Comunistas y feministas

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Comenzó el ciclo de charlas Julia Arévalo

Mariana Arias

El pasado martes se realizó la primera charla del ciclo “Julia Arévalo”, llevadas adelante por la Comisión de Mujeres del Partido Comunista de Uruguay. La actividad se realizó en el Teatro del “Delaguja”.

Esta primera charla tuvo su eje en los 100 años de la Revolución Rusa, pero también en el feminismo y cuál debería ser la concepción de las y los comunistas en este sentido. El Secretario General del PCU, Juan Castillo, dio inicio a la charla, destacando el ejemplo de Julia Arévalo, y el ejemplo del propio al confiar a una mujer responsabilidades de poder en épocas donde aún los hombres dominan la esfera política. Destacó a Julia Arévalo, la primera senadora de América Latina; a Marina Arismendi, primera secretaria general de un partido en Uruguay; Ana Olivera la primera mujer intendenta; a Carmen Zurano, dirigente de SUTEL que fue la primera mujer, en representación de las delegaciones internacionales, en hablar junto a Fidel en un 1° de Mayo en Cuba y también la primera mujer trans en asumir como senadora en América Latina, Michelle Suárez.

Pero también reconoció los problemas que persisten luego de tres años de gobierno de izquierda, como lo es el acceso al trabajo, la brecha salarial.

Rescató el ejemplo de las mujeres en la Revolución Rusa, principalmente su destacado papel en la Revolución de Abril, de la cual, dijo, nunca se hablaba, pero sin la que hubiera sido imposible la Revolución de Octubre. Recordó las innumerables veces en las que Lenin plantea que sin la mujer la revolución no es posible, y tomó de la URSS de Lenin, el ejemplo del empoderamiento de la mujer, y de cómo se entendió que el rol que debían tener, y cómo debían aportar era como una igual, abandonando esa concepción burguesa que la “gran mujer” está atrás del “gran hombre”.

Habló de la realidad diaria de las mujeres hoy, y lo hizo con preocupación frente a los femicidios y las desapariciones constantes de mujeres. Con la autocritica de que a los comunistas uruguayos y de que al PCU aún le falta mucho por aprender sobre esto, porque “estamos permeados por la sociedad en que vivimos”, dejó el compromiso de avanzar cada vez más en estos temas, de asumirlo “como fundamental para un partido revolucionario”.

A continuación, habló la profesora de filosofía, Beatriz Abero, que hizo una intervención sobre el comunismo y el feminismo, analizando la reorganización de la vida doméstica en la URSS luego del triunfo de la revolución, así como aquello que escribieron los sobre este tema los clásicos del marxismo.

Destacó la importancia de la reorganización de la vida domestica, de la crianza de los hijos en la Unión Soviética, ya que eso pautó el papel de la mujer en el trabajo productivo, y no solo el reproductivo, y se entendió que las tareas domesticas no eran exclusivas de las mujeres. Se estableció también, una nueva forma de familia, ya que la crianza de los hijos se daba en comunidad. Mencionó la tarea de reconocidas revolucionarias soviéticas.

Explicó que, como bien dice Engels, la explotación de la mujer por el hombre es la más invisibilizada, y en la cual tanto el explotador como la explotada están alienados. Es que esta explotación es más antigua que el capitalismo, y a las personas se la inculcan desde tan pequeñas, y mediante cosas tan sencilla como con qué juegan los niños y las niñas, o que colores se utilizan, que muchas veces son incapaces de notar la situación de dominación que se genera del hombre sobre la mujer. Se permitió discrepar con el planteo de Engels, de que como es la explotación que está más arraigada en la sociedad va a ser la última en desaparecer, y planteó que es necesario que sea la primera, porque la lucha feminista, y la lucha de clases no están separadas, y deben darse juntas.

Luego, habló Micaela Melgar, de la UJC, quien comenzó planteando que, frente a la Revolución Soviética, en estos temas “tenemos 100 años de atraso”. Retomó algunos de los ejemplos que ponía anteriormente Abero, y sumó otros. Pero principalmente planteó la necesidad de que la importancia del papel de la mujer sea entendida por todos y todas, para que una vez alcanzada las conquistas, una vez que la mujer alcanza espacios en la esfera pública y política, no se retroceda. En ese sentido, utilizó el ejemplo de la propaganda soviética para demostrar como al inicio de la Revolución, bajo el liderazgo de Lenin, la imagen de la mujer era de una mujer fuerte, trabajadora, en tanto con el estalinismo, la imagen es de una “mujer regordeta, haciendo tareas domesticas, y usando pollera”, como la vuelta a la concepción de que la mujer debe estar encargada de la vida domestica. También habló de los retrocesos en leyes y derechos para la mujer, un ejemplo muy claro fue volver a penalizar el aborto.

También destacó, porque estos temas siempre van de la mano, las políticas de diversidad en los primeros años de la Revolución, y si bien no existía el matrimonio igualitario, estaba establecido que el Estado no podía meterse en la vida sexual, y amorosa, de los y las ciudadanas. Que hace 100 años ya se estuviera hablando de amor libre, demuestra lo avanzada que estaba la Revolución Soviética frente a derechos y libertades para la población.

También destacó el planteo de Hugo Chávez que dijo que sin la liberación de la mujer será imposible la liberación plena de los pueblos. Reclamó asumir la unidad de la lucha contra el patriarcado y el capitalismo. Y sostuvo que los comunistas no podemos reducir nuestro planteamiento a recordar los ejemplos de las mujeres que triunfaron, sino que el comunista debe tener una visión crítica y autocrítica de sus privilegios como varón y no hacer uso de ellos en los espacios sociales y políticos donde militamos.

Posteriormente hablaron dos compañeras chilenas, Tatiana Rojas y Patricia Coniomán, integrantes de la Secretaria de Derechos Humanos de la CUT, y militantes del Partido Comunista de Chile.

Se centraron en la importancia de ocupar los espacios, y de que los hombres lo entiendan. Sobre cómo cada avance es necesario, y es fundamental. Plantearon que muchas veces los compañeros son reticentes a dejar participar a las mujeres, o lo hacen con un deje de desplazamiento, no considerando del todo en serio los planteos que puedan llegar a hacer, y dándole más importancia a cualquier planteo que realice un hombre. Establecieron que esto es debido a lo permeado que estamos por el machismo, como está tan en lo cotidiano en cada cosa, que muchas veces no lo notamos.

Finalmente, Flor de Lis Feijoo, dirigente sindical de la Aguja y del Comité Central del PCU, realizó un breve saludo agradeciendo la presencia de todos. Puso como ejemplo el sindicato de la aguja, que teniendo un 98% de mujeres, es la primera vez en más de 100 años que tienen una Secretaria General mujer. Y habló de la necesidad de que el Partido forme a las y los camaradas en temas del feminismo, que se trate en los cursos, para que todos entiendan que esta es una lucha revolucionaria, porque como decía Fidel “en la sociedad capitalista, la mujer es doblemente explotada”.