Reculada empresarial

Patronales dan marcha atrás y no presentan queja contra Uruguay en la OIT

Victoria Alfaro y GM

Inmediatamente luego del 1° de mayo se conoció que las Cámaras Empresariales acordaron postergar la presentación de una queja ante la OIT contra el Estado uruguayo, contra la negociación colectiva y en defensa de la propiedad privada. Esta decisión empresarial, que coincide con el reconocimiento de la OIT a los avances en Uruguay en materia de negociación colectiva y diálogo social, fue duramente cuestionada por el PIT-CNT en estos meses y particularmente en el propio 1° de mayo. Marcelo Abdala, secretario general del PIT-CNT dijo a EL POPULAR que “es una victoria, era una queja antinacional y antipopular”.

-¿Qué valoración hace el PIT-CNT de la decisión de las Cámaras Empresariales de retirar temporalmente la queja que iban a presentar a la OIT contra la negociación colectiva?

Creo que es una victoria. Parcial, porque ellos no retiran del todo la queja, habrá conversaciones durante un año, con participación directa de técnicos de la OIT. Parcial, pero victoria, porque ellos habían anunciado que iban a presentar, si o si, la queja. Nosotros habíamos dicho que esa queja era contra nuestra patria, contra nuestro país. Ponía a Uruguay en una situación muy molesta, porque nos ponía en una misma lista con países como Colombia, donde se asesinan a diario a los militantes sindicales, como Paraguay donde no existe derecho a nada para los trabajadores y campea la súper explotación, y otros países donde no se respetan los más elementales derechos humanos. Era una queja antinacional. Pero también era una queja antipopular, porque quién está contra la negociación colectiva obligatoria, tripartita y por rama de actividad, y pretende la utopía reaccionaria de volver a los 90, está contra las mayorías nacionales. Los Consejos de Salario y la Ley de Negociación Colectiva han demostrado su eficacia para generar formas de compartir el crecimiento del PBI con los trabajadores. El año pasado hubo un 1.5% de crecimiento del salario real contra un 1.4% de crecimiento del PBI. Se decía que si cambiaban las pautas salariales iba a ser un descalabro porque iban a crecer el desempleo y la inflación. Eso no sucedió, más bien sucedió todo lo contrario. Pero, además, el promedio del resultado de los Consejos de Salario, se refleja en el 11.77% de ajuste que tuvieron los jubilados contra un 8.5% de inflación. Pero también en el dinamismo del mercado interno, que, en un momento de dificultades exportadoras, como las que tenemos en función de la crisis general del capitalismo hasta este instante, compensa estas dificultades o al menos las atenúa. Por lo tanto, con la negociación colectiva se benefician los trabajadores y trabajadoras, las amas de casa, los jubilados y los sectores medios de la economía, los medianos y pequeños comerciantes y productores que viven del mercado interno.

Por tanto, que las patronales no presenten este año la queja es una victoria. Es una victoria producto de una estrategia, que es de movilización y lucha, pero que también, ante la victoria interna que tuvieron en las Cámaras los sectores más extremos de las patronales, el movimiento sindical hizo toda una campaña en el quién aísla a quién. La levantan porque quedaron aislados, sin argumentos y aislados.

-En el mismo sentido de lo que decís, se planteaba una gran contradicción, en el mismo momento que la OIT invitaba a Tabaré Vázquez como orador, porque Uruguay es, según la OIT el país con más avances laborales, las patronales cuestionaban esos avances.

Sí, es una gran paradoja. Somos saludados, como sociedad, como Estado, como país, por los mecanismos de diálogo social y negociación colectiva, que es uno de los componentes de mayor democratización, y los empresarios iban a presentar su queja. Siempre digo que el Consejo de Salarios es un germen democrático avanzado. Porque allí no se define solamente el aumento de salario, la categoría, la reivindicación inmediata, allí se puede decretar, se puede legislar, se pueden generar mecanismos para cambiar la gestión empresarial. Se negocian y acuerdan múltiples cosas, que son avances para los trabajadores, pero que también son avances en el derrotero del desarrollo productivo y social del país.

El Uruguay es saludado por estos avances, y su reflejo en la institucionalidad, y los patrones presentan una queja. Es impresentable.