48 años de lucha, 14 años de logros

  • Publicado en Salto
El 5 de febrero de 1971, después de años de zurcir, se logra conformar el mayor acuerdo programático y electoral de la izquierda uruguaya. 
 
En el documento fundacional de la fuerza política, la DECLARACIÓN CONSTITUTIVA del 5 de febrero de 1971, puede leerse claramente su origen: “Se gestó en la lucha del pueblo contra la filosofía fascistizante de la fuerza. Y esa unión, por su esencia y por su origen, por tener al pueblo como protagonista, ha permitido agrupar fraternalmente a los colorados y blancos, a demócratas cristianos y marxistas, a hombres y mujeres de ideologías, concepciones religiosas y filosofías diferentes, a trabajadores, estudiantes, docentes, sacerdotes y pastores, pequeños y medianos productores, industriales y comerciantes, civiles y militares, intelectuales y artistas, en una palabra, a todos los representantes del trabajo y la cultura, a los legítimos voceros de la entraña misma de la nacionalidad”. O como lo expresaba Oscar Andrade en acto aniversario en Montevideo: “… la forja del Frente Amplio fue la forja del pensamiento, del sentimiento, de la acción y también del dolor. Fue una respuesta a lo represivo, una respuesta pacífica pero movilizada, con lucha”
 
Este domingo 17 de febrero, los frenteamplistas salteños, festejamos este aniversario, en la Plazoleta Benito de Paula, rodeado de pueblo, con un marco de público que desbordo la plaza. Allí, bajo la bandera de Otorgués, pudimos escuchar a nuestros queridos compañeros, nuestros representantes departamentales y a los compañeros candidatos a la interna del Frente Amplio, el cual, uno de ellos será el próximo presidente de Uruguay.
 
Y en ese marco, nuestro querido compañero, Oscar Andrade, expresaba: En una perspectiva de izquierda y en un  escenario tan difícil como el que estamos viviendo a nivel regional, las fuerzas progresistas deben colocar en el centro de su estrategia la definición política de transformaciones productivas en nuestra patria, que logre quebrar los niveles de dependencia y nosotros estamos obligados a incorporarle a la lucha política la dimensión social, porque nosotros medimos la política en función del Uruguay más justo, en función de que no haya padres y madres sin trabajo, en función de la lucha por combatir la pobreza, en función de que no haya enfermos sin medicinas, en función de luchar por que se consagren los derechos de todos. 
 
La izquierda en Uruguay, tiene que tener amplitud, pero tiene, sobre todas las cosas,  que defender convicciones, porque hay cosas que siguen vivas, ideales que siguen vivos. Los de la justicia social, los del trabajo, los de la solidaridad, los de la memoria, lo de la perspectiva de derechos; y la historia enseña que no hay proceso histórico donde estas cosas no se conquisten con lucha, derrotando los miedos. 
 
Es en esta perspectiva política que vamos a enfrentar a la derecha en el campo electoral, para que no haya retrocesos en el campo social y que las conquistas que nuestro pueblo ha dado a lo largo de estos 14 años de gobierno progresista, continúen y se profundicen.
 
Téc. Univ. Gustavo Chiriff