Unidad y salto cualitativo en lo programático

PCU valora como “muy positivo” el resultado del Congreso del FA

Por Victoria Alfaro y GM

EL POPULAR dialogó con Daniel Marsiglia, secretario nacional de Unidad Política del PCU, para conocer una primera valoración de los resultados del VII Congreso del FA.

-¿Qué valoración política hace el PCU del Congreso del FA?

Fue un Congreso muy positivo, no lo medimos solamente en lo que paso el sábado y el domingo, el valor viene desde el comienzo de la construcción del Programa, no hay fuerza política que pueda hacer con su Programa lo que hace el Frente Amplio.

Es bueno reafirmar eso, mientras los sectores de la oposición no se pueden poner de acuerdo en bajar o no los índices del alcohol para resolver los problemas de la seguridad en el tránsito, imaginemos como tratarían otros temas.

Hay que reafirmar esto porque la derecha y los medios de comunicación tratan de centrar el debate en puntos que tienen una gran complejidad en la discusión y tratan de estigmatizar, no se animan a debatir en serio.

Primero queremos saludar a la Comisión de Programa, por el trabajo realizado desde las unidades temáticas cuando se comienza a principio de año este debate, mil y pico de compañeros participaron en la elaboración primaria del documento. Y queremos destacar que, en la primera tanda de modificaciones fueron más de 600.

Esta es la riqueza del debate, de la democracia en nuestro Frente Amplio, defendiendo su carácter de coalición y movimiento, la diversidad de opiniones, es capaz de construir esa síntesis colectiva con más de 1.200 delegados el fin de semana pasado.

El debate aún no terminó porque también se resolvió, en el Secretariado del Frente Amplio, convocar a las cinco mesas que presidieron las Comisiones del Congreso para que se encarguen de terminar de redactar el conjunto de mociones que se incorporaron como agregados. Recordemos que el documento de bases programáticas se estructura en 5 desafíos: Desarrollo; Igualdad y Diversidad; Integración e Inclusión; Democracia; e Inserción Regional, Internacional y Soberanía.

Aquellas cuestiones que no quedaron resueltas pasan a la Comisión de Programa para que se haga un reacomodo y luego un Plenario en el mes de marzo terminaría de sintetizarlo. Hicimos un gran Congreso en temas programáticos.

En segundo lugar, creo que estamos frente a un Programa que en su síntesis de la discusión colectiva es un salto cualitativo de lo que venía en el documento.

Vimos en términos globales, y específicos en áreas determinadas, un salto cualitativo sobre el programa anterior, el del 2014. En tercer lugar, valoramos el trabajo que realizaron todas y todos los compañeros de los Comité de Base del FA, que encabezaron los debates en el Congreso. Como PCU saludamos a todos los compañeros y compañeras que presidieron los Desafíos, particularmente a Manuel Ferrer, Federico Graña y Bruno Giometti que tuvieron a su cargo mesas muy importantes e informar sobre ellas al Congreso.

 

-¿Qué aspectos destacarías del Programa aprobado en el Congreso?

En primer lugar, el Desafío del Desarrollo, de un nivel y calidad impresionante, por ejemplo, se acordó una moción sobre el tema del IRAE y como tributar, sobre el IRPF el tema del capital, así como seguir analizando la Caja Militar. No quiero quedarme solo con eso, sino que se agregó mucho más, como el papel del Estado, de las empresas públicas, el papel de la ciencia y la tecnología, el papel de la UTE. Esto sumado a los temas de la inclusión social, como el tema de seguir erradicando la indigencia y la pobreza, la importancia de la soberanía alimentaria. Hay elementos ahí que son impresionantes, por ejemplo, promover emprendimientos estatales o asociativos de productores que actúan en las cadenas productivas de áreas estratégicas de la producción de alimentos, interviniendo la producción, la intermediación y la comercialización. Seguir apostando a la caña de azúcar en Bella Unión, el tema de la tierra. El papel de UTE y las tarifas públicas, los recursos acuáticos.

Sobre la vivienda, que se plantea un shock, nos queda mucho por hacer, tenemos parte de nuestro pueblo que sigue viviendo en asentamientos, no es solo construir viviendas sino construir barrio, ciudadanía, que genere identidad.

Hay otros aspectos que tienen que ver con una nueva agenda de derechos.

Una visión autocrítica y nuevas propuestas en el tema de nuestros desaparecidos, Memoria, Verdad y Justicia y nunca más terrorismo de Estado, si no resolvemos eso la democracia está renga, sin dejar de asumir todo lo que se ha hecho, pero tenemos un debe allí.

Un capítulo internacional que nos coloca en una perspectiva importante, no miramos al mundo solo en temas comerciales, tenemos un mundo cambiante, analizamos el papel del imperialismo, de las guerras, de cómo este sistema capitalista está llegando a sus límites y lo que eso significa. Como nos paramos como fuerza política, con una mirada global, porque la viabilidad de nuestro país está marcada en esa región y en ese mundo.

Ahí vemos las derrotas electorales en América Latina, la autocrítica que nos hacemos en los errores cometidos como izquierda, las cosas que no se hicieron.

Después está todo lo que tiene que ver con la educación, uno de los temas centrales es el 6% del PBI para la educación pública, más el 1% para investigación, que cerramos como venía en el programa.

El tema de la seguridad y la inseguridad se discutió mucho y está muy bien, porque es un tema complejo y no es al grito como se resuelve, no es como quiere hacer la derecha.

Esta fuerza política se hace autocrítica, estamos proponiendo seguir avanzando en una realidad que no es la misma. Hoy hay que mirar el crimen organizado, el impacto de lo que viene desarrollando el Ministerio del Interior, el Mides, el Ministerio de Vivienda, los municipios, las intervenciones para liquidar el crimen organizado que se ha apropiado de barrios enteros.

Tenemos que seguir reforzando esas herramientas para seguir resolviendo los problemas nuevos.

Otro de los aspectos es el tema del trabajo, todos los puntos anteriores están relacionados con esto: trabajo de calidad, creación de fuentes de trabajo, crecimiento del poder adquisitivo de los trabajadores y los jubilados, la negociación colectiva que hay que defender.

Reivindicar el valor de la democracia, no solo para ir a votar cada 5años, la que se construye en la lucha organizada, la construcción del poder popular desde abajo, con el movimiento sindical y social, esa es la democracia que tenemos que defender.

Es necesario para seguir profundizando los cambios una reforma de la Constitución y este tema viene de larga data. Está planteado que pueda realizarse en los dos primeros años de gobierno, no nos atamos a ningún método de cambiarla, si plantear que queremos cambiar para profundizar la participación de nuestro pueblo en las decisiones políticas, económicas y sociales.

 

-¿Cómo se valora la resolución sobre el tema de las precandidaturas?

También hay un salto cualitativo sobre las candidaturas, más allá de nuestra defensa de un programa, un candidato, no somos tercos, hay que mirar las nuevas coyunturas y analizar cómo se presentan algunos aspectos de la vida política.

Para nosotros el cierre del Congreso con los cuatro candidatos es parte del balance positivo. Terminamos de forma muy positiva, fue por aclamación y esto tiene un valor en sí mismo. En congresos anteriores, donde no nos hacemos los tontos también hubo varias candidaturas, algunos salimos lastimados, otros más contentos. Siempre se nos generaba una rispidez en un escenario de múltiples candidaturas. Acá, se salió en un clima de unidad y fueron muy importantes los discursos de los cuatro compañeros y la declaración final.

Nosotros como Partido en este congreso entramos con un tema central, la pelea por la unidad. Cuando uno mira lo que está pasando en la región, para nosotros sigue siendo la batalla estratégica, la unidad de la central, la unidad del Frente Amplio, porque eso nos va a seguir permitiendo construir la unidad de todo el pueblo, como categoría máxima planteada en su momento por Arismendi.

Queríamos entrar al congreso del Frente Amplio con toda nuestra mochila de discusiones, pero también con la perspectiva estratégica de la síntesis colectiva, que nos permita seguir profundizando la unidad en el FA. La defensa de la unidad era clave y el cierre del Congreso fue parte de ese proceso.