Se presentó libro en homenaje a Gelos Bonilla, dirigente del SUNCA y del PCU desaparecido por el fascismo

Moriana Alberro

El miércoles 29 se realizó en el Centro Universitario Regional del Este (CURE) de Maldonado la presentación del libro: “Horacio Gelós Bonilla, héroe de la patria”. Fue en un salón colmado de militantes, compañeros, amigos de Gelós Bonilla e hicieron uso de la palabra Gonzalo Perera, Rector del CURE, Enrique Núñez, secretario de la Comisión de Derechos Humanos del SUNCA, Ignacio Bardessio, militante del SUNCA, Gonzalo Alsina, co escritor del libro, y Oscar Andrade, secretario general del SUNCA.

Ignacio Bardessio dijo que junto a Paola Lima, otra de las integrantes de la mesa, eran representantes de “una característica de militantes” del SUNCA, donde “hay muchos jóvenes que nos hemos sumado a la industria en estos últimos años, hemos asumido alguna responsabilidad”.

Recordó que son “jóvenes que vivieron las épocas neoliberales”, donde aprendían que “el pasado era inexistente y el futuro era perpetuo, no sabíamos qué iba a pasar. En el medio de la lucha, la conquista y la reivindicación concreta fue cuando empezamos a construir nuestra conciencia”.

“Yo entiendo que la etapa superior de la construcción de la conciencia es la construcción de la memoria, y los jóvenes militantes de las organizaciones sociales tratamos de rescatar la memoria de los compañeros, contribuir a la lucha de los más veteranos, queremos asumir el compromiso, tomar la bandera que traen estos compañeros a la altura de las circunstancias”.

Enrique Núñez expresó que “es un homenaje a uno de nuestros mártires, que defendió la democracia y la libertad, militante de nuestro sindicato” y recordó que en 1985 la Departamental de Maldonado expresó la necesidad de luchar por la verdad y la justicia al 5º Congreso del SUNCA y también informó sobre la situación de Gelós Bonilla y otros compañeros que fueron reprimidos brutalmente en el cuartel de Laguna del Sauce.

Núñez dijo que en 2011 se realizó el 14º Congreso, llamado “Nuestros mártires”, en la comisión que discutía los contenidos de formación sindical, los compañeros jóvenes plantearon que tenían que saber la historia y memoria del SUNCA para fortalecer su cultura militante. Desde allí se fortaleció la política de construcción de la memoria histórica del SUNCA, con la creación en 2012 de la Comisión de la Memoria, donde hubo reuniones con compañeros fundadores, familiares de compañeros presos, desaparecidos, compañeros exiliados, encabezado por Faustino Rodríguez, quien entonces era el presidente del sindicato.

“El sindicato nunca dejó de funcionar. En 1980 los militantes de Maldonado defendieron el 1º de mayo, que la dictadura quería cambiar. A pesar de la represión feroz, el asesinato y el miedo los trabajadores de la construcción siempre estuvieron homenajeando con organización y con lucha a nuestros mártires. Creemos que los derechos se construyen con lucha y se defienden con lucha”, enfatizó Núñez.

“Nos comprometemos a que no haya impunidad mientras haya lucha y organización de los trabajadores, en la central y junto al pueblo, no va a haber tampoco intentos de provocarnos con vandalizaciones porque la respuesta será que a la lucha salarial se le sumará la lucha por verdad y justicia y los héroes de la construcción que murieron en la dictadura para nosotros son héroes de la patria, y el compromiso es redoblar”, finalizó Núñez.

Gonzalo Perera expresó que “hay dos momentos donde se visualiza la unidad obrero estudiantil, en el intercambio con estudiantes y cuando se unen los estudiantes y los trabajadores para la defensa de los derechos. La Universidad tiene que ser un lugar donde estas cosas pasen muy a menudo, ser un lugar de visita frecuente y un hogar de la memoria porque la memoria no es un lujo, es una necesidad imprescindible, es la única manera de construir historias diferentes”.

“Los que estamos acá coincidimos en que queremos un mundo distinto y no lo hay si no hay memoria, es imposible cambiar el mundo si no sabemos de donde venimos y los sacrificios que se hicieron para llegar hasta acá. Por lo tanto, voy a decirle al SUNCA, Salud, y a Horacio Gelós Bonilla, Honor y Gloria”, dijo, visiblemente emocionado.

Alsina, al hablar de Gelós Bonilla explicó que “sabía los riesgos que corría, y se quedó a luchar, quería a su familia y amigos, pero también quería a sus compañeros y al pueblo, sentía el dolor ajeno como propio, jugó un papel decisivo en Maldonado en la construcción de las herramientas populares, fue dirigente del Sunca, fue su secretario general en Maldonado. Fue fundador del Frente Amplio, edil de la 1001, es el único edil desaparecido. Para nosotros es un héroe de la patria. Es aquel que da todo, incluso da su vida por defender irrenunciablemente los intereses del pueblo.

Alsina hizo una lectura rápida de varios testimonios expresados en el libro, e hizo hincapié en la personalidad de Bonilla a través de ellos. Machado, uno de sus compañeros, presente en el CURE, describió a Gelós como: “Un hombre seguro de lo que hacía, iba a paso firme a enfrentar a las patronales”.

Cholo Ramírez, en otro de los testimonios contó: “Organizamos las canteras de mármol en Maldonado. Yo iba con él todos los sábados a las canteras. Gelós era delegado y dirigente departamental. Como conocía tanto, era el hombre indicado para ir a las canteras.”

“¿Por qué este libro? Queremos rescatar a través de Gelós Bonilla la resistencia a la dictadura, falta mucho. Hay un enfrentamiento entre los que luchamos por la memoria, la verdad y la justicia, y del otro lado están los traficantes del olvido y la impunidad que todavía sigue en pie. La memoria es un campo de lucha, de diferentes concepciones con intereses contrapuestos”, dijo.

“A Gelós Bonilla lo metieron en una camioneta, lo torturaron, lo castraron, lo mataron.

Seguiremos luchando para que los restos de Gelós Bonilla aparezcan y los responsables de su muerte vayan a la cárcel. Luchar por la memoria es un deber que tenemos todos.”, señaló Alsina.

En uno de los momentos más emotivos de la presentación del libro Alsina narró que la madre de Horacio lo esperaba “días enteros, esperaba que volviera” y lo buscó durante muchos meses, hasta que se restauró la democracia y le dijeron que había desaparecido y lo mataron.

Sobre la desaparición de Gelós Bonilla, Alsina señaló fervientemente que “lo detuvieron y lo torturaron porque había una dictadura fascista que odiaba a los trabajadores organizados y su lucha. Aplicaba la represión y el terror para hacer un ajuste de cuentas con las organizaciones obreras y populares, odiaban a la izquierda, a la CNT. En enero del 76, ante su firmeza revolucionaria, un oficial del Batallón de Ingenieros N° 4, lo castró y lo dejó desangrar.”

Oscar Andrade, por su parte reafirmó la importancia de reconstruir la memoria, porque “las luchas actuales tienen una dimensión histórica” y dijo que “el militante social tiene que poder ponerle nombre al dolor, tener la capacidad de ponerse en el lugar de quien sufre; sentir los dolores como propios”.  Planteó el desafío que tienen las fuerzas sociales de construir un “pensamiento nuevo, dar perspectiva al internacionalismo de la época del 70”.

“Gelós forma parte de la historia. Sentir el cambio social implica gritar que los desaparecidos nos faltan a todos. Rescatar páginas de la memoria, la batalla contra la impunidad es parte central de la batalla por la democracia. No hay reconciliación posible entre el fascismo y la democracia.”, expresó.

“Las formas de recordar son múltiples, paradójicamente, justo firmamos un convenio que establece que la Ley de Aporte Unificado se mantiene. Hoy que estamos intentando batallar la amnesia colectiva, abrimos cauces para ensanchar beneficios sociales, y tratamos de mirar esa larga lucha hacia atrás. Cuando colocamos un componente de la memoria, cuando hicieron una obra de homenaje a Gelós Bonilla, levantamos su bandera. Nuestras luchas intentan que ande con nosotros, detrás de cada causa popular, Gelós Bonilla”, finalizó.