críticos como reformadores, ha hecho caer diferentes administraciones departamentales y si bien se han buscado y aplicado diferentes recetas no se le ha encontrado una solución real al problema simple de poder transportar a la población en forma cómoda eficiente y barata.

Tema polémicos si los hay llego al punto que en 1951 se juntaron firmas para realizar El "Plebiscito del vintén" en contra de la suba del boleto de pasajes de ómnibus y tranvías en contra del decreto de intendentede entonces German Barbato

En las últimas semanas  la Intendencia Departamental de Montevideo realizó una nuevo ajuste al alza del boleto departamental en Montevideo y en esta semana que paso también se realizó la suba del boleto interdepartamental que es regulado por el Ministerio de Trasporte y Obras Públicas (MTOP).

Este aumento, tercero de la administración Martínez en menos de dos años de gobierno fue precedido por quejas en las redes sociales de usuarios que apuntaron fundamentalmente a la calidad del servicio de transporte colectivo que a venido siendo parte de varias polémicas en el último año en primera instancia por la inclusión de nuevos servicios en base a aplicaciones digitales tal es el caso de Uber, el servicio de remises ya existente y el servicio que realizan a varias empresas ómnibus particulares y camionetas.

La explicación de la intendencia de Montevideo tuvo que ver fundamentalmente por la bajada de venta de boletos lo que hace que la paramétrica por la que se calcula el precio del boleto que tiene otros componentes como el precio del combustible, el salario de los trabajadores y el subsidio al boleto realizado por el gobierno nacional y departamental hizo que el precio subiera 3 pesos marcando un aumento diferenciado entre los que usen la tarjeta de transporte y los que pagan en efectivo.

En declaraciones a El Popular el director de movilidad de la intendencia Pablo Inthamoussu afirmó que “se definió volver al sistema implementado durante la administración de Ana Olivera en la intendencia de realizar un ajuste anual y no estar subiendo el boleto de acuerdo a los cambios en los valores que inciden en el mismo”

Más allá de la noticia concreta acerca de una nueva suba del boleto es bueno analizar un poco la situación real del transporte en la ciudad capitalina que afecta a decena de miles de uruguayos a la luz de la sensibilidad que el tema precede.

El tranvía de la barra

Desde principios de siglo el trasporte colectivo desde la diligencia, el tranvía a caballo, el eléctrico y con motor a explosión que se trasladaban en rieles fue el primer transporte de la capital aun hoy se encuentran en diferentes lugares de la capital vestigios de las vías que desde 1906 comenzaron a circular en 1926 donde comienza el transporte a desarrollarse por medio de autobuses este transporte barato y popular permitió el crecimiento de la ciudad y la creación de diferentes empresas a las que se sumó en su momento Andet. Empresa municipal de transporte que dejo de existir en la década de las 60 y que desarrollo el transporte en diferentes áreas, la que más duro hasta los 90 a aunque en manos cooperativa fueron los trolebuses. Claro que el crecimiento de la ciudad y los cambios tecnológicos hicieron que el transporte colectivo en más de cien años tuviera muchas reformas y cambios hasta llegar hasta hoy. En el que 4 empresas, 1.528 ómnibus 144 líneas 107 destinos y 4835 paradas forman el sistema de transporte colectivo actual.

Parece complejo pero los problemas que afectaban a los usuarios en la década del 70 se siguen repitiendo, la falta de frecuencias, la carga desmedida de pasajeros y el precio marcan una tendencia que hoy en momentos en que la economía mantiene un crecimiento importante con respecto a otros países de la región hace que la cantidad de boletos vendidos siga bajando.

El Frente Amplio en el gobierno

Desde la administración Vázquez en la intendencia ya pasaron más de 25 años y los problemas parece ser siendo los mimos más allá de las inversiones millonarias que se han realizado en terminales y el subsidio del boleto generando diferentes formas de viajar en la ciudad que van desde el boleto local, a jubilados, estudiantes y los boleto de una y dos horas innovaciones realizadas que abarato el boleto y permitió subirse a varios ómnibus sin mejorar la calidad del servicio y las frecuencias.

En estos más de 25 años el gobierno departamental creo un subsidio al transporte que hoy está cerca de los 200 millones de pesos al año. A eso hay que sumarle el subsidio al boleto de estudiantes y jubilados, por lo que hablamos de unos 18 millones de dólares al año. A esto se suma las políticas nacionales de subsidio al transporte del boleto estudiantil gratuito para ciclo básico de secundaria y el subsidio al gasoil que permite a las empresas comprarlos a la mitad del precio y la experiencia fallida del corredor Garzón sistema que funciona bien en todo el mundo.

En estos casi 30 años la intendencia y el gobierno han subsidiado a las empresas para el cambio de flota más de una vez y si analizamos el cambio realizado ha pasado por un lado si mejorar la accesibilidad para subir al ómnibus a personas con discapacidad, pero a su vez se han disminuido la cantidad de asientos y a bajado en muchos casos las frecuencias, eliminando líneas, generando servicios locales en la periferia que en vez de mejorar la accesibilidad de la gente del barrio a las centralidades las ha aislado ya que si analizamos bien el transporte es visto como un negocio y no como un servicio social.

Hoy nos encontramos ante la situación casi monopólica de una empresa que al contrario de las cooperativas crece y ha aumentado su capital en los últimos años incurriendo en otros negocios como shoping mientras que las cooperativas sin ser casos excepcionales tiene problemas de caja y la calidad de servicios viene menguando.

Algunas ideas viejas

En los últimos años las inversiones realizadas por la intendencia para mejorar el transporte han buscado acercar los servicios a la gente para ello se crearon terminales con inversiones muy importantes como son el caso de intercambiador Belloni la última inaugurada el años pasado o el corredor General Flores que bien muy avanzado y que va a permitir agilizar el tráfico de autobuses.

Algunas con éxito y otras esperando otras reformas, que deben pasar por mejorar el transporte.

Hoy hablábamos de la calidad del servicio y las mejoras económicas del país que permite que hoy más gente pueda acceder a un vehículo propio, manejando sus horarios y mejorando la comodidad y velocidad del viaje. Para poder solucionar los problemas de movilidad de una ciudad que no está preparada para tantos vehículos la intendencia busca incentivar el viaje en el transporte público. Pero si el mismo es malo es imposible que se logre.

Se viene manejando ideas que van desde el tren de la costa por el cantero de Avda. Italia hasta la vuelta de vehículos eléctricos para ciudad vieja eliminando la entrada del resto de los ómnibus, seguramente son muchas las ideas, pero pocas las aplicadas. Las nuevas tecnologías hacen básico por ejemplo que el transporte tienda a ser eléctrico que es más barato en mantenimiento en un 70% y sin contaminación, que los ómnibus tengan aire acondicionado y wifi, elementos que se han logrado en algunos ómnibus de media distancia. Son varias las compañías que han agregado a los ómnibus que siguen cargando gente como ganado televisores con el fin de vender publicidad aumentando las ganancias de la empresas pero no mejorando servicios.

Quizás el problema siga siendo la concepción de servicio o mercancía, de ganancias o de ser solamente autosustentable.

Mientras no cambie esta cabeza seguramente seguiremos esperando cuarenta minutos un bus y la gente aumentara el boicot callado que se ve en la baja de los boletos a un sistema de transporte caduco obsoleto y que pelea para no cambiar

 

Por Pablo Khalil

 

 

 

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