25 de agosto: Día del Comité de Base del FA

“Para seguir transformando nuestro país con la política como una construcción colectiva”

Daniel Marsiglia, secretario nacional de Unidad Política del PCU dialogó con EL POPULAR sobre la trascendencia histórica de esta fecha para el Frente Amplio y su importancia en la situación política actual.

“Es una instancia importante para colocar la perspectiva estratégica de seguir transformando nuestro país, en el marco de nuestro proyecto político frenteamplista y de nuestro gobierno, en un contexto que es bastante complicado, tanto en el plano regional e internacional, como en la vida política de los uruguayos. El Día del Comité de Base debe ser de festejo, de organización, como históricamente lo hicimos, un almuerzo compartido, una chorizada, unas tortas fritas, un momento de encuentro y abrazos. Así como también, un momento de reflexión, de análisis de lo que hemos hecho, de análisis del momento histórico que estamos viviendo en medio de las contradicciones del capitalismo y el avance de la contraofensiva del imperialismo”, explicó Marsiglia.

Nada ocurre porque sí

“Tenemos que lograr analizar los fenómenos de América Latina, no como hechos aislados, sino como parte de esa contraofensiva del imperialismo. Las últimas declaraciones de Trump sobre la posibilidad de intervención militar en Venezuela, así como si uno recorre un tiempo atrás cuando hizo las declaraciones en Miami, prometiendo a los cubanos que se iba a encargar el de llevar la democracia a Cuba. Cuando se lanza un objetivo de este tipo públicamente es que se pone a funcionar todo el andamiaje del aparato del Estado: inteligencia, fuerzas armadas, etc. En ese cuadro internacional con las dificultades del MERCOSUR, lo que estamos viviendo con Brasil, los retrasos que significa la aplicación de las últimas leyes laborales votadas en el parlamento brasileño donde hace 10 años festejábamos los triunfos de los gobiernos progresistas sacando a millones de la pobreza. Hoy estamos ante un retroceso, no podemos ver a Uruguay ni al FA aislado de ese contexto. Ni que hablar si nos extendemos fuera de América Latina, estamos viviendo un mundo, donde lo que está en juego al decir de Fidel Castro, es la existencia misma de la especie humana”, recordó.

Es en este complejo cuadro que el FA debe seguir construyendo, “avanzando en las conquistas, defendiendo lo logrado, mirando con dolor lo que les pasa a los pueblos de Argentina y Brasil. Cuando hay un retroceso de los gobiernos de izquierda, esa cuenta la paga la gente. Lo peor que podemos hacer es quedarnos en nuestras casas lamiéndonos las heridas. Estamos en un momento clave, de salir a dar una batalla de ideas en conjunto con nuestro pueblo, salir a buscar a los desanimados, a los desamorados, visitarlos y decirles que estamos en una batalla crucial en defensa de nuestras conquistas y más gobiernos frenteamplistas. Porque aquello de la alternancia está todo muy lindo en el discurso, pero ya vemos lo que pasa en los países vecinos donde es evidente un fuerte retroceso”, advirtió Marsiglia.

A debatir con todos

“Este 25 de agosto tenemos que hablar con todos y de todo, que la gente diga lo que siente y lo que le angustie y luego, colectivamente, hacer una síntesis y no mirar las cosas como eventos aislados. Tenemos la necesidad de construir muchos Comités de Base, pueblo organizado para defender la conquista e ir por nuevos derechos. Organizar pueblo para nosotros significa, cómo construimos esa especie de entretejido que fue capaz en la historia de este pueblo de bancar 15 días la Huelga General, capaz de superar una dictadura. Ahí había un trabajo social muy fino, de tejido desde abajo, no existían los grandes medios y lo que había, como El País, publicaba las fotos de los compañeros buscados por las fuerzas conjuntas. Sin embargo, nos dábamos las formas de construir ese tejido social, que fue lo que permitió esas grandes gestas. Tenemos que volver a esos lugares comunes, ver cómo se fue separando nuestro gobierno de la fuerza social, del bloque social y político que nos permitió llegar hasta acá, analizar cómo se fue distanciando”, apuntó.

Para Marsiglia “es claro que solo con la gestión de gobierno no es suficiente para transformar la sociedad. La fuerza política tiene que dar el debate político, la lucha ideológica. Esto no es responsabilidad solamente del gobierno, creo que el FA tiene responsabilidad, porque creyó que la gestión iba a resolver todo. No es así, hay ejemplos, si el gobierno no está anclado en un proyecto fuerte con el pueblo organizado que defiende, a la corta o a la larga van por vos. Lo peor que nos puede pasar es abandonar esos espacios de construcción popular, entre el Frente Amplio y el Comité de Base, las mesas sindicales, el tercer nivel de gobierno. Herramientas que fuimos construyendo desde la izquierda a lo largo de nuestra historia”.

“Hay que poner el punto el acento en la perspectiva estratégica, esto no quiere decir pensar en el 2020 y 2025, sino que quiere decir salir a dar la batalla para que en estos dos años y medio que nos queda de gobierno cumplamos con el programa del FA. Esto significa superar el retraso que tenemos con la construcción de las viviendas populares, la educación, profundizar el Sistema Nacional Integrado de Salud que amplió el acceso de toda la ciudadanía a la salud. También está bueno discutir la económica política, como el futuro del trabajo en Uruguay, el desarrollo económico que vamos a tener. A esto debemos agregarle los avances tecnológicos en el trabajo y la producción. El fin de una forma de trabajo. Todas estas cosas debemos meterlas en el Comité de Base para comenzar a marcar los por qué de la lucha y los por qué hay que seguir luchando por mayores conquistas”, apuntó.

En medio de esto Marsiglia reivindicó el papel de la política como tal. “Reivindicar desde ese lugar la política como transformadora de la sociedad, como liberadora de los pueblos, creo que estamos en una cosa tan chata de la discusión, que no nos ayuda para nada. Ahora resulta que la política deja su esencia para pasar a ser quien gestiona y el otro aspecto complicado es la judicialización de la política. Esto es complicado, porque se empieza a ser autistas con algunos fenómenos creyéndolos ajenos, se trata del otro, cómo no nos toca no lo tomamos en serio hasta que te toque. Como ejemplo los temas éticos en la izquierda no pueden ir con nombre y apellido porque la ética es de todos a partir de los valores de izquierda”.

“A veces uno ve mucho apresuramiento al hacer declaraciones públicas antes que pasen determinadas cosas y no me puedo arrogar que la defensa de la ética es solo mía. Nos hemos metido en un berenjenal con declaraciones de todo tipo, como si esto se resolviera con declaraciones y no colocando una perspectiva política nuevamente. No es barrer debajo de una alfombra, pero creer que atacando algunos fenómenos con nombre y apellido resuelvo la ética de una fuerza política de izquierda es equivocado”, añadió.

“Vamos a discutir también por tener locales buenos, agradables, que la gente quiera ir, pegados a la realidad de nuestro pueblo, tenemos zonas enormes donde la votación de la izquierda es formidable y a veces no hay Comités de Base. No puedo hacer determinados eventos a nivel nacional que genera un montón de recursos y después no tengo para pagar 6.000 pesos de alquiler. Las formas organizativas de una organización política no son solo un problema financiero, sino que es ideológico. O sea, uno construye una determinada forma de hacer política desde una mesa donde nos sentamos ocho, o desde una multiplicidad de organismos a lo largo y ancho del país, donde se discute la política de arriba abajo. Nosotros preferimos esa forma y no la reunión de ocho en una mesa de mármol”, explicó Marsiglia.

“Tenemos que redoblar la militancia para que este sea un gran 25 de agosto, hacer los esfuerzos máximos para convocar a todos los compañeros y compañeras, además se van a elegir direcciones de los Comités de Base. Se vienen instancias muy importantes, con el desafío enorme de elaborar el hacia dónde vamos, el por qué queremos ganar el cuarto gobierno del FA, además de defender lo logrado. Este es un debate interesante, el debate ideológico es permanente, tiene que ser así, no solo para analizar la coyuntura, sino para pensar los escenarios probables, los más complejos, cuáles son las tendencias, hacia dónde queremos ir. Eso es fermental en un Comité de Base, si solo nos encerramos a discutir diagnóstico y debatimos los grandes titulares que nos quieren imponer, no vamos a hacer síntesis colectiva transformadora para seguir cambiando el Uruguay”, puntualizó Marsiglia.

Victoria Alfaro