Venezuela: Buscando las manzanas podridas

por Pablo Siris Seade, especial desde Caracas para El Popular

A partir de la destitución por parte de la Asamblea Nacional Constituyente de Luisa Ortega Díaz de su cargo de Fiscal General de la República y la designación de Tarek William Saab -anterior Defensor del Pueblo- en ese cargo, ha surgido en Venezuela una nueva situación que llena de esperanzas al pueblo bolivariano: el combate frontal y de raíz contra la corrupción, sea quien sea el afectado y sin importar qué tanto poder económico o político maneje.

Cuando la ex fiscal huyó del país junto a su esposo, el diputado Germán Ferrer, una de las primeras cosas que llamaron la atención de toda la población fue el lujo en el que vivía la Fiscal, lo cual no se correspondía con sus ingresos ni los de su esposo.

Apenas pocas horas después ya se sabía que el diputado Ferrer poseía o era directivo de varias empresas en paraísos fiscales.

Horas después huía del país un grupo de fiscales e inmediatamente se supo que algo sucio estaba detrás de estos movimientos.

El Fiscal General de la República, Tarek William Saab, presentó este el jueves 14 de septiembre ante la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) pruebas de la existencia de una red de corrupción y extorsión dentro del mismo Ministerio Público, durante la gestión de Luisa Ortega Díaz en la que está implicado un bufete de abogados que era el encargado de reunirse con las víctimas y extorsionarlas “traficando con la libertad del ser humano, la inocencia o incluso, con su presunta responsabilidad”, expresó el fiscal.

“Yo diría que los delitos más visibles de esa mafia, de ese cartel, fue la extorsión, el tráfico de influencia, el cobro de comisiones, la corrupción”, subrayó Saab.

La firma de abogados que estaba al servicio de la ex fiscal general estaba contratada para los casos más escandalosos de los últimos tiempos como el caso Odebrecht y un desfalco por más 200 millones de dólares a las operaciones de la petrolera estatal PDVSA en la Faja Petrolífera del Orinoco.

Asimismo, indicó que ocho funcionarios fueron acusados por delitos de extorsión y abusos de poder.

La red de corrupción que dirigió el ex diputado a la Asamblea Nacional, Germán Ferrer esposo de la ex fiscal Luisa Ortega, sirvió para extorsionar a empresarios de la Faja Petrolífera del Orinoco a cambio de no levantar investigaciones de los delitos de corrupción que ahí se cometían.

German Ferrer (el esposo de la ex fiscal Ortega Díaz) está involucrado en esa red de extorsión por la que recibió pagos por cerca de seis millones de dólares, con la condición de no abrir investigaciones contra los representantes de las empresas petroleras en cuestión.

Durante una entrevista realizada por el periodista José Vicente Rangel, el presidente Nicolás Maduro señaló que en la última reunión que sostuvo con la ex fiscal en su despacho le informó sobre los casos de corrupción descubiertos en algunas empresas vinculadas a la Faja Petrolífera del Orinoco.

“¿Qué hizo la Fiscalía?”, se preguntó el mandatario. “Ahora ya lo sabemos, les avisó a los corruptos, se fueron del país, les cobró millones de dólares con las cuales abrieron cuentas en el exterior. Ahí están las pruebas en original de los bancos en islas, paraísos fiscales del Caribe, donde el propio esposo de la ex fiscal General era el encargado de una red de extorsión”, afirmó Maduro.

Maduro señaló su frustración cuando tras haber descubierto el entramado de corrupción alrededor de algunos proyectos de la Faja, ordenó la captura de los involucrados y descubrió con sorpresa que habían huido del país.

“Ahora descubrimos por qué se fueron del país: la Fiscalía, las personas encargadas de hacer la investigación, de hacer las respectivas órdenes de captura, eran también las que extorsionaban y protegían a estos sectores de la corrupción”, señaló el presidente.

Saab informó también el pasado 13 de noviembre que fueron detenidos ocho gerentes de la División de Producción Occidente de Petróleos de PDVSA por estar involucrados en un sabotaje a la empresa mixta Petrozamora -que cuenta con participación de Rusia-, ubicada en el estado Zulia (noroeste del país).

El fiscal general anunció que entre las irregularidades encontradas en la investigación están el incumplimiento de acuerdos, acciones de sabotaje, irregularidades en la seguridad interna, aumento desmedido de robo que afectaron la producción y retrasos premeditados en labores de mantenimiento.

El titular del Ministerio Público afirmó que estas irregularidades "buscan dañar patrimonialmente a la República. Este sabotaje para afectar la producción de la empresa es contra el pueblo. Primero saboteas para luego solicitar pagos y extorsiones con el fin de garantizar la operación y producción, es una práctica aberrante".

En el caso del desfalco de la Faja Petrolífera del Orinoco, detectaron también irregularidades en el otorgamiento de doce contratos con sobreprecio de 230 por ciento, lo que produjo un daño patrimonial cercano a los 200 millones de dólares.

"A pesar de que el Ministerio Público (en la gestión de Luisa Ortega Díaz) tenía la auditoría correspondiente a este caso, no inició las averiguaciones correspondientes", indicó Saab.

El caso Citgo

PDVSA es propietaria de la empresa refinadora de petróleo Citgo, que opera en los Estados Unidos, que tiene también en ese país una red de gasolineras en los estados del Sur de ese país.

Citgo tiene su sede en Houston, Texas (oeste de EEUU) y opera tres refinerías de petróleo crudo en Luisiana, Illinois y Texas, que procesan aproximadamente 750.000 barriles por día. 

Además, Citgo cuenta con unas 6.000 estaciones de servicio abanderadas con su marca y unas 48 terminales de almacenamiento y distribución.

A raíz de denuncias recibidas por el presidente Nicolás Maduro, el mandatario informó al fiscal general quien inició una investigación que culminó con la captura del presidente de esta empresa, así como de otros cinco de los integrantes de su Junta Directiva.

Los detenidos tienen relación con un contrato de refinanciamiento de deuda por una suma de hasta 4 mil millones de dólares con dos compañías de fondos de capital de riesgo. Forma elegante de llamar a los "fondos buitre".

La operación de endeudamiento había sido realizada sin el conocimiento ni la autorización de las autoridades venezolanas, colocando incluso a la propia empresa refinadora como garantía del pago de dicha operación.

El presidente de Citgo, José Ángel Pereira, que está entre los detenidos, fue mencionado en febrero de 2014 por WikiLeaks como informante de la embajada de Estados Unidos en la disputa con Exxon Mobil y Conoco Phillips por el caso Cerro Negro.

El caso Cerro Negro fue una disputa entre estas empresas y el Estado venezolano por la participación de estas empresas en actividades de exploración en la faja Petrolífera del Orinoco por Exxon Mobil y Conoco Phillips, que culminó en un proceso llevado adelante por estas empresas ante el Ciadi y en el que la República Bolivariana de Venezuela fue exonerada de responsabilidad por ese organismo dependiente del Banco Mundial.

El pasado 21 de noviembre, el presidente Nicolás Maduro designo a Asdrúbal Chávez, ex ministro de Petróleo y Minas y profesional con larga experiencia en la industria petrolera y petroquímica, como nuevo presidente de Citgo

La necesaria reflexión y rectificación

El hijo más feo del burocratismo es sin duda la corrupción, mal que destruye a las sociedades y que corroe también a los procesos revolucionarios.

Bien hizo el Che en advertir de los peligros que este mal encierra, pero debemos su existencia es inherente a la propia existencia del Estado y de la sociedad capitalista.

El descubrimiento de una tan descarada red de corrupción y los altos niveles de traición de estos altos funcionarios, deben interpelarnos sobre la necesidad de desarrollar no solamente elevadas capacidades técnicas, sino también políticas e ideológicas.

La Revolución Bolivariana, enfrentada a una guerra económica sin par, no merece que entre sus cuadros se infiltren personajes de esta calaña.

La solución -como siempre- está en el pueblo, en los trabajadores organizados, en la juventud ávida de formarse y de participar en la construcción de la nueva sociedad, en la experiencia de quienes han dado todo de sí para construir la anhelada sociedad del pan y de las rosas.

Para abrevar de esas fuentes es imprescindible abandonar todo sectarismo y blindarse con los más estrictos controles y la práctica de la crítica y autocrítica fraterna pero implacable.

El pueblo bolivariano, que se ha empeñado en este proceso revolucionario, lo necesita y lo exige. Sería terrible que la dirigencia no estuviera a la altura de esa apuesta.