Resolución General del XXX Congreso del PCU

El XXX Congreso del PCU, “100 años de Rodney Arismendi” sesionó los dìas 18, 19 y20 de octubre con más de 700 delegados de todo el país y de Argentina.

En el proceso previo de discusión se reunieron más de 300 organismos, agrupaciones de fábricas, obras, talleres, reparticiones del Estado y barrios de todo el país. Se realizaron además 30 conferencias seccionales en Montevideo y 20 conferencias departamentales, en los 19 departamentos de nuestro país y en Argentina. En la campaña de afiliación desarrollada en homenaje al 93 aniversario del PCU, que se extendió por 35 días, se afiliaron 5 uruguayas y uruguayos por día al PCU.

Todo ello muestra el enorme esfuerzo político y organizativo desplegado por las y los comunistas en todo el país por debatir y su compromiso militante. Pero, además,  demuestra que, más allá de insuficiencias y debilidades, que no solo no ocultamos, sino que enfrentamos para superarlas, el PCU realizó el más amplio debate democrático, en todos sus organismos y tomó las decisiones en su máxima instancia democrática: el Congreso.

Este XXX Congreso se hace además en medio de las luchas de los trabajadores en los Consejos de Salarios, enfrentando a  la derecha política y social, en medio de la acción constructiva del gobierno nacional y de los gobiernos departamentales del Frente Amplio y  en el debate y la movilización política hacia el Congreso del Frente Amplio. En todas esas tareas están presentes militantes comunistas, ya que nunca concebimos la elaboración teórica, ni el debate político al margen de la lucha, sino como parte imprescindible de ella.

En el terreno internacional, el XXX Congreso se hace en el marco de la agudización de la crisis estructural del capitalismo, que intenta hacer recaer sus costos sobre las espaldas de los pueblos. En América Latina asistimos a un proceso de cambios, contradictorio y no exento de riesgos, pero auspicioso y de profundidad inédita. Esto se expresa en el acceso al gobierno y el impulso de importantes transformaciones, de distinto grado e inspiración, en un importante número de países del continente; así como en la profundización de la lucha de los pueblos y de sus organizaciones sociales y políticas. Una expresión de ello son los nuevos  caminos de unidad logrados en la ampliación del MERCOSUR, el ALBA, y la creación de UNASUR y la CELAC. Todo ello enfrenta las pretensiones imperialistas de recuperar espacios de dominación en el continente  frenando la integración regional y promoviendo, junto a las oligarquías nacionales, el retorno de la derecha al gobierno en los países en los cuales lo perdieron.
La peligrosidad y agresividad del imperialismo, tiene expresiones muy concretas en nuestro continente, y se manifiesta con especial virulencia en los ataques y el hostigamiento con Cuba y Venezuela. La solidaridad con estas dos revoluciones y la defensa de la estratégica integración y  unidad de pueblos y gobiernos es, por lo tanto, una tarea antiimperialista clave.

El centro de nuestro XXX Congreso, tanto en el debate previo, como en las sesiones de este fin de semana, estuvo en la necesidad de construir una perspectiva estratégica, colocar arriba de la mesa el tema del poder y, por lo tanto, de la revolución como una necesidad del presente y de la etapa.

El XXX Congreso se hace en el cuadro, como decíamos de una agudización de la lucha de clases, tanto en el plano internacional, como en nuestro país. Los comunistas comprometemos nuestro esfuerzo y militancia para resolver a favor del pueblo la contradicción central del la etapa entre un país productivo con justicia social o más dependencia, que se expresa políticamente en el enfrentamiento entre dos proyectos de país y que implica, derrotar la “restauración neoliberal”, impulsada por el imperialismo y las clases dominantes y que se expresó en la “utopía reaccionaria”, formulada por las grandes patronales y la derecha.

Esa concepción está expresada claramente en las Tesis Aprobadas en este XXX Congreso: “El pueblo uruguayo, en defensa de los intereses propios y cómo aporte a la solución popular a los problemas generales de la humanidad, debe proponerse avanzar en las conquistas obtenidas haciéndolas irreversibles desde y hacia conquistas superiores. Todo lo logrado por la lucha popular en los años de gobierno conquistado bajo las banderas del Frente Amplio, es superior a lo obtenido bajo todos los gobiernos anteriores.

Asumirlo y defenderlo es una condición para poder, desde allí, luchar por mayores avances.  Pero todo está en riesgo extremo debido a la debilidad de nuestra economía frente a la realidad internacional de crisis sistémica, el insuficiente desarrollo en la construcción del bloque político y social contra hegemónico  y la también insuficiente elaboración y concreción de una perspectiva revolucionaria, superadora del actual estado de cosas. Este retraso tiene su expresión ideológica y también política, en el plano del movimiento social, del Frente Amplio y de nuestro propio PCU y todo ello se manifiesta en la falta de disposición del gobierno para salir de los esquemas del gran capital. La superación de este retraso implica estudio, elaboración, propuesta, iniciativa política y lucha, en el marco del fortalecimiento de todos los componentes del bloque  político y social de los cambios, de la unidad política y social y nos incluye. No estamos fuera de esa necesidad superadora, somos parte”.

En ese marco, y asumiendo que las próximas elecciones nacionales son, un momento clave de la lucha de clases, un momento de síntesis política e ideológica de la disputa con el bloque de poder.

Desde esa perspectiva estratégica, el XXX Congreso del PCU decidió apoyar la pre- candidatura presidencial de Tabaré Vázquez,  sin ocultar las diferencias que tuvimos y mantenemos con el compañero;  a la vez que promover que el FA salga de su próximo Congreso con un candidato único y la fórmula presidencial conformada, para dar desde el mismo Congreso, la disputa política e ideológica con la derecha y el bloque de poder.

En el documento aprobado por nuestro Congreso se definen las tareas y objetivos políticos de la etapa: “Culminar la segunda independencia con la revolución de liberación nacional, agraria y antimperialista, avanzar en democracia construyendo la democracia avanzada hacia el socialismo, desplegar el más amplio frente continental de pueblos y gobiernos, fortalecer el movimiento popular, su unidad en el PIT-CNT y el sistema de organizaciones populares, afianzar y ampliar la unidad política en el Frente Amplio, son las tareas que nos proponemos. Para esa perspectiva estratégica queremos ganar un tercer gobierno nacional del Frente Amplio. Para todo eso comprometemos nuestra militancia y la construcción de un más grande y fuerte Partido Comunista de Uruguay”.

Aprobada por unanimidad

 

 

 

Modificado por última vez enJueves, 23 Marzo 2017 09:51