Nuevo atentado contra la memoria y la verdad

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Robaron las placas de la memoria del Batallón 13 de Infantería y el "300 Carlos"

Un nuevo acto de vandalización contra placas y sitios de la memoria quedó al descubierto al cierre de nuestra pasada edición. Fueron robadas de su emplazamiento las placas de la memoria que señalan dos sitios de encarcelamiento clandestino y represión durante la dictadura: el Batallón 13 de Infantería y el denominado "300 Carlos".

Las placas estaban, ambas, delante de la entrada al Batallón 13 de Infantería, sobre la calle Instrucciones. Desde esa dependencia del Ejército no se había informado nada de la desaparición de las placas. Se realizó la denuncia policial y judicial y se solicitó al MEC la reposición de las placas.

En el Batallón 13 de Infantería funcionó uno de los centros de tortura y represión más grandes de la dictadura, por el que pasaron miles de presos y presas, y allí se produjeron varias desapariciones, entre ellas las de Fernando Miranda, Eduardo Bleier y Juan Manuel Brieba, por citar solo algunas.

En los fondos del Batallón 13 de Infantería, en un galpón dependiente del Servicio de Armamento del Ejército, funcionó el centro de tortura conocido como el "300 Carlos", dependiente del Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas, OCOA, lugar de brutales torturas y terribles condiciones de reclusión.

Este ataque a estas dos placas de la memoria se suma a los ya ocurridos con las placas del Hospital Militar y del ex CGIOR, así como el atentado al Memorial de los Desaparecidos en el Cerro y los atentados contra más de 20 locales, sindicales, del Frente Amplio, del PCU y la UJC, en todo el país.

Declaración de la Red de Sitios de la Memoria

EL POPULAR transcribe la declaración pública de la Red de Sitios de la Memoria.

El pasado 4 de julio se aprobó la Ley de Sitios de Memoria de Uruguay, y el 31 de octubre se constituyó la Comisión Nacional Honoraria de Sitios de Memoria en cumplimiento de dicha ley.

Los Sitios de Memoria, por su valor testimonial, constituyen instrumentos a disposición de los Estados para cumplir sus obligaciones en materia de Justicia, Verdad, Memoria y Reparación. Una Política Pública de Sitios de Memoria tiene por cometido el reconocimiento y preservación integral de los Sitios de Memoria, por lo que el Estado tiene el deber de garantizar su preservación, su funcionamiento, gestión y sustentabilidad.

Son numerosos, y no son casos aislados, los atentados que se han realizado últimamente contra diversos sitios y marcas: las Placas de Memoria colocadas por Luis Batalla; por Ruben Canziani; en el Cuartel de los 33 – ex Centro General de Instrucción para Oficiales de Reserva (CGIOR); en el Hospital Militar; en el callejón de la Universidad en Memoria de los Mártires Estudiantiles; en Fusileros Navales (FUSNA); en el puerto donde se recuerda el regreso de Wilson Ferreira Aldunate; en la casa del Contralmirante Oscar Lebel; en la Marca de Homenaje a Julio Castro en Salinas; en la estela del Circuito de Memoria de Salinas; en el Memorial del Penal de Libertad; en el Memorial a los Detenidos Desaparecidos en el Cerro de Montevideo, y en días pasados, el robo de las Placas de Memoria que señalizan el Batallón 13 y el Servicio de Material y Armamento donde funcionó el Centro Clandestino de Detención y Tortura “300 Carlos”.

La Red Nacional de Sitios de Memoria repudia estos actos, reafirma su fin de promover la democracia y vigencia de los derechos humanos mediante la recuperación, construcción y difusión de las memorias colectivas, a través de los Sitios y Espacios de Memoria; llama a las autoridades competentes a cumplir sus obligaciones, investigando cada uno de esos episodios, identificando y responsabilizando a sus autores, y tomando las medidas necesarias para que este tipo de situaciones no se vuelvan a repetir; y exhorta a la sociedad toda a participar en la construcción de la Memoria Colectiva, Plural y Democrática”.