Se rechazó enfáticamente la condena a Lula

El Frente Amplio (FA) uruguayo rechazó desde Montevideo la condena ampliada a 12 años de encarcelamiento dictaminada por un tribunal de segunda instancia en la ciudad de Porto Alegre, Brasil, en contra del exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva.

La apelación presentada no solo ratificó la sanción dictada en julio 2017, sino que los tres jueces actuantes la extendieron por varios años más sin presentar prueba alguna.

Lula fue acusado por el juez Sergio Moro por presunta corrupción pasiva y lavado de dinero el año pasado y recibió una sanción en primera instancia de nueve años y seis meses.

El secretario general del FA, Gonzalo Reboledo, quien viajó a Brasil en solidaridad con el exmandatario, opinó que la condena no es una buena noticia y señaló que ese era el escenario más previsible, pese al moderado optimismo sobre el resultado.

Comentó que los mejores juristas brasileños e internacionales coinciden en que para juzgar por corrupción “tiene que haber el motivo y el precio, y en este caso ninguna de las dos cosas está presentes”, apostilló.

Gerardo Núñez, diputado por el Partido Comunista, expresó por su parte que “hoy Brasil duele” y aseguró que el golpe contra la democracia continúa al condenar a Lula por indicios sin la presencia de una sola prueba.

Por su parte, el también legislador de la cámara baja Roberto Chizzaro manifestó que el fallo era previsible porque, a su entender, ese país “está bajo un régimen de facto” con la justicia al servicio del gobierno de Michel Temer.

Este es un nuevo capítulo del golpe, remarcó, y apuntó que resulta obvio que Temer proviene de “un gobierno de facto” por la destitución de la exmandataria Dilma Rousseff “constituyó un verdadero golpe de Estado”.

En declaraciones al diario La República el diputado expresó que la decisión del tribunal está vinculada con la celebración de las elecciones de octubre, donde Lula es el principal candidato del Partido del Trabajo (PT) y si “se presenta gana”.

El vicepresidente del Parlamento del Mercosur, Daniel Caggiani, comentó que luego de echar a una presidenta electa por millones de votos y aplicar el mayor ajuste económico de los últimos 30 años, la justicia brasileña “falla en función de convicciones y no de pruebas” para condenar al líder del PT.

La senadora del FA Constanza Moreira estimó, en tanto, que en el falló contra el expresidente brasileño actuaron los mismos actores, los mismos intereses y “Brasil sigue cuesta abajo en su rodada”. El mismo Poder Judicial que fue cómplice del golpe en Brasil hoy condena a Lula, enfatizó.

(Con información de Prensa Latina)