Editorial del semanario El Popular N° 385: "Fecha patria"

EL POPULAR una vez más, como todos los años, se para ante el 20 de mayo, como ante todas las cosas de la vida y la lucha, pero en esta especialmente, desde una posición de compromiso. Este editorial no contendrá los argumentos éticos, políticos y jurídicos que sustentan la lucha contra la impunidad. Los hemos escrito mil veces y lo volveremos a hacer, todas las veces que sean necesarias. Este editorial, como nuestra tapa, es en respaldo a la marcha, es un llamado a que todas y todos salgamos a la calle y acompañemos la convocatoria de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos.

Este sábado se realizará la 22° Marcha del Silencio. Hace 22 años cuando la derrota del Voto Verde aún golpeaba duro, cuando la impunidad era una religión de Estado, cuando los impunes ostentaban su condición y eran ascendidos y premiados, cuando la verdad era vilipendiada cada día, cuando la justicia parecía una utopía, Madres y Familiares de Desaparecidos convocaron y el pueblo respondió. Fue una señal de resistencia. Fue mostrar públicamente nuestra decisión de luchar, de no entregarnos.

Y lo hicimos en unidad de pueblo, sin banderas, sin consignas partidarias y en silencio. Porque lo que nos une, la lucha por memoria, verdad y justicia y nunca más, es más importante y grande que lo demás. Porque no necesitamos gritar para demostrar nuestra razón. Porque muchas veces el silencio fue, es y será la voz de la verdad.

Esa marcha que al principio era solo montevideana se realizará este año en 22 lugares de nuestro Uruguay, cada año son más. Este año la consigna que nos convoca es: “Impunidad. Responsabilidad del Estado. Ayer y Hoy”.

Este 20 de mayo se cumplen 41 años del secuestro y asesinato en Buenos Aires de Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruiz, Rosario Barredo y William Whitelaw. También se cumplen 41 años del secuestro y desaparición, también en Buenos Aires, de Manuel Liberoff.

En su memoria y en la da todas y todos nuestros desaparecidos, asesinados y torturados, tenemos que marchar este sábado. Pero no es solo por eso que debemos salir a la calle.

Marchamos para defender nuestro derecho a vivir en libertad. La democracia no es, como nos quieren convencer, un conjunto de normas jurídicas que garantizan la elección de autoridades y rigen la convivencia entre quienes vivimos en sociedad. La democracia no es solamente un cascarón institucional. La democracia es una construcción permanente de libertad e igualdad. Y es, fundamentalmente, un espacio de transformación social.

Y la democracia plena es incompatible con la impunidad. La impunidad, del pasado y su perpetuación en el presente, nos hace menos libres y menos iguales. Rebelarse contra la impunidad, cuestionarla, luchar contra ella, es un paso decisivo para ser libres, y, por lo tanto, también para vivir en democracia.

La impunidad tiene como sustento el miedo, la mentira, el olvido, el ocultamiento, la injusticia.

La batalla contra la impunidad, contra el olvido, contra el oscurantismo, contra la mentira, contra el miedo, tiene varias dimensiones y es larga, no termina nunca.

Hemos avanzado, en estos 22 años. Nuestro pueblo ha construido victorias contra la impunidad. No es la misma situación que hace 22 años. Hay violadores de DDHH, terroristas de Estado, presos. Hay más de cien causas judiciales abiertas. Hemos entrado a los cuarteles y encontrado a 4 de nuestros desaparecidos. Hay un Grupo de Trabajo especialmente formado en Presidencia de la República. Pero persiste, y con fuerza, la resistencia de la impunidad y los impunes; las causas o avanzan lento o no avanzan, siguen sin aparecer los que faltan de nuestros desaparecidos.

En este año transcurrido hemos avanzado mucho en la construcción de memoria. Hemos colocado, el Estado lo ha hecho, por demanda del pueblo organizado, placas en cuarteles, locales policiales, ex prisiones políticas y lugares de resistencia. No es un hecho menor. Es cierto que la lucha contra la impunidad no se reduce a poner placas, pero también se libra poniéndolas. Que la memoria tenga expresiones materiales en nuestras ciudades es una conquista popular. Este año confirmamos, con los “Archivos Castiglioni”, que la impunidad permitió y permite, mantener activas las estructuras del Terrorismo de Estado y que se espió en democracia al Gobierno, organizaciones políticas y populares. Es un hecho grave. Pero fuimos capaces de lograr que el Parlamento, por unanimidad, condene estas prácticas e instale una Comisión Investigadora, que por primera vez pondrá bajo la lupa a los aparatos de inteligencia militar y policial. La Justicia, por primera vez procesó por tortura a un militar de la dictadura. El juez José María Gómez Ferreyra, hizo lugar al pedido de la fiscal Ana María Tellechea, y tipificó por primera vez este crimen de lesa humanidad, al militar retirado Rodolfo Gregorio Álvarez Nieto, sobrino del ex dictador Gregorio Álvarez, por torturar al entonces dirigente del SUNCA clandestino, Gerardo Riet, en 1980. El ex comandante en jefe del Ejército y ex presidente del Centro Militar, Raúl Mermot, reivindicó la tortura en un acto público y el fiscal Pablo Ribas pidió su procesamiento por apología del delito. También apareció el auto denominado “Comando Barneix” amenazando jueces, fiscales, abogados y militantes de DDHH. Hace pocos días, luego de décadas de lucha, logramos cambiarle el nombre al Liceo 26. Desde 1976, y por decisión de la dictadura, el liceo llevaba el nombre de Armando Acosta y Lara, interventor de Secundaria durante el gobierno de Jorge Pacheco Areco e integrante de los Escuadrones de la Muerte que asesinaron estudiantes en la década del 60. Ahora, el Liceo 26 se llamará Líber Falco.

Esas son algunas pinceladas de la lucha que hemos librado y la que tenemos que seguir librando. Por eso, este 20 de mayo, en cada rincón del país, tenemos que ser muchas y muchos más. Porque ese es el avance más importante. La decisión colectiva de cientos de miles de uruguayas y uruguayos de no olvidar, de no rendirse, de enfrentar la impunidad.

Ese es el avance que más temen. Es ético y de nuestro pueblo todo.

El 20 de mayo es fecha patria. A partir de una convocatoria de Madres y Familiares la hemos transformado en la expresión colectiva del pueblo, de su compromiso contra la impunidad. Es una fecha nuestra. Nació y vive por nuestro compromiso. No la decidió el Estado, ni ningún organismo internacional, ni ningún partido político. No es feriado no laborable. Es nuestra fecha.

Es, cada año, un día construido desde la decisión personal y colectiva de cientos de miles para no olvidar, para no rendirse, para luchar.

Por eso, este 20 de mayo, como lo dijimos el año pasado, lo volvemos a decir. Que nuestro silencio se haga sentir. Que lo invada todo. Que llegue al corazón de todas y todos los uruguayos. Que llegue hasta los rincones más luminosos de nuestro pueblo.

Pero también, que llegue hasta los rincones más oscuros de la impunidad y del poder, hermanos inseparables.

Como cada año decimos, para que les quede claro: No olvidamos, no nos rendimos, tenemos memoria, y porque tenemos memoria no habrá olvido, y porque no habrá olvido no habrá impunidad.

Tendremos verdad y justicia, porque seguimos, hoy más que nunca, dispuestos a luchar por ellas.