Política de Turismo

  • Publicado en Salto

Por María Noel Rodríguez PCU - 1001- Frente Amplio

Desde el Frente Amplio se mantiene una fuerte convicción y un firme accionar en la defensa de los principios democráticos de nuestro país, en la participación de la sociedad civil organizada y en la defensa y conquista de derechos humanos.

 Esto ha signado a la fuerza política desde su fundación pero también a los distintos gobiernos frenteamplistas. A nivel departamental, se encuentran aquellos ejemplos cercanos, que nos permiten hacer tangible, visible y efectivos estos ejes de trabajo. En particular, lo podemos analizar en el área de Turismo, dónde lo primero que destacamos es el trabajo mancomunado entre gobierno nacional y departamental, y esto no es un mero enunciado de buen relacionamiento, significa una relación dialéctica en la construcción del Turismo como política de Estado, significa territorializar las políticas, transformarlas, reconstruirlas y efectivizarlas.

Un caso concreto es pensar el Turismo como derecho, Turismo para todos; esto implica incluir, hacer accesible física y económicamente los viajes y paseos, diversificar y priorizar. Cuando se anuncia la llegada o partida de un viaje de Turismo Social desde o a Salto, se está frente a este trabajo. Cuando ese viaje es de trabajadoras domésticas o personas en situación de discapacidad, también se está frente a ese trabajo. El Sistema Nacional de Turismo Social (SNTS) nace con el propósito de hacer accesible al mayor número de personas el disfrute del tiempo libre y la recreación, posibilitando el viaje a lugares turísticos de calidad y a precios accesibles. El SNTS, aspira a que quienes habitualmente no ejercen su derecho al turismo, viajen en condiciones adecuadas de economía, accesibilidad, seguridad y comodidad. Contribuyendo así a que más uruguayas y uruguayos puedan conocer y disfrutar todo el país. El SNTS, nace de la discusión y del consenso de distintos actores que mantienen anualmente una instancia de encuentro y evaluación de la política y los programas. Toma experiencias como las del Banco de Previsión Social, está en constante revisión y evaluación.

Es el gobierno del Frente Amplio que ha introducido estos conceptos en la política de desarrollo turístico. La perspectiva social resulta imprescindible para abordar un análisis integral del rol del Turismo en nuestra sociedad. La evaluación sobre datos de cantidad de visitantes, ocupación, gasto solo desde la rentabilidad, no justificaría la existencia de programas de inclusión social, ya que significaría un gasto que se traduce en pérdida, y no una inversión que se convierte en beneficio social. Incluir la perspectiva social es tener un modelo de desarrollo sustentable, es parte de la discusión del rol del estado impulsando actividades que no resultan rentables para una empresa privada, pero que son de altísima prioridad para avanzar en el acceso igualitario a servicios públicos de calidad y tienen un valor estratégico clave para promover mejoras de la productividad interna, diversificación de la producción y capacitación de la mano de obra local. Esto no implica una situación invariable, por el contrario, el Estado es impulsor, promotor en un momento y situación concreta. El desafío es entonces generar un debate profundo sobre estas políticas que tendrá lugar en el próximo congreso del Frente Amplio. El punto de partida del debate es tener en claro el modelo de desarrollo que se pretende para Uruguay, partiendo de la idea de que la accesibilidad de los servicios, choca de frente con las lógicas mercantiles que bajo su análisis costo- beneficio no llegarían a los lugares que el propio sistema capitalista ha excluido.

La situación y coyuntura nacional, regional e internacional es compleja, pero nunca ha sido fácil y es de vital importancia reconocer las transformaciones y las mejoras indiscutibles del sector turístico. Las diversas situaciones de la economía regional producen grandes fluctuaciones de pasajeros en determinados momentos para un lado y para otro. Pero cuando venimos creciendo constantemente, a pesar de que los valores de competitividad van variando, es porque tenemos una política de mediano-largo plazo por primera vez en la historia.