Se realizó Curso Superior de formación política e ideológica

Se realizó durante todo el fin de semana pasado el Curso Superior “100 años de la Revolución de Octubre”. Participaron 85 compañeras y compañeros de 17 departamentos y Buenos Aires. Esta iniciativa concreta un avance cualitativo en la formación partidaria. En el XXX Congreso del PCU se definió hacer un esfuerzo concentrado por fortalecer la formación política e ideológica de las y los militantes del PCU y la UJC. Para ello se contaba con una base histórica muy importante, y fundamentalmente, con el esfuerzo realizado en estos últimos años.

En este período se realizaron 15 cursos Intermedios y más de 200 cursos básicos, en todo el país, por los que pasaron 2.100 compañeras y compañeras.

Con el Curso Superior, que resume y coloca en un nuevo nivel este trabajo, se sintetiza todo este esfuerzo, encabezado por la Comisión Nacional de Educación del PCU y la UJC y realizado por todo el Partido y la Juventud Comunista.

El Comité Ejecutivo Nacional del PCU, tras realizar un primer balance de la actividad, resolvió felicitar y reconocer el trabajo de la Comisión Nacional de Educación, por la organización del Curso y los resultados obtenidos.

La realización de este curso, además de sintetizar lo anteriormente señalado, implicó un trabajo de casi un año que implicó la planificación y ejecución de un conjunto de acciones tales como entrevistas, elaboración de materiales de estudio, diseño de propaganda, todo sobre la base del compromiso de todo el Partido.  Fue la dirección del Partido quien elaboró una propuesta de compañeros/as a ser promovidos a realizar dicho curso. La Comisión Nacional de Educación realizó entrevistas con el fin de explicar los contenidos del curso, la metodología de trabajo, la disciplina y la entrega de materiales de estudio (previamente seleccionados por la propia Comisión).

En cuanto a la composición del grupo que realizó el curso, algunos datos importantes: Del total de cursantes, el 67,7% eran varones, y el 33,3% mujeres; el 30% eran de Montevideo, 55% del interior y exterior, y 15% de la UJC. En relación a la representación nacional, participaron compañeros y compañeras de 17 departamentales distintas. Con respecto a los años de militancia partidaria: el 54% tenían menos de 10 años de afiliados, el 30% entre 11 y 20 años, y el 16% más de 20 años de afiliación. Por último, en relación a la edad de los cursantes, el 20% tenía menos de 30 años, el 33% entre 30 y 39, el 30% entre 40 y 49, y el 16% eran mayores de 50 años.

Crónica de tres intensos días

A continuación, EL POPULAR transcribe, una suerte de crónica, de los tres días vividos en el Curso, por las compañeras y compañeros de la Comisión Nacional de Educación.

A las 11:00hs. (hora prevista de salida) del viernes 31 de marzo salen 2 ómnibus con 85 compañeros/as desde Fernández Crespo, frente al local central del PCU, rumbo a Maldonado.  Las caras expresaban alegrías, expectativas y ¿por qué no? algo de cautela frente al compromiso asumido. Durante el trayecto se apreciaron distintas conversaciones acerca de las expectativas y la organización del curso. Algunos, también aprovecharon para dormir ya que venían de horas de viajar desde diversos puntos del país e inclusive desde Buenos Aires, Argentina.     

Al llegar, constatamos que nos encontrábamos la totalidad de los compañeros convocados, conocimos rápidamente a las compañeras y compañeros con los cuales compartiríamos las habitaciones durante la estadía, nos distribuimos, almorzamos y dimos inicio al curso.

La primera exposición (Módulo 1) estuvo a cargo de Eduardo Lorier, quien brindó un panorama general de la crisis estructural y crónica del capitalismo en la actualidad. Luego de la misma, pasamos a distribuirnos en tres comisiones (talleres) para discutir más en profundidad algunos aspectos de la misma. Pasada la hora y media, compañeros y compañeras, designados por la misma comisión presentaron una breve síntesis de lo analizado. Esta dinámica de trabajo se llevó adelante para los otros tres módulos de estudio.

 Para el Módulo 2, “Movimiento de masas”, el expositor fue Gabriel Molina. Para el Módulo 3, “Unidad Política”, el ponente fue Daniel Marsiglia. Finalmente, para el Módulo 4, “Sobre la concepción teórica, política y organizativa de Partido”, la exposición central fue de Guillermo Rehermann.

Todas las conferencias, el trabajo en comisiones y las plenarias fueron llevadas a cabo en un clima de concentración y estudio, así como también de gran disciplina por parte de todos los participantes, la cual nos posibilitó cumplir con todo lo planificado en tiempo y forma.

El viernes a la noche, nos emocionamos, en algunos casos hasta las lágrimas, cuando Carlos Tutzó, nos habló de la mística partidaria y nos relató algunos momentos terribles para la historia de nuestro partido y nuestro pueblo. Gracias a su relato conocimos pasajes de la vida de heroicos y heroicas militantes que desafiaron el terror y los peores momentos con enorme compromiso y convicción, así como también nos permitió conocer mejor y asumir al enemigo.    

Sentarnos a conversar en la noche, armar rondillas, y practicar el “vivir como pensamos”, fue una experiencia que quedará grabada en nuestros más sentidos recuerdos y también es parte del proceso de formación.

El sábado por la tarde, con Juan Bernassa nos dimos lugar para analizar y compartir juntos una actividad cultural con el tema, “Hegemonía: Organización de la cultura y sujeto revolucionario”. El compañero desarrolló conceptos centrales para la comprensión de la batalla de ideas contemporánea.

El domingo, último día del curso, luego del trabajo en el último módulo, se realizó la entrega de certificados. Todos y todas manifestaron gran emoción y alegría y alguno confesó que cuando lo llamaron para recibir el certificado, le “temblaban las piernas”. Luego de abrazos apretados, pasamos al almuerzo y un brindis rodeado de muchas fotos y sonrisas.

El certificado que recibimos tiene una frase de Rodney Arismendi, rescatada de una entrevista que publicara la Revista Estudios en su número 100: “Yo le diría a la juventud -si es que una persona de mi edad puede decir algo a la juventud- que la vida tiene un auténtico sentido si uno coloca su destino individual en el cuadro del destino de los pueblos, de los trabajadores, de la gente. Sin simplificar: el destino individual tiene muchas zonas que a veces no coinciden totalmente y aún a veces contradicen el destino de la gente. Pero lo esencial es comprender que el destino individual se realiza cuando se confunde con la justicia, con la suerte de los demás, con el destino de la humanidad”.

Como conclusión, se destaca la actitud de estos 85 compañeros/as que demostraron su compromiso revolucionario, su riqueza humana y militante”.