Intervención del Edil Julián Mazzoni en la Junta Departamental de Lavalleja sobre Palestina

En el pasado mes de julio, el Knéset aprobó por 62 votos contra 55 una ley que declara a los territorios palestinos ocupados como “estado judío”, consolidando los asentamientos ilegales que han sido condenados por la inmensa mayoría de las Naciones Unidas, incluyendo la resolución 2334 tomada por el Consejo de Seguridad en diciembre de 2016, en la que, por primera vez, EEUU se abstuvo y no aplicó su derecho al veto.

La ley, llamada de “estado nación” señala “el derecho exclusivo a la autodeterminación nacional” de los judíos que viven en los territorios ocupados, institucionaliza el hebreo como idioma oficial y elimina el árabe en las instituciones y las escuelas, consolidando así una ocupación ilegal y violatoria de las resoluciones de la ONU. Esa decisión se toma en un contexto internacional de aislamiento político del estado sionista, que sólo cuenta con el apoyo de Donald Trump. Se suma al ilegal traslado de la capital desde Tel Aviv a Jerusalén, acción en la que Israel contó con el apoyo de EEUU.

En relación al Estado de Israel, el derecho internacional sólo debe reconocer –como lo hace Uruguay-- las resoluciones de las Naciones Unidas; comenzando por la 181, de 1947, que establece el fin de la administración británica en Palestina y la creación de un estado compartido entre árabes e israelíes, que regresaban de la diáspora y eran sobrevivientes del holocausto. Pero los sionistas no esperaron a que se diera naturalmente el proceso e invadieron los estados árabes: ya en 1948, la resolución 194 de la Asamblea General exigía el regreso de los palestinos desplazados. La situación de tensión, en el ámbito de la geopolítica tuvo un desenlace terrible para los palestinos en 1967, con la Guerra de los Seis Días. Una vez más, las NNUU condenaron la acción y reclamaron el retiro de Israel de los territorios ocupados en la resolución 242 de noviembre de 1967. Luego de la llamada Guerra de Yom Kippur, la Asamblea reiteró la validez de la resolución 242, en la resolución 338. También el Consejo de Seguridad ha condenado las acciones de Israel, como se señaló anteriormente: en noviembre de 1979, condenó los asentamientos en territorios ocupados y en octubre de 2000, en la resolución 1322  condenó la violencia contra los palestinos.

Sobre el traslado de la capital a Jerusalén, desconociendo la resolución 181, la Asamblea General expresó la nulidad de la acción en  diciembre de 2017.

A pesar de su aislamiento internacional, Israel, potencia nuclear que cuenta con el apoyo militar y político de EEUU, continúa su escalada de represión brutal contra los palestinos en Gaza y Cisjordania, produciendo verdaderas masacres contra la población que se manifiesta pacíficamente, especialmente contra jóvenes y adolescentes que enfrentan valientemente la ocupación.

Desde 2012, mediante la resolución 67-19, las NNUU reconocen el estado Palestino como miembro de la comunidad internacional. Uruguay reconoce el estado Palestino desde 2011 y mantiene relaciones diplomáticas con una sede en Ramala. En al caso palestino, la representación diplomática tiene sede en Buenos Aires, pero desarrolla importantes contactos en nuestro país.

Como representante de un sector de la ciudadanía del departamento de Lavalleja, como militante internacionalista, quiero expresar aquí mi rechazo a las recientes acciones del estado de Israel, particularmente a la citada ley de “estado nación” que, como señalé, atentan contra la legalidad internacional. Quiero expresar mi reconocimiento y solidaridad con la lucha del pueblo palestino así como con los sectores, árabes y también judíos, que enfrentan las acciones de la extrema derecha sionista dentro de su propio país.

Que mis palabras pasen a la Embajada de Palestina y también a la embajada de Israel acreditadas en nuestro país. También a la Comisión de Apoyo al Pueblo Palestino en Uruguay.