Justicia para Plef

Sigue sin aclararse el asesinato de Felipe Cabral, emotivo homenaje colectivo en un muro de Avenida Italia

Por Verónica Pellejero

Felipe Cabral, también conocido como Plef, tomaba el sábado 16 de febrero una fotografía de un grafiti que había ido a retocar en una casa abandonada en la Rambla República de México, en Punta Gorda. Allí con el sonido del mar y del tránsito de la rambla en sus oídos, con su arte en la retina, fue asesinado de un disparo en la cabeza. Tan terrible noticia provocó tristeza y rabia en todos quienes lo conocieron. Tamaña injusticia ocurrió en este país, y aún no se conoce el autor.

La investigación del crimen ha tenido dificultades, en el barrio muchos vieron que pintaba el grafiti, pero nadie escuchó el disparo. Hasta ahora no hay testigos y, según ha trascendido, las imágenes de las cámaras que existen en la zona no son concluyentes.

Según lo que ha trascendido de las investigaciones policiales y judiciales en varios medios de comunicación el principal sospechoso del asesinato es un hombre de 77 años que vive una vivienda cercana a la casa donde fue encontrado el cuerpo sin vida de Felipe, por una pareja que alertó a la policía. La dirección del disparo indica que pudo provenir de ese lugar. La justicia realizó allanamientos en su casa, además de la reconstrucción del crimen y revisó varias cámaras de seguridad de la zona. Por más que fueron halladas dentro de la vivienda más de quince armas de fuego, ninguna coincidió con el proyectil encontrado en la escena del crimen.

El hombre de iniciales A.J.P.A. fue imputado por tráfico interno de armas. Tiene una medida cautelar, no puede salir sin autorización del país por 90 días y debió fijar domicilio. Aunque quedó en libertad, continúa siendo, según las informaciones, el principal sospechoso del crimen. Peritajes recientes alrededor de la casa comprobarían dicha hipótesis. La fiscal de homicidios de segundo turno, Mirta Morales, encargada del caso, asegura que se está trabajando intensamente para resolver el crimen, por esta razón y a pesar de la demanda de información se lleva adelante la investigación con un gran hermetismo.

Por el momento se tiene certeza de que no es posible que haya sido ni un robo (puesto que las pertenencias de Felipe se encontraban junto a él) así como también se descarta la posibilidad de que haya sido un ajuste de cuentas, porque no existían personas que pudieran querer hacerle daño ni tenía enemigos. Si hay algo en lo que todos coinciden, vecinos, amigos, familiares conocidos, es que era un joven solidario, comprometido y buena persona. Sus vecinos lo querían mucho, lo valoraban como una persona solidaria y “fuera de serie”.

Se espera obtener más información en los próximos días, según un informante al que pudo acceder el portal ECOS el responsable del homicidio del joven “o es él o no está muy lejos de él”. La fuente allegada al caso afirmó: “En unos días vamos a tener algo más claro”.

 

"Contra la opresión es a lo que me enfrento”, cantaba

 

Felipe era un joven comprometido con las causas populares. Hacía poco había reversionado la canción “Conclusiones” de Larbanois y Carrero. Una de sus amigas dijo después de su muerte: “Me acuerdo cuando vino y me dijo que Larbanois y Carrero eran re rapeables y empezó a versionar sus canciones en rap”. Ha circulado por las redes un fragmento de esa canción “Si un niño crece entre la basura/Ya está en derrumbe toda la ternura /Si hacemos culto de la violencia /Ya está en peligro la convivencia”.

Plef se decía y se sentía comunista, aunque estrictamente no estaba afiliado a la UJC. El lo cantaba en sus canciones que subía al canal de YouTube con el seudónimo de Magia Negra. Participaba desde hace ya varios años de actividades y movidas artísticas organizadas por la UJC. Organizó actividades con el círculo Misha en Millán y Lecoq, con el círculo Raúl Feldman en la Ciudad Vieja, etc. Le tenía un gran afecto a la UJC y era muy amigo de varios de sus militantes. Había pintado por la candidatura de Óscar Andrade, en contra del imperialismo, por la libre determinación del pueblo venezolano, contra el capitalismo, etc. “Por culpa del capital el mundo está como está”, “Por culpa de los bancos existen los pobres” Eran algunas de las frases que pintaba y cantaba PLEF.

Estaba convencido de que el camino de transformación social era a través del arte y la cultura. Encontró en la UJC un soporte ideológico y organizativo para llevar adelante algunos mensajes que transmitió en conjunto.

Y por supuesto, Felipe era parte del crew (grupo de grafiteros) llamado RSK y firmaba como Plef. Desde su muerte, las calles firmadas con su seudónimo y con los conocidos gatitos auspician de recordatorio combativo y comprometido de su existencia, a cada esquina parece gritar. Tanta vida y talento de un muchacho joven terminada por un simple jalar el gatillo.

 

Honrar la vida

 

El fin de semana pasado se organizó una pintada en el gran muro de Avenida Italia y Propios. Bajo la mirada-acting de hombre malo de Novick y su frasecita marketinera de tolerancia cero a la delincuencia, lo que sucedía debajo, allí en la vereda, era una respuesta contra ese tipo de mensajes oportunistas que procuran convencer a base de mano dura y plomo, subrepticiamente en función del miedo. En la vereda de enfrente un grafiti de Plef parecía observar callado su homenaje.

Lamentablemente pintar muros no devuelve la vida. Pero al menos la honra. Llena un poco el vacío de su ausencia, prolonga sus manos que ya no podrán crear en nuestras manos. Honrar la vida de quienes vivieron con amor, dicha, compromiso y fueron asesinados por culpa del odio que anida en los corazones de gente sin alma, es el gesto mínimo que se podía tener. 

Por ese muro desfilaron decenas y decenas de personas por la mañana y tarde. Jóvenes artistas, pero también hubo personas mayores y… ¡niños! Muchos niños. Quizás los verdaderos protagonistas.

Ellos grafitearon con su ternura característica dibujos plagados de frescura. Escribieron “Somos más”.

En el centro del muro se leía “Justicia para Plef” y al lado un poema del poeta Mayakovski, que habla sobre los muros y la expresión del sentir y la lucha popular: “Ellas -las paredes- están convencidas/No quieren ser esclavas de los avisos lujosos/ porque saben que le sientan mejor a la cara/nuestros agudos carteles de lucha”.