Estados Unidos impone sanciones al pueblo venezolano

por Pablo Siris Seade, consejero de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en Uruguay

“Tenemos muchas opciones para Venezuela”, dijo el presidente de Estados Unidos Donald Trump el pasado 11 de agosto. Si bien su amenaza más grave fue la del uso de “military options”, Trump dejó entrever que se preparaban otras “options” contra la Patria de Bolívar y Chávez.

El viernes 25 de agosto, el magnate-presidente firmó una “executive order” (decreto presidencial) que impone sanciones financieras contra el Gobierno presidido por Nicolás Maduro y contra la compañía de hidrocarburos estatal Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima (Pdvsa).

El decreto prohíbe la compra y venta de bonos por parte del gobierno de Venezuela y de Pdvsa, así como la repatriación de dividendos de la refinadora y comercializadora Citgo (que produce y vende gasolina y otros derivados del petróleo en Estados Unidos) e impide también “la negociación de ciertos bonos que estén en manos del sector público venezolano”.

En un país en el que más del 90% de las divisas es generado por la renta del petróleo, no se necesita tener mucha imaginación para percibir hasta dónde llega el daño que el gobierno norteamericano pretende producir al pueblo venezolano.

Y es importante aclarar esto último. Según algunos sesudos analistas, estas ilegales e injerencistas acciones del gobierno imperialista de Donald Trump no afectarían al pueblo venezolano, sino exclusivamente al Gobierno.

Como si las divisas no fueran requeridas para la compra de toda clase de productos indispensables para la vida de las personas. Como si no fuera el Gobierno Bolivariano el que con un esfuerzo casi infinito intenta subsanar los efectos de la guerra económica que ya hemos analizado en esta columna y que tanto daño le hacen sobre todo al pueblo humilde de Venezuela.

Venezuela se defiende

El presidente Nicolás Maduro convocó inmediatamente después de conocidas estas sanciones al gabinete ejecutivo, con el que se aprobaron algunas acciones inmediatas mientras se prepara un paquete de acciones que serán anunciadas este viernes 1° de septiembre.

“Las medidas ilegales de Estados Unidos violan la legalidad internacional, la carta de Naciones Unidas y ratifican un camino imperial de agresión contra Venezuela, América Latina, el Caribe y los pueblos del Sur”, denunció el mandatario.

El Presidente señaló también que el Gobierno Bolivariano “tomará en los próximos días todas las medidas para proteger nuestras finanzas nacionales e internacionales”.

Maduro instruyó -entre otras medidas que se prevén- “ampliar la participación accionaria de todos los inversionistas chinos, rusos, indios, malasios” que operan en la Faja Petrolífera del Orinoco, para enfrentar el bloqueo y la guerra económica promovidos desde el imperio.

“No han podido con nosotros en el campo financiero. Por muchas sanciones que apruebe el binomio Trump-Pence, nosotros podremos más que ellos”, reafirmó.

Tanto el gobierno de la República Popular China como el de la Federación Rusa se manifestaron en contra de las sanciones unilaterales impuestas por Estados Unidos.

“El problema presente en Venezuela debería ser resuelto por el mismo gobierno venezolano y el pueblo”, dijo Hua Chunying, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China.

Por su parte, la vocera de la Cancillería rusa, María Zajarova, señaló que “bajo estas condiciones, las anunciadas sanciones contra los sectores financiero y petrolero de Venezuela están claramente destinadas a agravar el desequilibrio de la situación en el país y empeorar los problemas económicos”, buscando ir contra las señales de estabilización que se han producido después de las elecciones para la Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

Precisamente, la presidenta de la ANC, Delcy Rodríguez, afirmó este lunes 28 de agosto que “teniendo barcos en las costas cargados con medicamentos y alimentos no tenemos cómo hacer el pago de esos bienes esenciales”.

El máximo órgano constituyente aprobó un decreto rechazando estas sanciones y denunciando las acciones ejecutadas por la oposición venezolana para promover estas ilegítimas sanciones.

Traidores sin remedio

La Mesa de la Unidad Democrática (MUD, alianza de la derecha venezolana) emitió un comunicado en el que señala textualmente: “Sanciones de quien sea a vagabundos, violadores de derechos humanos y saqueadores de los recursos públicos siempre contarán con nuestro apoyo”.

La MUD también respaldará y solicitará “todo el apoyo diplomático mundial que contribuya al restablecimiento constitucional y democrático”.

En el documento se solicita “a toda la comunidad internacional advertir a todos los ciudadanos y empresas de sus respectivos países que deben abstenerse de efectuar operaciones financieras o contratos de interés nacional”.

Mientras buscan ahogar al pueblo venezolano por hambre, se presentarán a elecciones de gobernadores el próximo 22 de octubre buscando pescar en río revuelto y subirse al caballo del descontento popular ante las dificultades económicas, tal cual hicieron en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre de 2015.

El pueblo venezolano, sin embargo, quiere paz y ha aprendido las lecciones de la historia. Prueba de ello fueron las elecciones realizadas el pasado 30 de julio para definir la composición de la ANC.

Desde ese abrumador grito reclamando paz de más de ocho millones de venezolanos, no ha habido sucesos violentos en Venezuela, lo que demuestra la decisión de la inmensa mayoría del pueblo de defender su independencia y autodeterminación.