2019: un año de batallas de ideas

  • Publicado en Salto
Tomando el concepto de Fidel Castro, que a fines de la década del 90 expreso, que mientras existiera el bloqueo criminal del gobierno de los Estados Unidos a Cuba, la guerra económica, las leyes Torricelli, Helms Burton y de Ajuste Cubano, la ocupación ilegal del territorio de la base naval norteamericana en Guantánamo, y todo el conjunto de disposiciones, destinadas a agredir a Cuba e impedir su desarrollo; se debería librar una batalla de ideas, de crítica y autocrítica, que permitiría fortalecer al pueblo de la agresión imperialista.
 
Para nosotros, 2019, un año electoral, pero que se da en una coyuntura muy especial en el Uruguay y la región, será un año de enfrentamientos ideológicos, de batallas de ideas, entre dos proyectos de país, el de continuar profundizando los cambios, avanzar en derechos sociales, humanos, sindicales o el que propone la derecha en sus diferentes tonalidades: la desregularización del trabajo,  el de acabar con los planes sociales que permiten a cientos de uruguayos salir de la indigencia y la pobreza, el del garrote y mano dura. Es así que nuestro candidato a la presidencia, el compañero Oscar Andrade, expresa: “… el debate no es electoral, sino que es en base a la correlación de fuerzas y la herramienta que tenemos es la organización y la movilización. Confrontar dos proyectos de país no solo es colocar un conjunto de consignas, es también el método, la discusión. El debate de la izquierda es colocar el sentido social de sus propuestas, que implica organizar al pueblo y ponerlo a luchar, darle significado a las batallas”.
 
La embestida neoliberal ya está preparada, fermenta en programa y frases de los partidos tradicionales y emergentes de derecha; se nutre de los cambios que se han producido en nuestra región y busca replicar su modelo al Uruguay. ¿Pero que es lo que quieren?,¿ las medidas de Bolsonaro en Brasil?, estas son las  cinco medidas más controversiales:
 
El salario mínimo para 2019 aumentó en 44 reales (11,7 dólares), para alcanzar los 998 (266 dólares), un valor menor al previsto por el saliente Gobierno de Michel Temer (1.006 reales, 268 dólares).
Se realizaron 320 despidos de la Jefatura de Gabinete. Ahora cada empleado pasará por un proceso de entrevistas y análisis para rever la posibilidad de volver a ser contratados (persecución ideológica anunciada). No serán considerados aquellos que hayan iniciado sus funciones durante las presidencias de Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2001) y Dilma Rousseff (2011-2016).
La reducción del Gabinete, que pasó de 29 carteras a 22, significó el descarte de los ministerios de Trabajo, Cultura, Deportes, Ciudades, Seguridad Pública, de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Transportes, Puertos y Aviación Civil. 
Decretó que la identificación, delimitación, demarcación y registro de tierras ocupadas por indígenas pasará a manos del ministerio de Agricultura, donde se hacen fuertes los intereses de los agronegocios (un paso para transferir la riqueza del Amazonas a corporaciones). 
La comunidad lesbiana, gay, bisexual y transexual (LGBT) ya no será beneficiaria de políticas y programas impulsados por el ministerio de la Mujer, de la Familia, y de los Derechos Humanos.
 
O buscan el modelo de Mauricio Macri que también tomo medidas antipopulares, como:
Devaluación: en la gestión de Macri el valor del  dólar aumento en un 300 % y el peso argentino cayó durante la gestión de Cambiemos un 75,3 %.
Quita de retenciones al campo: eliminación de los impuestos a la exportación de trigo y maíz y el recorte del de la soja. La mayor ganancia por las exportaciones elevó el precio por las ventas internas, lo que derivó en un aumento de los alimentos en los supermercados. Se estima que gracias a la medida las compañías ganaron más 60 mil millones de pesos.
Techo a las paritarias: el Ministerio de Trabajo intervino en las negociaciones colectivas para frenar la mayoría de las subas salariales.
Tarifazos de gas, luz y agua: los ministerios de Energía y del Interior decidieron aumentar las tarifas de los servicios públicos por decreto, sin audiencias públicas y sin techo. En los últimos tres años los servicios públicos aumentaron hasta un 2000 % (el peso de los servicios públicos  en porcentaje sobre el salario mínimo en Argentina se sitúa en 23,5, mientras que en Uruguay representa el 14%, el más bajo de América del Sur)
Aumento del boleto del colectivo y tren: Las tarifas de los viajes se aumentaron 100%, por lo que se destina una mayor proporción del ingreso de los trabajadores a su transporte. La medida representó un golpe directo al bolsillo.
Apertura de importaciones: Los menores controles para comprar productos extranjeros llevó a la quiebra de cientos de empresas, principalmente textiles y productos tecnológicos. Por la reinstauración de las compras "puerta a puerta" corren riesgo 300.000 empleos.
Eliminación de los controles en Precios Cuidados: A pesar de que el programa creado para amortiguar la inflación por parte del gobierno anterior continúa, no se realizan más relevamientos de precios, lo que permite arbitrariedades de los supermercados, en continua remarcación de precios.
Inflación: En Argentina el 2018 cerró con una inflación cercana al 50 %, mientras que en Uruguay es de 7,96 %.
Hace algunos días se realizó en Argentina, la primera marcha de antorchas contra el aumento de tarifas, distintas organizaciones gremiales movilizadas, acusan al gobierno de Cambiemos de "ahogar las economías familiares del pueblo trabajador con otro brutal aumento de tarifas y, a la par, condena al cierre a miles de pequeñas y medianas empresas. Estas cifras, que de por sí son abrumadoramente inalcanzables para la mujer y hombre de trabajo, en la práctica duplican la inflación oficial estimada para todo el año 2019, de tal suerte que la perversidad del gobierno de los ricos –aun para con sus ingenuos y honestos votantes populares- supera todos los límites" .
Para los argentinos el 2019 no es nada prometedor, aumento del transporte público en un 38,5 %(del 2015 al 2019 aumentará un 414%), el costo del consumo agua subirá un 48,5%, la electricidad y el gas, un 55 % y los peajes un 33 %.
Sin dudas que 2019 será un año de batallas de ideas, de seguir avanzando a un cuarto gobierno del Frente Amplio, con pueblo organizado y movilizado o retroceder con las propuestas de los partidos de derecha e  instaurar el modelo de Bolsonaro o Macri, que como hemos analizado, está ahogando los pueblos en la pobreza y la miseria.
Téc. Univ. Gustavo Chiriff