Editorial del Semanario El Popular N° 398: “Día de la militancia frenteamplista”

Este 25 de agosto, todos los uruguayos y uruguayas conmemoramos un nuevo aniversario de la declaratoria de la Independencia. Las y los frenteamplistas, además, celebramos, sí, celebramos, el Día del Comité de Base.

Ese día a lo largo y ancho del país se realizan cientos de asambleas, encuentros, debates; miles de militantes hacen política, y además eligen a las y los compañeros que presidirán los organismos de base del Frente Amplio y que nutrirán, de participación permanente, las estructuras organizativas que conforman a la principal fuerza política del Uruguay.

Aporte democrático

El Frente Amplio fue y es la expresión política de la unidad del pueblo. Con su nacimiento y su acción cambió el Uruguay, lo hizo más democrático, es decir más libre y más igual.

Cuando decimos esto nos referimos a todos los avances económicos y sociales logrados por la acción de gobierno, nacional, departamental y municipal, por lo hecho a nivel parlamentario, por lo conquistado por la lucha del Frente Amplio y de nuestro pueblo en estos 46 años.

Pero también a su aporte transformador en la manera de ver y de hacer la política. Y en eso jugaron un gran papel los Comité de Base que son expresión de la vocación de acción política permanente, no reducida a los ciclos electorales, de dar participación real a los militantes políticos en las decisiones, y de darle a la política un sentido popular y transformador.

Los Comité de Base, cuando nacieron, implicaron un cambio radical con respecto a los Clubes de Amigos de uno u otro doctor de los partidos de la derecha. Los partidos de la derecha, las expresiones políticas de las clases dominantes y sus intereses, también tenían organización en los barrios. Tenían poderosos referentes barriales, con locales, pero su accionar estaba, o limitado al tiempo electoral, labor que fue muy eficiente por cierto durante décadas, o atado a las prácticas clientelares y al uso del Estado como botín partidario, lo que hasta hoy se mantiene en varias intendencias.

Los Comité de Base, fueron y son, en el sentido democrático más amplio, una herramienta transformadora de la política en el Uruguay. Nacieron para la acción política permanente, para sintetizar políticamente las luchas populares en concreto; fueron un cauce enorme, no el único claro está, de participación popular, es decir, de fortalecimiento democrático y de concreción de una perspectiva popular transformadora. No hubo, no hay y no habrá, transformación social, emancipación social, sin la participación organizada del pueblo.

Construcción de unidad

Los Comité de Base también son un espacio, no el único, pero sí uno de los fundamentales donde se materializa la unidad. La unidad de la izquierda en el Frente Amplio y la unidad del movimiento popular. Son y podrían serlo mucho más, los vasos capilares donde se materializa y se hace concreta la construcción cotidiana del entramado del bloque político y social de los cambios.

Decíamos que el Frente Amplio fue y es la expresión política de la unidad del pueblo. Ese proceso no fue sencillo, ni lo es en el presente. Hubo crisis y rupturas, desde el mismo nacimiento del FA, en la dictadura, aquí en Uruguay y en el exilio, la ida del PGP y el PDC, expresiones públicas divididas en la Reforma Constitucional de 1996 y contra la privatización de ANCAP, por señalar solo algunas, hay muchas más y con distintos protagonistas.

En todas ellas hubo señalamientos de agotamiento del Frente Amplio, críticas a un supuesto “militantismo”, denuncias de un peso excesivo de los sectores “radicales” en la estructura del FA, muy especialmente en los Comité de Base.

Esas rupturas y crisis tuvieron salidas superadoras que siempre encontraron como protagonista al frenteamplismo militante, de mil maneras. Y para recomponer vino el Encuentro Progresista y luego la Nueva Mayoría y luego todo ello, y quienes con ellos se integraron por primera vez o volvieron, se incorporaron al Frente Amplio.

Por cierto, el Frente Amplio hoy es más diverso social e ideológicamente que nunca. Por las fuerzas políticas que lo integran, por las prácticas de quienes militan en él y por quienes lo votan y lo respaldan. Nunca fue tan diverso y heterogéneo. Y está bien, eso es parte del avance de la perspectiva popular en la sociedad. Y se necesita más unidad, no menos, se necesita abarcar más sectores populares y llegarle a más gente.

Por esto este repaso histórico no es para cobrar cuentas ni pasar facturas. Es para, muy brevemente, recordar y recordarnos que la construcción de la unidad no fue un camino de rosas. Fue y es un esfuerzo enorme y que va contra la tendencia hegemónica, fogoneada desde el status quo y el poder, de dividir a las fuerzas populares.

La unidad es un esfuerzo de voluntad, individual y colectiva, por cambiar las cosas. La unidad es un cambio en sí misma. Y se recrea y se cuida con prácticas unitarias, no solo con discursos.

La unidad no es solamente un documento consensuado y lograr niveles de debate que respeten la diversidad social, ideológica y política de las compañeras y compañeros, aspectos imprescindibles. Necesita expresiones materiales. Lugares donde militar juntos. No solo donde discutir, debatir y decidir, lugares donde hacer juntos. Lugares donde construir una práctica común que le de materialidad a la unidad. En el Frente Amplio y del Frente Amplio con el conjunto del movimiento popular.

Y eso son los Comité de Base, un lugar de militancia y de construcción paciente y compleja de unidad de pueblo. ¿Es el único? No nunca lo fue. Por supuesto que hay que construir nuevas formas de participación y de acción política, todas las que se puedan. Mucho más si asumimos, como decíamos, la enorme diversidad que expresa hoy el Frente Amplio, y las tensiones que genera gobernar y los cambios sociales, políticos de la sociedad y el mundo.

Hay que crear y dar cauce a nuevas formas de acción política, pero no hay que debilitar o denostar las que ya existen y han resistido todo.

Por otra parte, más allá de estas consideraciones políticas, que son centrales, sería suicida para una fuerza política, cualquiera sea, y si es popular y aspira a transformar la realidad más todavía, despreciar o dejar caer la base material de asentamiento en la población. Esa red de cientos de puntos políticos de referencia frenteamplista en todo el país es una conquista histórica, en otros países la izquierda está tratando de inventarla.

Levantar perspectiva

Pero, además, los Comité de Base son un lugar de construcción política donde se puede superar el inmediatismo, la agenda política de la derecha y colocar perspectiva transformadora, en miles, en una fuerza militante organizada.

Para explicitar la perspectiva de la que hablamos, es importante volver sobre algunos conceptos del general Líber Seregni, en su discurso inaugural del Primer Congreso de Comité de Base, realizado los días 18 y 19 de diciembre de 1971.

Decía Seregni: “Nuestro Frente Amplio reafirma su carácter fundamental. Reafirma que está constituido para la acción política permanente en todos los campos del accionar político”.

“Lo distintivo y característico de nuestro Frente es que es: coalición de fuerzas políticas organizadas, por un lado; y encuentro, unidad, solidaridad, de las masas populares en sus Comité de Base”, definía.

Seregni, definía así el objetivo central del FA: “La razón de ser, el por qué y el para qué de nuestro Frente Amplio, está en realizar una tarea histórica, fundamental; cumplir el proceso revolucionario en nuestro país. En transformar las viejas estructuras económicas, políticas y sociales de nuestro país, hoy caducas, y crear las nuevas que corresponden a la instancia que nuestro pueblo debe vivir. Y es sí, un verdadero, un auténtico proceso revolucionario, porque lo que nuestro Frente se propone no es sólo el cambio profundo de las estructuras, sino la sustitución de las clases en el poder. Desplazar del poder a la oligarquía y llevar el pueblo a gobernar”.

Los Comité de Base son un espacio político de acumulación popular. Claro, para acumular y avanzar se precisa tener una perspectiva de cambios, una meta donde llegar, ¿si no para qué se acumula o hacia dónde se avanza?

Y la perspectiva es esa de la que hablaba Seregni, “llevar el pueblo a gobernar”, construir en el hoy, con todas sus complejidades, la perspectiva democrática, popular, antioligárquica y antimperialista. Y eso hay que militarlo.

Y en los Comité de Base se milita, con enorme esfuerzo y esperanza. Los Comité de Base del Frente Amplio, son un espacio de unidad, de participación y de lucha; un lugar donde se juntan lo cotidiano y lo trascendente, lo particular y lo general, lo inmediato y la utopía.

Son un lugar de militancia y de militantes. A ellas y ellos, los que están en los Comité y los que no, pero que se arriman, que sufren y sueñan, un abrazo enorme y el reconocimiento a su lucha diaria por abrirle camino a la esperanza.