“Hay reservas en el Frente Amplio”

Castillo: “Trabajamos por una salida unitaria, ahora hay que colocar las necesidades de nuestro pueblo en el centro”

GM

EL POPULAR volvió a dialogar con el secretario general del PCU, Juan Castillo, ahora para conocer un balance del Plenario Nacional del Frente Amplio, la renuncia de Raúl Sendic, la reunión del PCU con Tabaré Vázquez y la perspectiva que plantean los comunistas.

-Juan, en la edición pasada de EL POPULAR te hicimos una entrevista a pocas horas de la realización del Plenario Nacional del Frente Amplio, allí planteaste algunos objetivos, que se hiciera el plenario, que hubiera resolución, contemplando la ética y la fraternidad, y que esta tuviera el más amplio consenso, por la unidad y para que fuera posible. A la luz de lo ocurrido en el Plenario, ¿qué balance hace el PCU?

Teniendo presente lo doloroso que fue llegar a una instancia como la del Plenario Nacional, lo que significa en términos políticos para el Frente Amplio y para nuestro país tomar una resolución del calibre de la que se tomó, lo que implica la presentación de la renuncia a la vicepresidencia de la República del compañero Raúl Sendic, aun a pesar de todos, es muy importante resaltar que fuimos construyendo, a lo largo de 30 días, en un escenario muy difícil una salida unitaria.

Creo que, aunque, por cómo se sucedieron los hechos, no pudimos presentar el proyecto de resolución política que fuimos construyendo, tenemos que valorar que se haya alcanzado y creo que fue parte importante de la salida. Era mucho más que una moción, tenía un contexto político de tres carillas que incluía el papel de la derecha, de los grandes medios de comunicación, la embestida del imperialismo, la situación concreta y particular que envuelve al Frente Amplio y a su gestión y lo relacionado a Raúl Sendic, habíamos logrado un trabajoso consenso para encontrar una salida.

No hay que olvidar que en todos los escenarios que se describían desde afuera del Frente Amplio y desde afuera del Partido se planteaba la duda sobre que se lograra el quorum, es decir, se dudaba de que hubiera Plenario. Una vez más hemos demostrado esa conducta y valores éticos de los frenteamplistas en general y es que en las horas más difíciles es cuando más cerramos filas. Algunos para ir a defender en cualquier circunstancia la figura del compañero Raúl o compañeros que con las más profundas diferencias hubieran preferido otro tipo de resolución, aún con esos posicionamientos muy distintos, todos fueron a participar en el máximo órgano de dirección que tiene el FA.

En el momento en que Javier Miranda da por comenzado el Plenario había presentes 174 de los 176 miembros. Y ese quórum se mantuvo a pesar del impacto de la intervención del compañero Sendic y del largo cuarto intermedio de casi 4 horas, en las que hubo múltiples negociaciones, se mantuvo. Ese es un primer elemento y se logró.

El segundo es que hubo resolución. Lo dijimos como un problema que se lograra decidir y no por casualidad. Antes de este informe sobre Raúl Sendic el Tribunal de Conducta Política entregó 6 informes, algunos datan de 3 años atrás, y el Plenario Nacional no ha alcanzado el quórum para tratar esos temas. El Plenario se reunía trataba los temas políticos y en el momento de tratar los informes del Tribunal se quedaba sin quórum.  A pesar de todos esos antecedentes hubo resolución.

No fue un Plenario Nacional de alegría, como los que nos tiene acostumbrados el Frente Amplio, la fraternidad se mantuvo, con un esfuerzo tremendo, a pesar de las diferencias, pero el clima era de tensión.

Obvio que después de la intervención de Raúl Sendic, en un nivel de emotividad muy alto, más allá del planteamiento político, el Plenario se hizo más particular todavía.

Y se logró una salida y con amplio consenso. Entonces hay que valorar esa construcción política del Frente Amplio, el papel de sus dirigentes, de los sectores que lo componen y fundamentalmente de los delegados de base frenteamplistas. Son el 50% del Plenario y la verdad que jugaron un rol fundamental, aportando, ayudando.

Esto nos muestra el alto nivel político y el alto nivel de compromiso de los militantes frenteamplistas, en cualquier escenario y en cualquier contexto.

-Algunas de las críticas que se le hace a la resolución del Plenario del FA es que la conducta de Raúl Sendic quedó sin sanción política y, en otro plano, que lo resuelto genera una crisis institucional en el Uruguay. ¿Qué opinión te merecen esas críticas?

Es cierto, lo dicen los medios y la derecha y también, en algún sentido, lo dicen algunos compañeros. He visto en declaraciones de prensa a algunos compañeros diciendo que el informe del Tribunal de Conducta Política se tiene que volver a considerar en un nuevo Plenario.

Es bueno decir que las resoluciones políticas, cualquiera de ellas, se pueden volver a

considerar, nada es para siempre. Eso sí, se debería proponer reabrir el debate y volver a considerar el tema. El Plenario Nacional convocado para analizar el informe del Tribunal de Conducta Política sobre Raúl Sendic se reunió y resolvió.  A algunos les gustará más o menos, pero ese fue el camino que encontramos para salir de una coyuntura política compleja.

En la resolución se hace referencia a cuatro temas fundamentales. En primer lugar, tomar nota de la renuncia presentada por el compañero Sendic. Yo no se cuántos estarían en disposición de renunciar a la vicepresidencia de la República, capaz que son muchos, pero lo que si se es que el compañero Raúl Sendic tuvo el desprendimiento más grande que podía tener frente a sus compañeros y al Plenario Nacional. Está claro que sabiendo que estaba siendo cuestionado, que se estaba construyendo una moción de consenso que obviamente tenía una sanción, pero lo cierto es que él tuvo esa actitud y la resolución lo recoge.

En un segundo punto se ratifica el respeto y el respaldo a la estructura orgánica del Frente Amplio, sus organismos de dirección, el Plenario, la Mesa Política, el Secretariado, el equipo de Presidencia, el Tribunal de Conducta Política, las departamentales, las coordinadoras y los Comité de Base. Todo eso es la institucionalidad del FA.

En el punto tres valora el papel de todos los que ayudaron a construir la salida consensuada. Hubo muchas horas de trabajo, no hay forma de encontrar una fórmula de consenso si no es sobre la base de desprendimientos.

Incluso en el caso nuestro, es obvio que los cuatro puntos que resuelve el Plenario Nacional no son la posición del PCU, es lo que los comunistas pudimos construir en consenso y en unidad con el resto de los compañeros del Frente Amplio.

En el cuarto punto nos hace un gran llamado a todos los y las frenteamplistas. Lo sucedido con el compañero Raúl Sendic demuestra el grado de exposición que tienen y tenemos las y los compañeros en distintos grados de responsabilidad. Está claro que, a más grado de responsabilidad y exposición pública, más se notan los errores y menos tenemos que tratar de cometerlos. Tenemos que ser muy cuidadosos de lo que es la ética, los valores, en las decisiones que tengamos que tenemos que tomar los frenteamplistas, cualquiera sea la responsabilidad política en la que estemos.

Entonces, hubo resolución, y nos comprende la resolución.

-¿Cómo fue el trabajo del PCU hacia el Plenario del FA?

En mi barrio ante las situaciones difíciles siempre se dice: hay que conversar hasta con el loro. No encontramos al loro, pero con todos los demás conversamos. Es que así tiene que ser. Esa es el método político de la izquierda. Cuánto más difícil se la situación más hay que conversar, más hay que tirar puentes, escuchar, más unidad hay que construir.

Quiero especialmente, desde las páginas de EL POPULAR, hacer público un reconocimiento y mandar un enorme abrazo, a todas y todos los comunistas, en todo el país y cualquiera sea el nivel de responsabilidad que tengan.  En todos lados las y los comunistas trabajaron sin descanso para defender el proyecto político y la herramienta política del pueblo uruguayo, el Frente Amplio. Eso hicimos. Los vimos trabajar en todas las Departamentales, en todas las Coordinadoras, en los Comité de Base.

Esto fue notorio. Tenemos la satisfacción de que otros compañeros y compañeras de otros grupos políticos del Frente Amplio nos lo reconozcan, nos lo digan personalmente: el papel de los comunistas en todas las instancias fue trabajar para una salida unitaria.

En el número anterior de EL POPULAR decíamos que teníamos presentes tres cosas: la defensa del proyecto político, porque involucra a todo nuestro pueblo; la defensa de la herramienta que hace posible ese proyecto político, que es la unidad del Frente Amplio y su fortaleza; y la fraternidad, para ser cuidadosos, en el medio de la crítica y la autocrítica, para un compañero o compañera que cometió o pudo haber cometido errores. Dijimos aquí y también en cada reunión de la que participamos, no estábamos, ni estamos con una calculadora en la mano pensando en las elecciones.

Este problema nos dolía como propio porque era un problema propio y había que lograr una salida unitaria que tomara en cuenta esos tres aspectos.

Lo hicimos así en todo el proceso. Antes y después de que se conoció el informe del Tribunal. Nosotros no queríamos que se difundiera públicamente antes del Plenario el informe, porque sabíamos que los que iban a operar allí eran los grandes medios de comunicación.

Nosotros jugamos a una salida política unitaria que preservara al proyecto político y al FA y los que usaron los medios y operaron contra el Frente Amplio, contra el compañero Sendic, contra la posibilidad de una salida política, objetivamente operaron para la derecha, aunque tengan un discurso de izquierda.

Mantuvimos decenas de reuniones durante muchos días, hasta el viernes mismo, hasta el sábado de madrugada. Con todos los sectores del FA, con los delegados de base y con los propios compañeros de la 711 y con el propio compañero Raúl Sendic.

Ellos supieron de primera mano todos los pasos que fue dando el Partido. No hicimos las discusiones por los medios ni por las redes. Buscamos construir salidas y que estas involucraran a todos o al mayor consenso posible.

A los compañeros de la 711 les dijimos los que pensábamos desde el primer momento, con absoluta franqueza. Y así lo hicimos también el 8 de setiembre, el viernes previo al Plenario, cuando el Comité Ejecutivo del PCU, orientado por el Comité Central, toma la resolución de apoyar una moción de consenso con todo o con la mayoría del Frente Amplio. Se los dijimos con toda claridad, pero como entendemos que hay que hacerlo, cara a cara y buscando salidas.

-¿Cómo valoras la conferencia de prensa y el posicionamiento del presidente de la República, Tabaré Vázquez?

Nos pareció muy importante. Estábamos trabajando en la bancada de la 1001 el día lunes de mañana y la vimos aquí por la computadora. Nos pareció muy bien. Nos pareció un buen cierre. Desde el punto de vista político si uno suma la resolución del Plenario Nacional, el análisis y el mensaje de nuestro gobierno en el Consejo de Ministros, y la salida del compañero presidente de la República, dando la cara, asumiendo que estábamos en una situación compleja, haciendo suyas las resoluciones que había tomado el Frente Amplio, creo que fue muy importante.

Esa es la actitud que tiene que asumir un gobierno de izquierda. Tabaré tomó la actitud que hay que tomar, cuando hay complicaciones, hay que salir y dar la cara y rendir cuentas públicamente. Estuvo muy bien eso. Creo que en esa actitud del compañero Tabaré se muestra eso que decía el general Seregni de que somos una fuerza política distinta. Eso se demuestra también con estos gestos.

-En esa conferencia de prensa Tabaré Vázquez habló de una reunión con el PCU, ¿cómo fue esa reunión?

Desde la culminación del XXXI Congreso del PCU habíamos solicitado una reunión con el compañero Tabaré Vázquez. Por problemas de la agenda suya y de la nuestra no la habíamos podido concretar. Estaba esta situación, pero también la de Venezuela, el voto uruguayo en el MERCSOUR, elemento en el que no escondimos que tenemos diferencias, el ataque constante a la Reforma de la Salud y muy particularmente a ASSE, el ataque a las políticas sociales y a la labor del MIDES, la Rendición de Cuentas y los temas que deja pendientes, las leyes pendientes de aprobación entre muchos otros.

La reunión se concreta y se concreta nada menos que la semana antes del Plenario Nacional. Fue al promediar la semana y una delegación del Partido fue a hablar con Tabaré. Estuvimos reunidos por más de hora y media.

Tabaré recibió de primera mano la opinión de los comunistas sobre todos estos temas, también como veníamos trabajando hacia el Plenario.

Le dijimos, nosotros sabemos descifrar los mensajes, cuando él asumió este período de gobierno dijo: No me dejen solo. Para nosotros eso implica encontrar los tiempos para conversar políticamente, discutir las diferencias y fortalecer los acuerdos.

Sobre lo de Sendic nos dijo, bastante antes de que apareciera en Búsqueda, que él no había podido tener una reunión con Sendic. El después lo aclaró en la conferencia de prensa.

Quiero dejar claro que es la primera vez que lo estamos diciendo y lo hacemos porque Tabaré lo dijo primero, los comunistas somos leales a los compañeros, cualquiera sea su grado de responsabilidad y en este caso especialmente, nosotros no difundimos esa reunión hasta que el propio compañero Tabaré lo hizo.

Soy consciente de que estoy rehuyendo a decir muchas más cosas que sucedieron en esa reunión, pero la lealtad política, y la posibilidad de que las cosas se discutan dónde deben discutirse, es para los comunistas, central, así somos. Decimos lo que se puede decir públicamente de una reunión del presidente de la República con la dirección del PCU.

-¿Cómo se sigue ahora en la perspectiva inmediata?

Hemos cerrado un capítulo, no se ha terminado la larga telenovela que la derecha y los grandes medios tienen preparada, lo tenemos claro. Pero cerramos un capitulo, de los más difíciles desde que estamos en el gobierno, ahora, como dije hay que colocar los ejes políticos reales, que son los problemas y las necesidades de nuestro pueblo.

Estos días nos demuestran que hay un método que es insustituible, dar la cara, debatir, construir acuerdos, apelar a los organismos, y apelar a la gente, a los frenteamplistas a las reservas históricas que tiene el Frente Amplio y que están en su gente.

Se logró una salida política, unitaria, que conjuró cualquier implicancia institucional, se preservó todo lo posible el proyecto político y la fuerza política, se dio una transición institucional sin ningún problema.

Ahora hay que volver a colocar los problemas centrales en la agenda política y social del Uruguay. Defender la gestión de gobierno, la aplicación del programa del Frente Amplio, terminar de cerrar la Rendición de Cuentas y ver como construimos la próxima, luchar por la aprobación de las leyes pendientes, la de empleo para las personas con discapacidad en el ámbito privado, que hay una gran campaña en marcha, la de regulación de alquileres, el fondo de insolvencia patronal, el convenio 158 de la OIT, el Congreso de la Educación.

En nuestro caso la campaña hacia el 97 aniversario del Partido y el crecimiento de este en todo el país.

Hay reservas en el Frente Amplio, eso aprendimos y confirmamos, en estos días. Salimos de esta situación más frenteamplistas que nunca.