“Color Esperanza”

“Color Esperanza” Emergentes (https://emergentes.com.ar)

Mucho se habló, especuló, estigmatizó e incluso juzgó a ambas orillas del río de la plata en torno a la despenalización del aborto en la hermana República Argentina.

Uruguay fue tomado como ejemplo tanto por quienes se movilizaban a favor de esta ley como de sus detractores. Y es que si algo tenemos que decir de Uruguay a nivel regional es que en materia de derechos es vanguardia en América, de 2005 hacia aquí muchas han sido las conquistas a nivel de espacios y libertades sociales que no solo hemos obtenido, sino que también han sido modelo de otros países que van migrando hacia una sociedad que abre su mente y va generando espacios para empoderar a los individuos en materia de derechos.

Ahora, ¿por qué algunos no logran ver la ley de aborto como un derecho?, ¿Cuáles son sus argumentos para oponerse?

Comencemos por el principio, somos comunistas, del partido de Lenin, y les propongo un juego: adivinen de dónde es este extracto: “I. El aborto, la interrupción del embarazo por medios artificiales, se llevará a cabo gratuitamente en los hospitales del estado, donde las mujeres gocen de la máxima seguridad en la operación”. Si pensaron en un decreto de la URSS, acertaron. En el año 1914 se despenaliza el aborto en la Unión Soviética pero además se garantiza la protección de la mujer mediante la realización del mismo en forma gratuita y hace énfasis en que las mujeres “gocen de la máxima seguridad”. Y es esto lo que se buscaba en Argentina, lo que en su momento buscamos aquí, y lo que se seguirá buscando en cada lugar donde sea necesario.

No hacemos apología a la utilización del aborto como método anticonceptivo, no buscamos matar futuros ingenieros como circulaba por las redes. Simplemente defendemos la vida, defendemos el derecho de la mujer a recibir atención gratuita para decidir, a no morir en un procedimiento clandestino. Aquellos que utilizan argumentos religiosos, arcaicos, retrógrados, tienen todo el derecho de manifestarse en favor de lo que piensan, de expresarlo y defenderlo con todas las herramientas que tengan. Pero entiendan que del otro lado, no estamos en contra de la vida, decimos sí a la vida, decimos sí al derecho de todas de decidir sobre su cuerpo, decimos sí al derecho de todas a no morir víctimas de prácticas clandestinas, decimos no a la mercantilización de la vida.

Por todo esto, decimos sí al verde que pintó las calles de Argentina, para que a fuerza de movimiento popular podamos decir con esperanza que dimos un paso más hacia la construcción del “NI UNA MENOS”.