El pueblo venezolano habló... y bien fuerte

por Pablo Siris Seade, desde Caracas, especial para El Popular

El pasado domingo 15 de octubre se realizaron en la República Bolivariana de Venezuela comicios para elegir a los 23 gobernadores de igual número de estados que componen la geografía de este país. En dichas elecciones, las fuerzas que respaldan el proceso revolucionario obtuvieron 18 de esos cargos, pero además obtuvieron el 54% del voto nacional, en lo que se constituyó en un auténtico plebiscito en respaldo al chavismo en la Patria de Bolívar.

El periódico El Nacional (conspicuo diario de la derecha venezolana) publicó el pasado 19 de septiembre una nota en la que el presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges, se pronunciaba sobre las elecciones de gobernadores que se celebraron el pasado 15 de octubre.

“Esperamos que los venezolanos a través del voto resuelvan los problemas el país y cuál es el futuro que desean”, señaló el parlamentario al mencionado periódico.

Borges expresó que las regionales se pueden volver un gran referéndum. “Imagínense si ganamos 18 o 20 gobernaciones”, agregó.

El parlamentario espera que los problemas del país se resuelvan sin intervención internacional y que se logre mediante el voto. “Queremos resolver nuestros problemas entre nosotros”, acotó.

Hasta aquí la nota del matutino caraqueño.

Ciertamente, Borges tenía razón. Pero no es necesario imaginarlo. Los candidatos del chavismo ganaron en 18 de los 23 estados, conquistando además la totalidad de las gobernaciones que hasta ahora gobernaba la oposición (los estados Miranda, Lara y Amazonas).

La oposición, en cambio, venció en los estados Zulia, Táchira, Mérida, Nueva Esparta y Anzoátegui.

Sin embargo, más allá de los resultados de las urnas, lo más importante es que venció la paz y la democracia.

La elección de este domingo fue la número 22 desde que inició la Revolución Bolivariana en diciembre de 1998, cuando el comandante Hugo Chávez fue electo por primera vez presidente de la República.

En apenas 19 años, la Revolución Bolivariana se ha puesto a prueba en las urnas más de una vez al año y ha vencido en todos los casos con la sola excepción del plebiscito aprobatorio de la propuesta de reforma constitucional presentada en el año 2006 y en las elecciones de diputados a la Asamblea Nacional realizada en diciembre de 2015.

Aunque parezca insólito, sin embargo, los medios de comunicación internacional y el coro de la derecha mundial han optado por destacar estas dos derrotas y desestimar, relativizar o cuestionar las veinte victorias obtenidas por los sectores chavistas.

Peor aún. En un juego que en cualquier otro lugar del mundo sería considerado al menos como antidemocrático, la derecha acepta y considera válidos todos los resultados que le son favorables, pero en cambio rechaza y cuestiona cualquiera otro que le sea adverso.

Participación sin precedentes

El evento electoral del pasado 15 de octubre contó con una participación sin precedentes en este tipo de instancias. El 61,14% de los electores concurrió a votar en comicios que no revisten carácter obligatorio.

Más de once millones de votantes, de un Registro Electoral compuesto por una cifra superior a los 18 millones de electores, concurrió a las urnas para manifestar su respaldo a alguno de los más de 226 candidatos que se postularon.

En medio de una inocultable alegría por la paz reconquistada después de más de cuatro meses de guarimbas (protestas extremadamente violentas) que dejaron una cifra cercana a las 200 personas asesinadas por motivos de odio.

En toda Venezuela se veía a familias completas trasladándose a los centros electorales a pesar de las largas colas y de algunos rumores echados a rodar por los sectores más radicales de la oposición que amenazaban con impedir los comicios.

Los funcionarios que custodiaban los centros de votación ayudaban a las personas de edad avanzada e incluso en muchos espacios se colocaron toldos y sillas para poder esperar el turno a resguardo del inclemente sol del Caribe.

Vendedores de café, helados, empanadas y tortas se apostaban cerca de las colas en espacios que hasta el pasado 30 de julio estaban tomados por los grupos violentos azuzados por la derecha venezolana agrupada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

La gente optó por la paz y decidió dar la espalda a los llamados violentistas y a candidatos travestidos que hace tan solo unos meses convocaban a tumbar al Gobierno Nacional y ahora se presentaban como inocentes palomas que prometían carreteras, mejoras en los servicios públicos y pedían el voto para "plebiscitar" la Revolución Bolivariana.

Elecciones fuera de toda duda

Nicanor Moscoso, presidente del Consejo de Expertos Electorales en Latinoamérica (Ceela), informó la mañana del lunes 16 de octubre que "los resultados son la voluntad de los venezolanos y las venezolanas. Las elecciones reflejan auténticamente la voluntad de sus ciudadanos".

"Hemos visto que se ha batido récord de participación para ser un país en el que el voto no es un proceso obligatorio. Los centros de votación se encontraban siempre cerca de los votantes", dijo Moscoso.

"El proceso se realizó de forma exitosa, la jornada transcurrió sin problemas. Además, hay que destacar el comportamiento de las organizaciones ya que en ningún momento existió proselitismo político. La participación fue ejemplar, en la mayoría hubo delegados", agregó el presidente del Ceela.

En relación al desconocimiento por parte de la oposición de las elecciones en las entidades en las que no triunfó, Moscoso afirmó: "No recibimos denuncias directas, han dicho por redes sociales o medios de comunicación. A nosotros no nos ha llegado ninguna denuncia. Para estos casos existen los mecanismos jurídicos, para quienes no se vean favorecidos por el proceso".

Por su parte, Francisco Telemaco, experto electoral nicaragüense, afirmó que el Consejo Nacional Electoral (CNE) garantizó todos los aspectos legales requeridos para la realidad de las elecciones y de manera abierta a todas las organizaciones políticas que quisieron participar del evento.

"El 100% del voto se hace de forma electrónica. Este es un sistema indivisible. Esta constituye la base de la confiabilidad del sistema electoral venezolano. La huella dactilar garantizaba un voto por elector", manifestó Telémaco.

Una oposición que se desintegra

Ya antes de las elecciones del 15 de octubre, algunos sectores claramente volcados al fascismo como la agrupación Vente Venezuela, dirigida por María Corina Machado, se negaron a participar de los comicios y cuestionaron al resto de la MUD por asistir a la convocatoria realizada por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), por considerar que esa asistencia convalidaba a este organismo, de cuya elección la oposición decidió no formar parte.

En varios de los estados del país, a pesar de realizar unas elecciones internas, la oposición presentó varios candidatos por no lograr los acuerdos mínimos.

Pero luego de los resultados de este domingo, la debacle ha sido total...

El exsecretario de MUD, Jesús "Chuo" Torrealba, admitió el fracaso opositor y asumió que esto fue consecuencia de la incapacidad de convocar a sus votantes.

"Hablar ahorita de que la causa fundamental de esto es un mega fraude, cuando resulta que tienen tres millones de votos menos que el 6 de diciembre de 2015, no es lo correcto", señaló Torrealba este martes en la emisora Unión Radio.

"En este momento una dirección derrotada en vez de reconocer sus errores y darle paso a un cambio, insiste en decir una cosa insólita. (…) Fracaso la insurrección, fracasaron en lo electoral y además no les gusta el diálogo, entonces si tú no quieres votar, si eres malo como insurrecto y si además no quieres dialogar ¿qué es lo que tú quieres? ¿suicidio colectivo?", declaró Torrealba.

El defenestrado jefe de la MUD aseguró: "No es lícito decir que la estrategia no ha funcionado. Lo que no funcionó fue la dirección. La dirección tiene que asumir que no funcionó y en cualquier país serio, cuando una dirección no logra su propósito dice yo me hago un lado. Este es único país donde una dirección se equivoca y dice nosotros somos buenos pero la estrategia estaba mala".

Por su parte, el también dirigente opositor del occidental estado Zulia, Enrique Ochoa Antich, aseguró a través de la red social Twitter que se debe reconocer al chavismo como fenómeno popular, porque no hacerlo distorsiona la realidad.

A la vez, responsabilizó a María Corina Machado -entre otros líderes de la derecha-, de la "prédica abstencionista", que permitió que se perdieran Miranda, Carabobo y Lara.

"Todos los informes que se reciben indican plena consistencia entre el voto manual y los resultados electrónicos. Fraude no hubo", concluyó.

Entre tanto, Liborio Guarulla, gobernador saliente de Amazonas, lamentó en la misma red social que la derrota en su estado se debió a los errores de la MUD.

"En 17 años Amazonas caminó en proyecto de los pueblos indígenas y la democracia. MUD en Caracas acabó con ella imponiendo candidato por sus intereses", manifestó.

Así mismo, Henry Ramos Allup, veterano diputado de Acción Democrática, destacó que la derrota estuvo influenciada por la abstención.

"En las elecciones legislativas de 2015, la oposición sacó 7,7 millones de votos y en esta oportunidad se lograron 4,6 millones, tres millones menos", señaló en la emisora Circuito Éxito.

"En 2015 ganamos porque fuimos unidos y nadie llamó a la abstención", indicó Ramos Allup, quien reconoció la falta de unidad que hoy padece "la Unidad", como llaman a la MUD algunos de los dirigentes opositores.

Un claro mensaje a las fuerzas imperiales

El presidente Nicolás Maduro ofreció el martes 17 una rueda de prensa internacional en la que analizó los resultados de esta elección.

"El pueblo le ha dado un mensaje brutal al gobierno imperialista de Donald Trump, a sus aliados regionales y a la derecha local, un mensaje brutal producto de la conciencia que tiene el pueblo de Venezuela. No será una guerra económica, ni una inflación inducida las que hagan que este pueblo se rinda", afirmó el presidente.

"No nos ha tocado fácil, porque las fuerzas retrógradas, las fuerzas imperiales del Norte, que nos consideran su patio trasero, han lanzado contra nosotros estos cuatro años toda su maldad, su perversidad, de la guerra psicológica, de la guerra política, de la guerra económica", agregó Maduro.

Al mismo tiempo, el mandatario venezolano solicitó realizar una nueva auditoría del 100% del proceso electoral llevado a cabo este domingo para despejar cualquier tipo de dudas, a pesar de que el sistema de voto electrónico con comprobante físico (que es auditado también para ser contrastado con el resultado de las urnas electrónicas) no ha otorgado diferencia alguna en los eventos realizados anteriormente.

El presidente reiteró por enésima vez la invitación al diálogo a los sectores opositores para poder otorgarle al pueblo venezolano la paz y la estabilidad que permita hacer frente a las dificultades económicas y retomar la senda de la construcción de una Venezuela que (parafraseando al Libertador Simón Bolívar) le otorgue a sus ciudadanas y ciudadanos "mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política".

Le podemos llamar como se quiera, pero para las venezolanas y venezolanos, ese sistema no es otro que el socialismo y en esa tarea está inmersa la mayoría de la población.