Unidad para construir una perspectiva popular en el continente

Con una enorme movilización popular dio comienzo ayer en Montevideo la II Jornada Continental por la Democracia y contra el Neoliberalismo.

Participan de la misma casi 3 mil representantes de 23 países: Canadá, EEUU, México, Nicaragua, Honduras, Guatemala, El Salvador, Panamá, Costa Rica, República Dominicana, Cuba, Haití, Barbados, Venezuela, Colombia, Perú, Ecuador, Chile, Bolivia, Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay.

Ayer una enorme columna obrera desbordó más de 10 cuadras de 18 de Julio y luego cubrió por completo la amplia avenida que va desde el Obelisco hasta la fuente frente al Velódromo.

En la marcha y el acto se unieron los sindicatos y organizaciones populares de nuestro país con los carteles, cánticos y reclamos de las delegaciones de todo el continente.

Al comenzar el acto se leyó una declaración de las y los trabajadores del gas en conflicto (ver página 11). En los discursos predominó la condena al imperialismo y los llamados a la unidad de los pueblos para enfrentarla y abrir una perspectiva de liberación.

Ante una multitud hicieron uso de la palabra Francisca “Pancha” Rodríguez, dirigente de Vía Campesina de Chile y Marcelo Abdala, secretario general del PIT-CNT. También se escuchó un saludo a la Jornada, del ex presidente de Brasil, Luis Inácio Lula Da Silva.

La fuerza de los pueblos

Francisca “Pancha” Rodríguez comenzó diciendo: “estamos hoy día, nuevamente reunidos, después de este largo caminar que tiene nuestra América, por la liberación, no solamente de los gobiernos fascistas y capitalistas que hoy se levantan fraudulentamente, sino por la lucha incansable de recuperar, en nuestro continente, la identidad de nuestros pueblos y de nuestra clase. Esa es la gran tarea del momento”.

La dirigente campesina chilena hizo especial énfasis en esta definición: “no somos clase media, somos clase trabajadora, de hombres y mujeres que han luchado incansablemente por la defensa de la tierra, de la vida, de la democracia y contra el capitalismo, porque el neoliberalismo no es más que eso, un paso superior del capitalismo que hoy día domina en el mundo”.

“En nombre de las mujeres y los hombres del campo, de los pueblos indígenas, afrodescendientes, pescadores artesanales, que producimos los alimentos para los pueblos, queremos entregarle un saludo muy afectuoso al pueblo uruguayo, a sus organizaciones populares, a las mujeres, a los jóvenes, al PIT-CNT que tiene un heroico camino y una lucha histórica desde el punto de vista de la clase”, dijo.

Rodríguez recordó al recientemente fallecido Daniel Viglietti y convocó a “desalambrar, no solamente nuestro territorio, los cercos que hoy día nos tiende el capital, el imperialismo”.

Afirmó que “la derecha, fraudulentamente, ha ido ocupando los espacios que nosotros, de alguna manera, hemos dejado vacíos. Tenemos que recuperar el pueblo, la soberanía popular, no podemos seguir con discursos tibios, aquí la lucha es política e ideológica y queremos la sociedad socialista en nuestro continente”.

Convocó a que esta Jornada Continental sea continuada “el próximo mes, cuando en Argentina se reúna la Organización Mundial de Comercio, a la que hay que resistir”.

Reivindicó el papel de las mujeres y dijo que “hoy nos vemos más, hay otra valorización. Nada se podía, ni se puede lograr sin las mujeres. La lucha no es solamente contra el capitalismo, también es contra el patriarcado y es una lucha que todos tenemos que abrazar”.

Hizo un llamado a la unidad y a no caer en “discusiones estériles y confrontaciones entre nosotros, tenemos que aunar pensamiento y tener la certeza y la claridad que nuestra lucha es por la democracia, con justicia, contra el neoliberalismo, contra el imperialismo y el capitalismo”.

Resaltó como reivindicaciones el derecho a la soberanía nacional, la soberanía alimentaria, la soberanía energética, al cuerpo y los derechos de las mujeres, a la educación para los jóvenes.

La dirigente campesina chilena condenó los Tratados de Libre Comercio a los que calificó como “encadenamientos de nuestros pueblos”.

“La fuerza debe radicar en los pueblos organizados, porque sin organización tampoco lo podemos hacer”, sentenció.

“Tenemos que fortalecer las organizaciones sindicales y tenemos que lograr que los trabajadores estén en el centro de la lucha”, dijo y saludó “al PIT-CNT y los trabajadores uruguayos”.

“El compromiso de derrotar la contraofensiva imperialista”

Posteriormente hizo uso de la palabra, Marcelo Abdala, secretario general del PIT-CNT. El dirigente metalúrgico dio la bienvenida, en nombre de las y los trabajadores uruguayos a todos los participantes en la Jornada Continental.

Definió como “un orgullo y un honor” ser sede de esta jornada de lucha.

Indicó como un gran objetivo “la construcción consensuada de una perspectiva de liberación para todos los pueblos del continente”.

Destacó que “la clase obrera organizada ha salido una vez más a la calle, con nuestro método participativo de siempre, trabajar desde abajo” y reivindicó la “unidad de las y los trabajadores uruguayos en nuestra central única el PIT-CNT”.

Abdala definió el escenario del mundo y el continente como de “profunda crisis del capitalismo. Crisis estructural, crisis crónica, multidimensional, que afecta a la economía, de sobre producción y a la vez de infra consumo, de sobre acumulación de capital. Estas relaciones sociales en vez de impulsar el despliegue de las fuerzas productivas humanas las destruyen. Crisis de legitimidad, de valores. Crisis civilizatoria”.

Denunció la “financiarización de la economía, el capital financiero supera enormemente al productivo, es capital desconectado de las necesidades humanas, si una economía tiene más que ver con la acumulación de riquezas que con la satisfacción de las necesidades humanas es una economía enajenada”.

Cuestionó, con cifras, el mundo construido a partir del capitalismo: el 1% más rico del mundo tiene más riqueza que el 99% restante de la humanidad; de las 100 entidades económicas más poderosas del planeta 69 son empresas trasnacionales; las 10 trasnacionales más poderosas tienen más riqueza acumulada que 180 países sumados; en el año 2015 había 700 millones de seres humanos en la extrema pobreza; 815 millones padeciendo hambre; 22 millones de refugiados; en 2015 murieron 5 millones de niños antes de cumplir los 5 años de enfermedades curables, de hambre.

El dirigente obrero dijo tener la convicción de que “una sociedad mejor, sin explotados ni explotadores, es posible y es necesaria, dependerá de nuestra unidad y de nuestra lucha”.

Expresó que la potencia que “dominó económicamente el mundo durante buena parte del Siglo XX y sigue dominando, en el mundo, la política, la cultura, los valores, a través de su peso mediático, los EEUU, ya no actúa sola en el concierto mundial, emergen otras como India, Rusia y particularmente China”.

Abdala definió “al imperialismo yanqui como el enemigo de toda la humanidad” y dijo que un imperio en declive “necesita como el vampiro nutrirse de todos los recursos naturales, y nuestro continente tiene, y en gran cantidad, esos recursos naturales”.

Dijo que “el imperialismo, enfrentado a una nueva relación de fuerzas a nivel continental, que habíamos construidos todos unidos, a pesar de nuestra diversidad, desata una contraofensiva a lo largo de todo nuestro continente”.

Sostuvo que “esto expresa la dialéctica de la historia; que los tiempos económicos, políticos e ideológicos son continentales; y que no hay revolución sin contra revolución, no hay avance sin intento de restauración neoliberal. Esta contraofensiva del imperialismo, las clases dominantes y las oligarquías de nuestros países, las patronales, asumimos el compromiso de honor, de clase, de pueblos, que es la que habremos de derrotar a partir de aquí, de esta Jornada Continental”.

Historió el golpe de Estado en Honduras, en Paraguay, en Brasil, el acceso al gobierno “directo y descarado” del gran capital en Argentina, el hostigamiento y la desestabilización “a la revolución bolivariana en Venezuela” y la permanencia del bloqueo y la agresión a Cuba y su revolución, como manifestaciones de esa contraofensiva imperialista.

Indicó que también atacan a Bolivia, a Nicaragua, a El Salvador.

Abdala dijo que los antecedentes de esta Jornada se remontan a 2005, en Mar del Plata, “cuando le derrotamos al imperialismo una de sus opciones estratégicas, el ALCA, y estuvimos los pueblos, unidos en primera fila, y también estuvieron Chávez, Lula, Kirchner y Tabaré”.

Narró que se decidió esta convocatoria en Uruguay en un encuentro en La Habana, en “la gloriosa Cuba”, en noviembre de 2015, cuando “conmemoramos los diez años de esa victoria popular”.

Dio la palabra al dirigente de la CUT de Brasil, Vagner Freita, que presentó un saludo de Lula a la Jornada Continental (ver página 10) impedido de venir por la aguda lucha política en el país hermano y la persecución mediática y judicial de la que es objeto.

Abdala fundamentó que la contraofensiva del imperialismo y la restauración neoliberal buscan “colocar las tecnologías del Siglo XXI, pero con las relaciones sociales del Siglo XIX, a promover la superexplotación”.

 

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