Seguir avanzando

  • Publicado en Salto

Por María Noel Rodríguez

Nuestro departamento, al igualmente  que otros del país, vive momentos difíciles motivo de la creciente del río Uruguay. Aproximadamente 2.200 personas fueron desplazadas de sus hogares, pero el tema afecta también la movilidad urbana, las calles, las costas, la producción, la pesca, el turismo. Seguramente estos fenómenos serán más comunes en los tiempos venideros y no podremos evitarlos por lo que se requiere medidas definitivas y eficientes.

Es cierto que se  han logrado avances  para dar respuesta a este problema, tras las inundaciones de mayo y junio del año 2016, el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente comunicó a la Intendencia de Salto la decisión de priorizar para el departamento la construcción de viviendas para varias familias que suelen ser desplazadas por el agua. Poco tiempo después, la Organización No Gubernamental (ONG) Ñandé comenzó la construcción de 38 viviendas en el barrio Salto Nuevo. 

Posteriormente se inició la demolición de las casas en las que vivían las familias beneficiarias de la primera etapa del proyecto, con el objetivo de generar un espacio público nuevo en esos terrenos y que, con los debidos controles, no puedan instalarse nuevas familias en esos padrones. Se trata de ir desafectando lugares y lograr una situación mejor para todos. En la medida en que las inundaciones nos afectan reiteradamente, si se volvieran a instalar familias sería un problema que no terminaría nunca. Por otro lado, el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente y la Intendencia de Salto construyen 107 viviendas en barrio Artigas, en el marco del Programa de Mejoramiento Barrial (PMB), que quiere se suman a otras tantas ya entregadas.

Las familias que accederán a las viviendas de uno, dos, tres y cuatro dormitorios, fueron seleccionadas en un proceso llevado adelante por la Dirección de Desarrollo Social de la Intendencia de Salto y un equipo multidisciplinario del programa PMB. Se han construido viviendas en Salto Nuevo con el mismo fin y hoy hay decenas de familias que sentirán mucha empatía con la situación pero no han sido desplazadas. Ahora bien, el trabajo no pasa sólo por la solución habitacional, se trabaja con los hogares más vulnerables, valorizando la vivienda y el entorno, el nuevo barrio que implica, entre otras cosas, la nueva escuela, los nuevos vínculos, contribuyendo a la mejora de la calidad de vida de los mismos. Las obras tienen un gran impacto constructivo y social en la zona para los vecinos que vivían en terrenos inundados o contaminados. De esta manera se resuelven los problemas de precariedad que enfrentaban en los lugares donde vivían. El Programa aprobado en el Congreso del Frente Amplio tiene un énfasis sobre la vivienda, que se plantea un shock, nos queda mucho por hacer, tenemos parte de nuestro pueblo que sigue viviendo en asentamientos, no es solo construir viviendas sino construir barrio, ciudadanía, que genere identidad.

El camino que se debe transitar marca también la necesidad de políticas de Estado que desde nuestro Frente Amplio hemos ido construyendo. ¿O no es eso hoy pasar por algunos lugares y ver los escombros de casas que en otros tiempos eran inundables?, y hoy tienen un espacio digno y en otro lugar que mejora su calidad de vida. Pero atrás de eso también se han llevado servicios y se ha mejora la calidad y el respeto al entorno. Quizás el cambio climático es más rápido que las respuestas, pero lo logrado también marca que hay un rumbo cierto que va dando resultados.

Eso también ha generado una política social que atiende a la familia, que la vincula con el medio en forma activa, que la considera objeto de derecho y capaz de elegir y no solo de recibir, de ser un actor social importante en la realidad que lo enmarca pero lejos de solo consumir, sino capaz de interpelar y poner su propia situación en el eje del debate. Así nos hemos planteado las políticas sociales, con personas que reciben ayudas y las vinculan al mundo del trabajo y el desarrollo, no solo objeto de recibir y esperar.